Lo mejor de la ficción en Cínica Festival de Cine de Música de México

Por Aida Maltrana

En tempos inéditos para el sector cultural y del entretenimiento, la creatividad de sus exponentes no ha cesado, explorando “formatos híbridos” para acercarse a sus públicos y encontrarse con otros. Del 9 al 13 de diciembre, Cínica Festival de Cine de Música de México en su tercera edición, nos ofrecerá “lo mejor del cine de ficción, del cine documental, así como propuestas audiovisuales que tengan como objetivo principal mostrar la música en cada uno de sus géneros”.

La muestra incluye ocho cortometrajes y siete largometrajes de cine documental con la presencia del quehacer fílmico de Bolivia, que será el primer país invitado al festival que cumple tres años de existencia. Algunas de las piezas audiovisuales podrán verse en el Foro al Aire Libre de la Cineteca Nacional con medidas de sana distancia, y otras, a través de las plataformas en línea de Vimeo y Faro Aragón; sin dejar de mencionar que habrá espacio para dialogar con las y los creadores por Zoom y Facebook Live desde el sitio de Cínica.

Una de las buenas noticias para los fans que han seguido al movimiento del punk rock en México, y en específico a la banda Dangerous Rhythm, es que uno de los documentales que podrán ser vistos en pantalla grande en la Cineteca Nacional para la clausura del festival, será Aquí no pasaba nada, largometraje que habla de su historia a finales de los setenta, a cargo de la directora Pilar Ortega y Películas Tecamachalco.

En conversación para Reversos.mx, Mario Ortega, director de Cínica nos habló de cómo inició la idea de crear este festival que establece un vínculo de comunicación entre cine y música.

“El Festival surge en 2018 como iniciativa de un grupo de amigos para presentar -en diferentes salas, en diferentes espacios- películas que tuvieran que ver con un concierto, con un musical y tal vez con una biografía, o simplemente mostrar aspectos que la música relacionara desde la parte creativa o también todo lo que podría generar como movimiento social. En esta primera edición tuvimos muy pocas películas muy pocos documentales, pero nos dimos a conocer y contamos con un espacio como la Cineteca Nacional para poder exhibir estos materiales Ya para la segunda edición que fue del 2019, tuvimos más sedes, el Autocinema Coyote, la Filmoteca de la UNAM, Faro Aragón, y por supuesto, la Cineteca Nacional. Ampliamos nuestra programación, y eso nos permitió estar en distintos puntos de la ciudad”.

Entre las piezas programadas para esta edición, Mario se refiere a un documental de Estados Unidos, del director Nelson Varas-Díaz, Acts of Resistance: Heavy Metal Music in Latin America (2020) que “documenta cómo los fanáticos del metal y los músicos usan el poder de la música para cambiar sociedades”. También nos habla del cortometraje de Perla María Gutiérrez A colores (2019) “que habla de la adaptación de la migración que llega a la ciudad de México. Una chica, la protagonista, además de tener su trabajo formal como estilista, tiene una banda de punk”, de ahí devienen las interacciones sociales con otros grupos.

Destaca el documental Aquí no pasaba nada, el que menciona se difundió en línea a través de su plataforma digital en el mes de mayo pasado, y considera que para Cínica ese momento “fue un buen comienzo hacerlo de esta manera para acercarse a otros nichos y otros grupos”. De lo contrario, Mario Ortega reconoce “no hubieran explorado hacia otros públicos” que de manera presencial se llegan a seccionar por cada sede de exhibición.

Como especialista del género, expresó que Aquí no pasaba nada como documental en sí mismo “ya es un material histórico”. Para Mario el cine documental con estas características es relevante “para el rescate de nuestra memoria musical”  objetivo que tuvo Pilar Ortega, su directora, para realizarlo  y “donde los propios participantes de esa banda dan su testimonio de cómo eran las anécdotas de un toquín, y de cómo se les complicaba de alguna manera el tratar de comunicar su música a una generación que por muchos años estuvo alejada de este tipo de música, y sobre todo por las prohibiciones que se daban en aquella época después de Avándaro”. Agrega que “estas generaciones lograron trascender para otras más”.  El Festival, nos aclara Mario, muestra estos trabajos “para que la memoria no se pierda y para tener un acercamiento con nuestra historia, sobre todo con nuestra historia musical”. Si bien en esta ocasión se habla de rock, el director de Cínica no descarta que más adelante se pueda hablar de otros géneros igualmente importantes para la evolución de la música en nuestro país. El documental Aquí no pasaba nada (Pilar Ortega, México, 2020) se proyectará en el Foro al Aire Libre de la Cineteca Nacional para la clausura de la muestra junto con los cortometrajes Mujer Espíritu (Adriana Ronquillo, México, 2020); El Superhéroe (Adriana Ronquillo/Rodrigo Casillas, México, 2020); y Wackatdooo (Benjamin Arcand, Canada, 2014).

Para Mario Ortega “hay muchos artistas, hay muchos directores, muchos guionistas que tienen que buscar una manera de conseguir diferentes apoyos y mostrar sus trabajos; para la industria musical, lo hemos visto a lo largo de estos veinte, treinta años, no es tan fácil llegar a posicionarse y menos ahora que prácticamente hay diferentes opciones o diferentes plataformas donde nosotros podemos elegir diferentes géneros musicales, bandas, etcétera; entonces, hay un gran crecimiento, pero no hay bandas hoy que podríamos abrazar como estandartes del rock como hace algunos años, cuando se hablaba de un grupo o de músicos o de una generación que fueron importantes para el nacimiento del rock. En ambos casos, producir cine, el generar este tipo de trabajos y producir música, la dificultad siempre ha sido encontrar los espacios adecuados y los canales para que la gente conozca cada uno de estos proyectos… Nosotros, ahora como Festival, nos hemos dado a la tarea de buscar materiales de diferentes trabajos; hemos conocido una gran diversidad en cuanto a grupos, a géneros musicales tanto en el Norte, como en el Sur del país… La intención es tratar de ofrecer al público diferentes alternativas para que tengan opciones y que ellos puedan elegir lo que más les guste, lo que más les agrade”.

Otra de las piezas seleccionadas para este capítuloes Los murmullos del viento a cargo de Nina Wara Carrasco (Bolivia, 2018)un documento que nos habla de aspectos poco conocidos. “Los relatos fantásticos narrados por el padre de Nina, sobre la música del norte de Potosí en Bolivia, la llevaran de regreso a Llallaguita, su idílico lugar de infancia, para explorar los elementos que conforman el misticismo de la ritualidad en esta zona. Se enfrentará a la desazón del paso del tiempo, el desarraigo y el extranjerismo”.

La programación de Cínica Festival de Cine de México nos informa Mario, es bastante amplia para conocer aspectos de la música y del entorno del cine documental, y de la mano de Roberto Barrios, programador de diferentes muestras que tienen que ver con el cine de este género en Bolivia, se “logró una mancuerna” para programar cortometrajes que van a mostrar aspectos culturales y musicales del país invitado.

Para conocer la programación y los horarios del festival, se pueden consultar los sitios oficiales de Cínica: www.cinicafestival.com; facebook.com/cinicafestival; IG/TW: @cinicafestival.

La entrevista completa al director de Cínica en video, donde ex integrantes de Dangerous Rhythm, Piro y Johnny Danger, así como la directora de Aquí no pasaba nada, Pilar Ortega nos comparten sus razones para ver el documental, se puede ver en nuestra columna de CulturArtis de la sección CARPA y a través del canal de youtube de Reversos mx.

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