El sueño más dulce: despertares amargos

Por Anahí García Jáquez/Radio Gatell

Londres. Década de los sesenta. Frances ha sido abandonada por su esposo, por lo que tiene que vivir con sus dos hijos en casa de su suegra, Julia. Uno de los habitantes de esa casa es Sylvia, nieta de Julia. Las tres mujeres se las arreglarán para sobrevivir a su entorno.

    El sueño más dulce es un trabajo de la escritora inglesa Doris Lessing, ganadora del Premio Nobel de Literatura en el año 2007, quien cuenta una historia que abarca de los sesenta hasta los ochenta del siglo pasado, y nos presenta a dos mujeres a las que las circunstancias han orillado a convivir bajo el mismo techo: 

    El hijo de Julia, Johnny, dejó a Frances para viajar por el mundo junto con sus amantes, con la excusa de difundir el conocimiento del comunismo, sin importar lo que pueda ser de su esposa y de sus hijos Colin y Andrew, por lo que Frances se las tiene que arreglar para mantenerlos, a la vez que, junto con Julia, convierten la casa de la familia Lennox en un punto de reunión para jóvenes que buscan refugio de sus casas, familias o de sus vidas. Así, Julia y Frances se convierten en una especie de madres sustitutas. 

    Entre esos jóvenes está Sylvia, hija de Johnny con otra mujer, y cuya personalidad frágil, debido a una enfermedad, genera en su abuela la necesidad de protegerla, pero que la ayudará a hacerse lo suficientemente fuerte como para estudiar Medicina y marcharse a África.   

    El tema principal de este texto es, sin duda alguna, las ideologías. La anécdota de los Lennox ilustra a la perfección lo que sucede cuando los individuos se sumergen en ellas, a tal grado que son capaces de dejarlo todo por ir en busca de un mundo que, como no existe, hay que crearlo y, por ello, hay que dar hasta la vida misma si es posible, no importa si en el proceso se pierde a la familia, ya que hay prioridades y esa no es una de ellas. 

    Y cuando es tal el compromiso que se tiene hacia la causa, mayor es la decepción cuando estas personas se dan cuenta que estas ideologías no funcionan al intentar ser puestas en práctica, o la desilusión que trae el ver cómo los líderes de sus movimientos no están a la altura de las circunstancias. 

    Asimismo, vemos cómo es que las mujeres tienen que adquirir el liderazgo de la familia y recogen los pedazos para reconstruirlas para así intentar seguir adelante a pesar de todo. 

    Se nos muestra a Frances y a Julia, quienes son completos opuestos, pero las unen los deseos de superación y la necesidad de mantener una estabilidad, tanto para Colin y Andrew, así como para los demás miembros que se van uniendo. 

    Y es a través de Sylvia y su viaje al país ficticio de Zimlia, que la autora nos muestra lo que sucedió en el continente africano con la llegada del SIDA: el ascenso de los contagios y decesos en la población, la corrupción y negligencia de las autoridades sanitarias, así como la llegada de médicos extranjeros, quienes se veían a sí mismos como salvadores, intentando hacer milagros pero, tristemente, se toparon con barreras imposibles de derribar y, al ser imposibilitados de realizar su labor, terminan huyendo.

    El sueño más dulce es un libro de casi 600 páginas, pero con un ritmo ágil, por lo que su lectura no se sentirá tan pesada. 

    El lector empatizará con estos personajes y más con las mujeres Lennox, pues se conmoverá con sus luchas y las verá transformarse en madres adoptivas de un grupo de jovencitos faltos de amor y orientación que también van en busca de un sueño, esperando que no se convierta en una pesadilla.

El sueño más dulce. Doris Lessing. 2001. Editorial Zeta Narrativa Extranjera.

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