Moby Dick: la inmensidad del todo

Por Anahí García Jáquez/Radio Gatell

Nantucket, Massachusetts. Ismael es un joven marinero con conocimientos y deseos de ganar dinero que viajará en un barco ballenero. Al abordar, conocerá al capitán Ahab, todo un lobo de mar que se embarca en la búsqueda de un ser que le ha quitado mucho y del que busca vengarse.

     Moby Dick es un trabajo del escritor estadounidense Herman Melville y es considerada como un clásico de la literatura universal del siglo XX y se le conoce como “la gran novela americana”. 

     Este relato comienza con la narración de Ismael, quien se presenta por lo que suponemos será el narrador de la historia, y nos cuenta acerca de su llegada a New Bedford, donde conoce a Queequeg, un arponero. 

     Una vez que arriban a Nantucket se encuentran con el resto de la tripulación del Pequod, un barco ballenero dirigido por el capitán Ahab, un hombre de mal carácter y sobrada experiencia en los mares que les hará saber que la razón principal de ese viaje es la captura de una ballena blanca llamada Moby Dick, que es la causante de la pérdida de su pierna, que ha tenido que reemplazar con una especie de prótesis tallada de la mandíbula de un cachalote.

     Conforme avanza la trama, los personajes y el lector descubrirán que el profundo deseo del capitán Ahab por acabar con Moby Dick es mucho más que eso, ya que en realidad es una obsesión insana, movida por el deseo de venganza, pues el animal lo mutiló. 

     Este hombre es, sin duda, el personaje más complejo del texto, ya que nos muestra lo que el revanchismo y el resentimiento le puede hace a un ser humano, pues lo aísla de todo y de todos, además de que la insatisfacción es una constante en él, sin contar que eso mismo determina su visión del mundo, que es por demás particular. 

     Uno de los temas principales de este texto es la amistad, esa que surge de manera espontánea entre Ismael y Queequeg, quienes son totalmente opuestos, pero que saben ver más allá de sus diferencias, y que les ayudará a hacer más llevadera su experiencia a bordo del barco, por no decir que los mantendrá en pie. 

     Pero ellos no están solos, puesto que los acompaña una tripulación, por decirlo de alguna manera, muy variopinta, con hombres de distintas razas y estratos, lo cual aprovecha el autor para hacer una crítica social a la desigualdad y a la esclavitud que se vivía en aquellos años, la cual fomentaba el racismo, que hace su aparición en algunos de los diálogos de este libro, por lo que seremos testigos de la convivencia de seres que no se parecen entre sí y que por esas cosas de la vida han tenido que converger en este microcosmos, justo de igual manera que en estos tiempos.

     Pero sin duda alguna, la característica principal de Moby Dick es la cantidad de información que se nos comparte acerca de las ballenas: el número de especies, colores, tamaños, características, anatomía, etc. 

     Gran parte de este texto es ocupado por tantos datos, que a ratos lo convierte en una especie de ensayo sobre las ballenas, lo cual puede abrumar al lector porque, a pesar de ser éste un libro tan popular, su lectura no es de las más fáciles. 

     Sin embargo, su gran valor reside en sus amplias interpretaciones de varios temas (religión, política, la maldad), y más en específico, su forma de abordar el tema del destino, el cual a veces forjamos o del que en ocasiones somos víctimas puesto que es difícil, por no decir imposible, escapar de él. 

     Quizá la Gran Ballena Blanca sí tenga éxito escapando del capitán Ahab, quien no cejará en sus intentos, aunque deje la vida en ello.Moby Dick. Herman Melville. 1851. Editorial Alianza.

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