Un Tranvía llamado Deseo, un clásico del teatro universal llevado a la poética lírica de la ópera

La versión operística de la obra maestra de Tennesse Williams se estrena en la Ciudad de México con dos únicas funciones, 24 y 26 de marzo en el Teatro de la Ciudad.

 

La Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional (OSIPN) fue invitada al proyecto y participa bajo la batuta de Dorian Wilson, director concertador

 

 Por Gloria Reyes

 

A Streetcar Named Desire (Un Tranvía Llamado Deseo) es teatro, cine y también ópera, es un clásico, es Blanche DuBois, Stella y Stanley, es un campo de batalla de las clases sociales y de la psique humana, es imperdible.

 

Con dos únicas funciones, 24 y 26 de marzo en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, la versión operística de la aclamada y multipremiada obra maestra del dramaturgo estadounidense Tennesse Williams llega por primera ocasión a la Ciudad de México y por segunda vez a Latinoamérica, con la participación de la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional (OSIPN), bajo la batuta de Dorian Wilson, director concertador.

 

Adaptada, compuesta y arreglada por André Previn (músico consagrado, compositor y director de orquesta, ganador de cuatro premios Oscar por Mejor Banda Sonora, además de dos premios Grammy) en colaboración con el escritor Philip Littell, la pieza fue estrenada en la Ópera de San Francisco en 1998. En una reseña de la premier, publicada en el New York Times (1998), el crítico Bernard Holland señalaba que A Streetcar Named Desire (Un Tranvía Llamado Deseo) es una obra de teatro tan operística que había que preguntarse por qué en 50 años desde su estreno nadie la había adaptado.

 

Se trataba de la destrucción del entramado teatral para proceder a una reconstrucción minuciosa del drama pero en modalidad operística, lo cual implicó enormes retos en musicalización y escritura del libreto, con la finalidad de conservar el espíritu original de la obra. Para la composición de la música, Previn echó mano de todos sus conocimientos como director de orquesta y toda su experiencia como musicalizador cinematográfico.

En la partitura quedó plasmada toda su sabiduría musical: “Su fino oído para las voces se traduce en cambios e inflexiones que enlazan con gracia un episodio musical con el siguiente. Además se pueden notar rudos choques entre armonía y notas, algunos gestos a la Richard Strauss, variadas melodías dulzonas e improvisaciones y murmullos estilo Ligeti o Penderecki”, comentó Holland Previn.

 

La versión operística de A Streetcar Named Desire (Un Tranvía Llamado Deseo) tuvo su temporada de estreno en 1998 y, desde entonces, ha sido representada en numerosas ocasiones por todo el mundo. Sin embargo, tras más de 18 años, aún no había visto la luz en ningún país latinoamericano. Esta circunstancia se presentaba como terreno virgen para llevar a escena un montaje fresco y lleno de retos vocales, musicales y de actuación.

 

Por este motivo y en una apuesta por títulos que acerquen más la ópera a la realidad actual de los espectadores, Escenia Ensamble realizó el estreno en México y Latinoamérica de A Streetcar Named Desire (Un Tranvía Llamado Deseo), el pasado enero en el Teatro Degollado de Guadalajara, Jalisco, con el acompañamiento de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, bajo la dirección de Dorian Wilson.

 

El relato presenta a Blanche DuBois, una atractiva mujer que a sus treinta y tantos años se encuentra en una profunda crisis existencial debida al desmoronamiento del confortable mundo aristocrático en el que creció. Blanche va de visita a la casa de su hermana Stella, quien está casada con Stanley, un rudo obrero inmigrante de origen polaco. Desde el primer instante, se puede percibir la confrontación de dos mundos opuestos. A lo largo de las escenas, plenas de realismo y tensión dramática, se revelarán los secretos que esa bella pero desequilibrada mujer esconde tras una sofisticada apariencia de nobleza.

 

La obra entera representa el campo de batalla de las clases sociales en general y de la psique humana en particular, en la que los personajes son arrebatados por sus deseos y circunstancias. Una guerra en la que sólo sobrevivirá el más fuerte.

 

El elenco lo integran Irasema Terrazas, Enrique Ángeles, Adriana Valdés, Rogelio Marín en los papeles principales. Lo acompañan Alonso Sicairos, Linda Saldaña, Lydia Rendón, Ricardo Castrejón, Ricardo González, Norma Arredondo, Julio Valle y Rogelio Bonilla.

 

El equipo creativo está conformado por Ragnar Conde en la dirección escénica, Luis Manuel Aguilar Mosco en el diseño de Escenografía y Utilería, Carlos Arce en la Iluminación y Gabriel Ancira en el Vestuario, Maquillaje y Peinado con la producción ejecutiva de Pamela Garduño. Cabe destacar que la función del domingo 26 será conducida por Enrique Radillo, director musical alternante.

 

Ragnar Conde es un artista escénico, guionista y docente, quien ha desarrollado su labor desde 1992, ha participado en más de 80 proyectos de ópera, teatro y cine en Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Suiza y México. Escritor de varias piezas teatrales, se caracteriza por combinar distintos géneros escénicos y crear nuevos conceptos de espectáculo multidisciplinario, destacando sus montajes El evangelio según Jesucristo, Encuentros, La ceguera, Tenebrae, MozART –nominado a las Lunas del Auditorio, en 2015–, Alma mexicana, El montaje, Mio caro Verdi –en Friuli-Veneto, Italia– y Amour à Paris.

 

En el género operístico ha llevado a escena más de 40 espectáculos. Actualmente, es director general y fundador de Escenia Ensamble, asociación civil dedicada a la multidisciplina con base en México, acreedora a la beca México en Escena, sexta edición, en el periodo 2015-2016 del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca).

 

Escenia Ensamble es un colectivo de artistas muldisciplinarios enfocados en crear, desarrollar, promover y revolucionar la cultura como un medio de transformación social. A partir de la combinación de las diversas artes escénicas desarrollan proyectos multidisciplinarios entre los que destacan MozART (2013-201515, nominado como Mejor Espectáculo Clásico por las Lunas del Auditorio, 2015), Amour à Paris (2014-2016), La Voix Humaine (2015) y Despertar al Sueño (2014-2016). También han colaborado con importantes empresas culturales como la Ópera de Bellas Artes para la producción de I Puritani de Bellini con el tenor Javier Camarena, el Concurso Internacional Operalia 2016 organizado por Plácido Domingo y la producción para la Orquesta Filarmónica de Jalisco de la ópera Otello de Verdi.

 

Desde el momento de su creación, la OSIPN dedica especial interés en colaborar en la formación integral y el acercamiento al arte a través de la música como parte de su proyecto educativo. Su primer concierto fue el 4 de abril de 1965 bajo la dirección artística de Guillermo Orta Velázquez. A la labor de consolidar el proyecto musical se han unido Armando Zayas, Salvador Carballeda, Alfredo Ibarra, Juan Carlos Lomonaco y Gabriela Díaz Alatriste.

 

En 2010 se hizo merecedora a la presea de las Lunas del Auditorio Nacional. La OSIPN cuenta con once discos compactos y actualmente tiene a Enrique Arturo Diemecke, el más prestigiado director mexicano de las últimas décadas, en su dirección artística.

 

A Streetcar Named Desire (Un Tranvía Llamado Deseo) se presentará el viernes 24 y domingo 26 de marzo, a las 19:00 y 18:00 horas, respectivamente, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris (Donceles 36, colonia Centro Histórico, cerca del Metro Allende).

 

Boletos en el sistema Ticketmaster y en la taquilla del recinto. Localidades: 450, 300, 250 y 150 pesos con descuentos limitados del 50% a estudiantes de nivel básico, maestros, personas con discapacidad, trabajadores de gobierno e INAPAM con credencial vigente.

 

 

 

 

 

 

 

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