La ideología dominante en las elecciones de México

Por Roque Juan Carrasco Aquino

La ideología, si es simplemente una manera de describir el mundo, debe responder razonablemente a una forma consciente de crítica que revele sus defectos y falsas afirmaciones. En resumen, debe responder a la luz de la razón y a la crítica racional (Skott-Myhre Hans; 2016).

En cada época de reacomodos, objetivos y subjetivos, del quehacer político electoral, se desenvuelven actividades cotidianas de manera “desigual y combinada”; prevalece un significado de optar por tres acciones para conservar o transformar a la sociedad: 

Primero, dejar pasar  hechos que pueden afectar a la población y generar dificultades para comprender las intenciones de la ideología dominante; es decir, se impone la “hegemonía” de cómo conservar y dominar a la sociedad.

Segundo, transformar las bases de las estructuras socioeconómicas y plantear un salto que responda a las necesidades y penurias de las grandes mayorías, lo que provocaría una revolución violenta o jugar a la correlación de fuerzas de la democracia impuesta por el sector dominante o la burguesa.

Y, tercero, asumir de manera escéptica las atrocidades del poder impuesto desde los designios del extranjero y de los intereses de las transnacionales o en su caso del capital internacional”.

En estos procesos de la vida económica, política, social, territorial y cultural, se conjugan diversos intereses internos y externos. Son evidentes acciones confabuladas con antipatriotas y ajenos a nuestras realidades. 

Utilizan políticas contrarias a las demandas sociales, contrarias a la defensa del patrimonio nacional e hipotecan entregando los recursos naturales y humanos de nuestros pueblos. 

De esta manera, en la actualidad se posicionan las ideologías que desde décadas defienden sus privilegios, intereses creados, infligen el derecho de la primacía blanca; asimismo, se aplican las ideologías emanadas de las universidades (públicas y privadas) dominadas por la derecha y los partidos neoliberales que, en Santa Alianza con la ultraderecha fascista, imponen planes y programas para defender el statu quo del régimen burgués prevaleciente.

En la actualidad se observan las estrategias de la oposición, académicos de confort, “intelectuales” inorgánicos y empresarios corruptos que evaden al fisco y se amparan para seguir estafando con el producto que venden al público en general: caso como gasolineros nos venden gasolina incompleta “litros de medio litro; productos del supermercado caducados; reetiquetados, caros y sin calidad. 

Claro, en detrimento de los consumidores como de productores, chantajeando para no comprar mercancías de no aceptar el mecanismo de “pospago”, de lo contrario no pueden vender realmente el costo de su producto invertido para alcanzar a liquidar los compromisos con los prestamistas.

Llega el tiempo de las elecciones en México y se aprecian los incrementos de los productos de primera necesidad de parte de empresarios corruptos y de afiliados a la derecha mexicano y/o pertenecientes al PriAn pasando facturas; claro datan de la época de la corrupción en la era del neoliberalismo. 

Los hechos hablan por sí solos. Los compromisos de antaño chocan con la realidad del presente; los privilegios de quienes están amafiados con las empresas productoras, por ejemplo, de medicinas, involucrados con sumas millonarias de corrupción (Garduño y Becerril; 2021). 

Asimismo, con otros giros del mercado: alimentos, útiles escolares, el agua potable, transporte (a pesar de estar subsidiado, de llegar la oposición al poder, se cancelarán). Del mismo modo se puede analizar las determinaciones de campaña dl PriAn para hacerse de votos a modo prometiendo continuar con los logros de la Cuarta Transformación: becas a estudiantes pobres; apoyos a madres solteras; enfermos con cáncer y discapacidades; adultos mayores con la tarjeta de bienestar (negarles y solamente a los afiliados del PriAn podrán portarla; etc.). 

Estas demandas conquistadas por el pueblo mexicano en el escenario de la 4T, hoy en campaña para apropiarse con logros de la izquierda, confunden con volver a otorgar a cambio de votos condicionados. Así, bajo el supuesto de continuar con estos logros; empero, a cambio de banalizar la esencia de beneficios sociales. 

No obstante, de llegar al poder, inventarán normas, leyes y argucias para negar las conquistas del pueblo democrático de mexicanos y volver a la especulación y vendettas de campaña en manos de corruptos, mafias y clientelismo político para captar votos en este proceso y después, como siempre olvidarse de pactos de sangre (al estilo X. Gálvez), firmas ante notarios públicos y promesas vulgares sin concreción.

Estos momentos contradictorios de un proceso donde la izquierda no puede competir con la prensa vendida; también, dinero que envían del extranjero y gobiernos de Estados Unidos y España, violan la soberanía de México y la Suprema Corte de Justicia de la Nación extranjera, calla y no defiende las propias leyes que supuestamente acatan. 

Sí, pero para la burguesía y el imperialismo capitalista violan constantemente en cada hecho histórico perteneciente a los mexicanos. Es la realidad del momento que todo el pueblo debe reivindicar como autodefensa y luchar con todas las armas posibles para preservar la soberanía nacional.

Por ello, la ideología dominante es un producto de la sociedad de clases y sus formas de expresión se vuelven hegemónicas cuando no existen organización y autodefensa de la idea de patria, nación y pueblo emancipado contra los traidores, saqueadores, explotadores, entreguistas al capital extranjero y racista para excluir y dominar desde fuera del país.

Referencias

Garduño, Roberto y Becerril, Andrea (2021): Se puso fin a la corrupción en la compra de medicamentos: AMLO. En línea. Página web: https://www.jornada.com.mx/2021/07/21/politica/003n1pol.

Skott-Myhre Hans (2016): Marx, la ideología y el inconsciente. En línea. Página web: file:///E:/TRABAJOS/Libros%20Online/Dialnet-MarxLaIdeologiaYElInconsciente-5895426%20(1).pdf. 

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