Por Víctor Manuel Del Real Muñoz
Las empresas capitalistas más poderosas del mundo han jugado un papel significativo en la organización, promoción y comercialización de los Juegos Olímpicos, lo que ha generado una serie de críticas y preocupaciones de las mentes libres.
Algunas reflexiones críticas al respecto son:
1. Mercantilización suprema del deporte: La creciente influencia de las empresas capitalistas ha llevado a la mercantilización exageradamente creciente del deporte, donde el enfoque se centra en la generación de ingresos, el cobro de derechos de transmisión y la promoción de productos y el consumo en general, en lugar de la promoción del deporte en sí mismo como aspecto humano.
2. Exclusión y gentrificación: La organización de los Juegos Olímpicos ha llevado, no necesariamente en París, pero sí en lugares como Río de Janeiro, en las Olimpiadas de Río 2016, a la exclusión de comunidades locales y la gentrificación de áreas urbanas, así como reestructuración urbana con fines comerciales, para dar paso a la construcción de infraestructuras y espacios comerciales, con alto valor de mercado.
3. Derechos de transmisión y control de los medios: Las empresas capitalistas han adquirido los derechos de transmisión de los Juegos Olímpicos, lo que les da un control significativo sobre la disposición comercial al respecto y la narrativa y la cobertura de los eventos total.
4. Patrocinio y publicidad: La sobre-comercialización de los Juegos Olímpicos ha dirigido este evento a una saturación de publicidad y patrocinio en ropa, canales de televisión, medios y anuncios, que puede distraer de la esencia del deporte y la competencia al natural.
5. Impacto ambiental: La organización de los Juegos Olímpicos ha generado un impacto ambiental significativo en algunos lugares, con la construcción de infraestructuras y la generación de residuos, así como la papelería de promoción respectiva.
6. Desigualdad y falta de acceso: La comercialización suprema de los Juegos Olímpicos ha llevado a una desigualdad en el acceso a los eventos y la participación en los mismos, por lo caro de los mismos.
Es importante considerar estas críticas y reflexionar sobre cómo el sistema económico se apodera sin más del deporte.
La exclusión rusa
La exclusión de Rusia de los Juegos Olímpicos debido a causas geopolíticas, en particular el castigo internacional por la guerra de Ucrania, pone de manifiesto la influencia política y económica, dominante, que ejercen las potencias occidentales en el mundo del deporte, particularmente Estados Unidos.
Aunque los Juegos Olímpicos se presentan como una celebración global y un símbolo de unidad internacional que no es obrera, la realidad es que las decisiones clave en el fundamento de este evento están en manos de autoridades y organismos dominados por intereses occidentales.
Esta situación refleja la compleja relación entre política, poder y deporte a nivel planetario.
La exclusión de Rusia, motivada por su invasión a Ucrania, adherida esta última a los intereses occidentales-estadounidenses, demuestra que las consideraciones políticas pueden prevalecer sobre los ideales olímpicos de neutralidad y universalidad y por encima de la práctica deportiva también. Es importante destacar que esta reflexión no significa un apoyo a las acciones de Rusia ni a su pasado soviético, que tampoco se encausó en un gobierno obrero.