Los días del abandono: recoger los pedazos

Por Anahí García Jáquez/Radio Gatell

Olga ha recibido una noticia de boca de su esposo Mario: quiere dejarla. El motivo es que se ha enamorado de una mujer más joven. Una vez que se ha ido, Olga tiene que lidiar con una casa, la crianza de dos hijos pequeños y el cuidado de un perro, pero, antes que cualquier otra cosa, tendrá que lidiar consigo misma y lo que ha quedado de ella.

Los días del abandono es un trabajo de la escritora italiana Elena Ferrante quien, siguiendo la línea de sus anteriores textos con protagonistas femeninas, aquí no hace una excepción y nos cuenta una historia que probablemente nos suene familiar, no porque hayamos ya leído este libro, sino porque es tan real que es casi seguro que hemos conocido a alguien que ha pasado por esto. 

Y es que Olga, quien es la narradora de sus propias vivencias, puede ser la madre, hermana, tía o amiga de cualquiera de nosotros, ya que es una mujer muy humana puesta en una situación muy universal, que es en este caso, la disolución de su matrimonio de una forma repentina y por lo tanto devastadora, ya que no estaba preparada para ello. 

Se dice que un divorcio es comparable con una muerte, ya que es el fin de un proyecto de vida en común y/o la pérdida de la posibilidad de la cristalización de muchos sueños que terminan esfumándose en la nada, por lo que la protagonista se enfrentará con una de las experiencias más fuertes que cualquier ser humano pueda vivir.

En el momento mismo en que ese hombre, que ha sido su marido por 15 años y que es el padre de sus hijos, le anuncia que ya no quiere estar con ella, el mundo de Olga se derrumba ante sus pies y siente que todo llega a su fin a partir de ya. 

A través de esta anécdota, la autora nos muestra cómo hay mujeres que gravitan alrededor de sus parejas, siendo un satélite alrededor de un astro y, por lo tanto, al irse ese ser humano ya no queda nada por hacer o por vivir. 

El lector será testigo de los profundos cuestionamientos que se hace la protagonista al respecto de porqué esto le sucedió a ella, que entregó todo de sí hasta quedar con las manos vacías y que hizo hasta lo imposible por sostener una unión que terminó. 

Se habla de la dignidad como el más grande de los valores humanos y que tiene que prevalecer, por sobre todas las cosas, en medio de la destrucción, ya que

es necesario para poder levantarse y continuar. 

Olga cae en una espiral descendente puesto que no puede consigo misma y mucho menos con todo lo que tiene alrededor de ella porque, aun y cuando la vida sigue, la que ella conocía no existe más, así que queda con la pesada tarea de recoger los pedazos de sí misma y armarse de nuevo. 

Asimismo, se nos recuerda que, aunque su rol como esposa de alguien ha terminado, el de madre sigue vigente y no espera, por lo que, por más que sienta que se está muriendo, tiene que hacerse cargo de dos niños aunque no esté en las condiciones más óptimas para maternar como se requiere.

Los días del abandono es un texto fuerte ya que lleva al lector por todo el mar de emociones sin dejar nada en el tintero. 

Sin embargo, también nos muestra que siempre hay una luz al final del túnel ya que nos cuenta el proceso de duelo de Olga y cómo va pasando cada una de esas etapas para así intentar salir de la espiral descendente en la que ha caído. 

Al ser ella la narradora, hará que el lector se sumerja en las profundidades de su mente y así podrá tener una comprensión total de lo que experimenta esa mujer que, perdiendo a su hombre, se perdió a sí misma. Habrá que leer este texto para descubrir quién abandonó a quién.

Los días del abandono. Elena Ferrante. 2002. Editorial Lumen.

Related posts