Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay: crear superhéroes

Por Anahí García Jáquez

Nueva York. 1939. Llega un visitante a la casa de Sammy Klayman. Se trata nada menos que de su primo Josef Kavalier, quien viene desde Checoslovaquia. Juntos darán a luz a la máxima de sus creaciones. 

Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay es un trabajo del escritor estadounidense Michael Chabon, quien se hizo acreedor al Premio Pulitzer por esta historia, que está ubicada en el país natal del autor y en un periodo histórico muy específico, esto es, el Nueva York de la Segunda Guerra Mundial. 

Es a esa ciudad y en ese momento en el que arriba Josef, mejor conocido como Joe, quien viene huyendo de una Praga ocupada por los nazis y se aloja en Brooklyn, donde vive su primo Sammy. 

Ambos son muy jóvenes – Joe tiene 19 años y Sammy 17 – por lo que congenian de inmediato, además de que se dan cuenta que tienen en común su amor por el arte, en el caso más concreto, por los cómics. 

Es así como los primos, influenciados por su admiración hacia Harry Houdini, crean a un personaje llamado El Escapista, un superhéroe que lucha contra el fascismo y que, una vez que ha sido lanzado por una editorial, alcanza el éxito rotundo.

El autor nos presenta a estos dos chicos que unen sus talentos, que en este caso son el de Joe para dibujar y el de Sammy para escribir, y nos adentra en la Edad de Oro del Cómic, la época de esplendor de esta manifestación artística que les toca vivir a los primos y en la cual se desenvuelven como peces en el agua, pero no todo es color de rosa, pues les toca experimentar varias desventuras. 

Es así como se exploran aspectos tales como las dificultades con las que se topan los creadores, como son la falta de oportunidades y espacios para exponer sus trabajos; lo poco valorados que son en términos de remuneración monetaria; el reconocimiento y el éxito que tardan en llegar o que no llegan en lo absoluto, y la censura que se ejerce por parte de la gente en el poder. 

Y de manera simultánea, el lector se adentra en las vidas de los primos, las cuales no están exentas de conflictos internos y, por ende, se encuentra con problemáticas como, en el caso de Joe, el desarraigo que viene arrastrando debido a su forzado escape a los Estados Unidos, dejando atrás su cultura y, sobre todo, a su familia, por lo que lucha para sacarlos de Checoslovaquia para llevarlos a un lugar seguro. 

En el caso de Sammy, está en busca de su identidad sexual y eso lo lleva a la infelicidad y a tratar de vivir su realidad basándose en lo que realmente siente. A eso se le suma que ambos muchachos son judíos, siendo víctimas de racismo en algunos momentos de sus vidas.

Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay es un texto extenso (600 páginas), pues abarca una cantidad considerable de años y que, en ciertas partes del mismo, provee de contexto al lector provocando con ello que a ratos se desvíe del tema principal, pero una vez que regresa al punto de partida, nos encontraremos con temas como la familia, el amor, la guerra, la riqueza, los deseos de venganza y los sentimientos de culpa. 

Un narrador en tercera persona nos guiará por este pequeño universo donde existen personajes como Rosa, el interés romántico de uno de los primos y que tendrá un papel importante en la vida de ambos a la vez que ilustra sobre el rol de la mujer en la industria del arte. 

Y es así como el lector reirá, sufrirá y se emocionará en partes iguales gracias a las vidas tan movidas de estos primos que, lo único que buscan, es ser felices y ser artistas.

Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay. Michael Chabon. 2000. Editorial Literatura Random House.

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