Por una cultura sin violencia contra las mujeres

Por Laura Viadas

 

Lunes 28 de noviembre, 2016.- Así, en breve y concreto: 2016 parece pasará a la historia negra de México como el año más violento para las mujeres.

La impunidad y la falta de prevención son los problemas más importantes que hacen que las situaciones de violencia se multipliquen.

Hemos visto un año de “buenas intenciones”, de “marchas” y “plantones”; de lágrimas, de enojo, de mensajes que piden visibilidad para las soluciones que parecen no pasar de ser una ley escrita; finalmente: letra muerta.

Una de cada tres mujeres en el mundo actualmente y desafortunadamente sufre de violencia durante su vida, a manos de una persona conocida, querida y en la que confía.

Hemos llegado al 2016 con una ley que no termina de «agarrar»:

No se ha integrado un banco de datos oficial respecto de la violencia contra las mujeres y siguen siendo los grupos organizados de la Sociedad Civil los que se emplean en la tarea de tratar de llevar registros con base en las publicaciones de los medios de comunicación, y a partir de los elementos que se ofrecen en la prensa, determinar si reúne las características para ser considerado como feminicidio y con ello tener el seguimiento necesario.

Casi la mitad del total mundial de mujeres víctimas de homicidio han sido asesinadas por su compañero sentimental o por algún familiar.

Tampoco se ha establecido con éxito un programa único de capacitación, sensibilización, formación y profesionalización en materia de derechos humanos de las mujeres, para los funcionarios públicos.

Desde el sector educativo para establecer e impulsar una cultura de no violencia contra las mujeres sólo se nota un “complacer; cumplir”; hacer una campaña, y cubrir con los formalismos; de manera tan poco sustancial que ni siquiera logra llegar a toda la población el mensaje de lo que significa la “Alerta de Violencia de Género”.

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En la retórica se involucran muchos jóvenes y adultos, pero más allá de las discusiones televisadas, en lo directo es casi de rigor encontrar a los grupos que se creen han descubierto una falla en el planteamiento y preguntan: “Qué tiene de distintos un feminicidio de un homicidio? Porqué debería ser más importante que dejen de matar mujeres y no que dejen de matar personas en general?” (!?!)

Mientras que por otro lado, en el escenario de las personas de la tercera edad pocos se declaran sensibilizados; por lo general, sean varones o sean mujeres, prevalece el recuerdo: “en mi época si te pegaban era porque te querían”.

Así México llega al 25 de Noviembre, con una realidad que parece idónea para la violencia en donde las mujeres son las víctimas 

Por cada acción que se anuncia para favorecer la seguridad de las mujeres se registran por lo menos dos o tres casos de desapariciones que después se traducirán en tragedias.

Por cada festejo anunciado como “un lugar con mejor alumbrado público” hay diez ejemplos de zonas de alto riesgo que siguen esperando los prometidos programas de “estrategias para los espacios públicos a través de patrullajes y operativos”.

Y si hablamos de la justicia o la reparación del daño, las OSC (Organizaciones de la Sociedad Civil) hacen incapié en señalar lo que bien se denuncia: las mujeres enfrentan los mismos escenarios de revictimización previos a la Alerta que parecía prometer ser la panacea.

… Un 25 de Noviembre que durante tantos años equívocamente nuestros medios de comuniación tradicional manejaban como “celebrar el día contra la violencia”…

En todos los ámbitos -desde el que va para las autoridades hasta los de las víctimas- prevalece una actitud en la que se siguen minimizando los casos de maltrato y violencia física.

Ambientes en los que se cuestiona, cuando desaparece una mujer o se registra el hallazgo de su cuerpo muerto: “¿Y como iba vestida?.

.. Este 25 de noviembre inició el periodo de 16 días contra la violencia contra la mujer que culmina el próximo 10 de diciembre, Día de Derechos Humanos, fecha en la que además se cumplirá un año de la presentación de la iniciativa original de Ley General en el Senado…

Si es cierto que las «cifras se pueden maquillar», pero, en este tema no hay maquillaje que tape la profunda herida abierta: 330 días transcurridos del 2016, el año más violento para las mujeres; y todavía falta diciembre, mes en el que tradicionalmente se cometen más actos de violencia contra las mujeres, por lo que estaríamos ante un número sin precedentes de feminicidios!

La historia detrás del 25 de noviembre…

Un 25 de noviembre de 1960:

Desde el año 1981, en Latinoamérica se conmemora cada 25 de noviembre el día contra la violencia de género. Los movimientos feministas de la región, con una de las tasas más altas de violencia contra la mujer, acuñaron esa fecha en honor a las dominicanas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, tres hermanas que fueron cruelmente asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por orden del dictador Rafael Leónidas Trujillo, del que eran opositoras.

Posteriormente, en 1999, la Organización de las Naciones Unidas se sumó a la jornada y declaró formalmente que cada 25 de noviembre fuera el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en honor a las hermanas Mirabal.

“Cuando asesinaron a mi madre yo tenía cuatro años. Y también me asesinaron la posibilidad de conocerla, me he tenido que conformar con los recuerdos de otros y tal vez alguna pequeña cosa que yo creo que recuerdo, pero que no estoy segura de que sea del todo real: mi madre poniéndose una especie de traje militar, con una boina; ella mirándose en un espejo, caminando por un pasillo; el día que a ella se la llevaron presa, que yo me aferré a su pierna y ella se molestó conmigo porque me eché a llorar… Yo creo que no quería verse débil frente a quienes se la llevaron”, indicó Minou Tavárez Mirabal, hija de Minerva, una de las mujeres asesinadas.

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