La nieta del señor Linh: nada de lo humano me es ajeno

Por Anahí García Jáquez

Huyendo de una guerra que acabó con todo lo que más amaba, el señor Linh arriba a un nuevo país pero no lo hace solo, pues lo acompaña algo muy preciado para él y que está dispuesto a cuidar cueste lo que cueste.

La nieta del señor Linh es un trabajo del escritor francés Phillipe Claudel, quien sitúa la historia en dos países de los cuales jamás sabremos el nombre, pero el lector terminará deduciendo que el protagonista, que es el señor Linh, proviene de alguna región de Asia en la cual se suscitó un conflicto armado y termina siendo un refugiado en un país el cual, se presume, puede ser Francia. 

Es pues, este lugar, al que arriba con su nieta Sang Diu, cuyo nombre significa Mañana dulce, y es justamente lo que representa para él esta bebé, que se convierte en lo más preciado que tiene. 

Una vez que llega a esta nación, se encuentra con que es otro el idioma y, por lo tanto, la cultura y la idiosincrasia, por lo que, aunado a sus pérdidas de las cuales se sigue recuperando, el señor Linh todavía tiene que enfrentar una nueva realidad. 

Un buen día, el señor Linh se sienta en la banca de un parque donde está descansando el señor Bark, y una vez que dichos encuentros se hacen frecuentes, surge una camaradería entre ambos que deriva en una amistad a pesar de que uno no habla el idioma del otro y viceversa.

A través de esta anécdota, el autor aborda temas por demás actuales, puesto que las circunstancias que aquí se relatan se han vuelto el pan de cada día debido a los conflictos armados que se dan en diferentes países del orbe. 

Para empezar, se nos habla de aquellas personas que se quedan sin nada, refiriéndose con ello no sólo a lo material, sino también a uno o varios miembros de su familia, como es el caso del protagonista, quien se ve en la necesidad de criar y cuidar a su nieta pues ésta ha quedado huérfana de padre y madre. 

Junto a ella, se embarca en este viaje en el cual lleva unas pocas pertenencias y en el cual el rumbo es hacia lo desconocido. 

Es así como conocemos de cerca lo que enfrentan los migrantes, quienes ante la imposibilidad de quedarse en su patria, dejan su vida como la conocen y se mueven hacia otras tierras, las cuales pueden resultar tremendamente hostiles y, en un intento por adaptarse, experimentan el desarraigo y la lucha constante por no perder su identidad. 

Se nos habla también del instinto de supervivencia, que en el caso del señor Linh consiste en aferrarse a su nieta para mantenerse vivo por y para ambos, pues sólo se tienen uno al otro y hay que tratar de empezar de nuevo. 

Asimismo, se nos habla de la pérdida y el poder que tiene para unir a los seres humanos que tienen esto en común, como lo son el protagonista y el señor Berk que acaba de enviudar, por lo que la comprensión entre ellos se da de forma natural y supera toda clase de barreras.

La nieta del señor Linh es un texto corto pero por demás intenso, tierno y sobrecogedor. Con un lenguaje sencillo que recurre a metáforas e imágenes, un narrador omnisciente nos presenta a estos personajes entrañables que nos enseñan que la amistad puede ser un antídoto potente contra la soledad, la añoranza y el desamparo, y que no hay cariño fraterno que no pueda paliar el dolor. 

El señor Linh y el señor Berk nos muestran que la esperanza se mantiene viva siempre y cuando aprendamos a ver más allá de las diferencias y de los choques culturales, y entendamos que es fácil vernos y reconocernos en el otro, ya que así comprenderemos quién es y de dónde viene.

La nieta del señor Linh. Phillipe Claudel. 2005. Editorial Salamandra.

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