El país de los otros: no pertenezco aquí

Por Anahí García Járquez

Foto: Carles Domènec/Revista Bearn

Mequinez, Marruecos. 1947. Mathilde y Amín Bellhach se mudan desde Francia. Su deseo es empezar una nueva vida en la tierra de él, quien tiene planes por demás ambiciosos. Sin embargo, las cosas no siempre resultan como uno quisiera.

El país de los otros es un trabajo de la escritora francesa de origen marroquí Leila Slimani y es la primera parte de una trilogía, llamada igual que este texto, y que se completa con los títulos Miradnos bailar y Me llevaré el fuego

Basándose en su propia historia familiar y más en específico, la de sus abuelos, la autora nos presenta a esta pareja que se conoció durante la Segunda Guerra Mundial, pues él siendo marroquí era parte del ejército francés y conoce a esta mujer mientras se encontraba en dicho país. 

Una vez que se casan, se van a Marruecos para trabajar unas tierras que le han sido heredadas a Amín, pero el panorama no es el más halagador, sobre todo para Mathilde, pues su proceso de adaptación no es tan fácil debido a las condiciones de vida que prevalecen en ese lugar.

A través de esta anécdota, la autora nos presenta dos panoramas muy específicos: el primero es el de aquellos que llegan a un país que termina siendo muy distinto al suyo en todos los sentidos, empezando por la cultura y la religión. 

Este es el caso de Mathilde, pues se enfrenta con la dinámica de la familia de su esposo que a todas luces es muy tradicional y contrasta con su educación. 

El lector conocerá a Selma, hermana menor de Amín, quien por ser mujer padece de limitaciones impuestas por su propio clan, sus creencias y por la sociedad, por lo que no tiene la libertad de decidir su propio destino en este país gobernado por hombres y se ve forzada a luchar contra la corriente. 

Y, por otro lado, al estar situada la historia en el contexto de la ocupación francesa en Marruecos, se nos habla de la convivencia forzada entre los franceses y los marroquíes, quienes se sienten como extraños en su propio país y ven esta presencia como una invasión, y es por ello que empiezan las tensiones y surge la imperiosa necesidad de liberarse de ello. 

Aunado a ello, a través de Mathilde conoceremos la realidad de los migrantes, que sufren de desarraigo y están en la permanente búsqueda de su identidad y de su lugar en el mundo, llevándolos a estar casi siempre con su cuerpo en un sitio pero su mente y su corazón en otro, por lo que experimentan infelicidad y soledad además de una añoranza por lo que dejan atrás, sin contar la falta de aceptación por parte de los nativos, quienes siempre les recordarán que ahí no pertenecen.

El país de los otros es un texto contado de manera lineal por un narrador omnisciente, el cual nos lleva por estas tierras y describe de manera detallada los ambientes en los cuales se suscita la acción, a la par de que hace un recuento de lo que sucede a lo largo de diez años y prepara el terreno para lo que viene en los próximos volúmenes de la trilogía. 

El ritmo es el adecuado y el lenguaje es claro, haciendo que la lectura sea amena y provocando con ello que el lector se adentre en esta saga en la que se tocan temas tales como la colonización, la desconfianza, el rechazo, los deseos de libertad, la rebeldía, el choque cultural y las injusticias. 

Es esta novela un relato de la realidad de aquellos que se sienten unos extraños en la tierra que los vio nacer o que los recibe, y que jamás se sentirá como un hogar.

El país de los otros. Leila Slimani. 2020. Editorial Cabaret Voltaire.

Related posts

Leave a Comment