El IPN en las garras del Prianismo estrangulador de saberes

Por Roque Juan Carrasco Aquino

“De cara al futuro, pues, el marxismo tendrá que reavivar su fe en el genio creador de las masas, añorado por la Kollontai, más que la fe en el partido. La «nueva izquierda», lo mismo que criticaba el dogmatismo, critica la inoperancia burocrática y el reformismo de los llamados partidos obreros que, una vez en el poder, se convierten no en poder obrero, sino en poder a secas” (Lobo; s/f: 38).

El caos en las escuelas del Instituto Politécnico Nacional (IPN); el tiempo espera y las clases se mueren con las ansias de saber y aprender. 

Las razones de aquella enseñanza aprendizaje de los setenta y ochenta fueron liquidadas por los cientificistas, tecnócratas, chambeadores arribistas, pragmáticos y talacheros de técnicos especialistas en apretar tornillos sin saber por qué el lema de “La Técnica al Servicio de la Patria”. 

Hoy, se impone la mercantilización de la formación de ingenieros; donde fue la cuna de especialidades entregando conocimientos al país. En el presente sin conciencia de clase; negando el cardenismo como origen de la razón de ser Politécnico. Hoy en el desencanto de los jóvenes.

Es preocupante que, estudiantes con el fervor de aprender, alcanzar a terminar una carrera, servir a su país y despertar con un título e incorporarse a un empleo digno o, en su caso, continuar con un posgrado se desvanecen. Importa ríspidamente en qué condiciones socioeconómicas pase por su mente. 

Las circunstancias son innumerables, al final habrá de culminar y conseguir su meta trazada. Al tiempo valorar el esfuerzo y sacrificios depositados por sus familiares. 

El presente, es detonante en la desesperación, el abandono de clases se concretiza en la ignorancia de conocimientos. El engaño de obtener respuestas de un movimiento sin un verdadero consenso democrático se esfuma entre el desconocimiento de quienes le apostaron a cerrar aulas y esperar el diálogo. 

No obstante, para los que controlan y manipulan demandas engatusan a los estudiantes ingenuos; mientras los líderes enmascaran la otra realidad del movimiento; a cambio reciben instrucciones desde fuera de las Escuelas.

A pregunta expresa de estudiantes en paro: la Escuela Superior de Eocnomía (ESE); La Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA); de Ciencias Biológicas (CB), entre otras, aceptan que, el movimiento se encuentra presa de Prianistas y de Experredistas. 

Sin duda, como de la derecha fascista infiltrada de “estudiantes de izquierda” golpeando al IPN; disputando con odio al Instituto del Estado. Pero, directamente para desestabilizar a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a la Cuarta Transformación (4T).

Estudiantes de l ESE, en sus anhelos de activistas confían en resolver sus demandas; en tanto las autoridades prometen resolver después de la entrega de las instalaciones para aplicar e integrar las actividades de docencia e investigación. 

En tanto estudiantes que controlan los accesos del Canal 11, son más drásticos y exigentes; tienen resuelto prácticamente sus peticiones excepto la destitución del director General Dr. Arturo Reyes Sandoval. De lo contrario no ceden. Incluso si es necesario pueden perder el semestre hasta derrotar a las autoridades.

Estas acciones estudiantiles no coinciden en sus actuaciones radicales; no existe consenso entre asambleas ni con las demandas académicas. Los que tienen tomadas las instalaciones del Canal 11, aceptan injerencias del Prianismo, pero, ocultan nombres y quienes son los que sostienen a las personas que vigilan accesos de los edificios ocupados. 

Lo que se intuye en estos casos es la injerencia de grupos ajenos a la comunidad del IPN; son los que están en contra de la 4T y de Claudia Sheinbaum. Por supuesto, los prianistas, la derecha fascista, la oposición traidora y académicos de confort simuladores de docentes, pero, con intenciones cínicas de desestabilizar a la comunidad educativa y de investigación sin proponer otra praxis transformadora. 

El colmo de los descontentos, estudiantes desinformados terminan por abandonar el movimiento y la comunidad en paro adelantó sus vacaciones de verano para regresar con la pérdida del semestre lectivo. 

A los Prianistas y a la derecha fascista no les importa para nada que esas Escuelas en paro pierdan sus clases. Saben que sus hijos en escuelas privadas compran calificaciones para titularse y destruyen el futuro de jóvenes politécnicos con sensibilidad para recompensar a la sociedad. Es decir, solidarizarse con el servicio social (hoy en crisis por los prianistas incrustados en las oficinas centrales del IPN). 

En tanto los programas de estudios en la ESE, al decir de alumnos, profesores instan a los estudiantes a vender ropa, vender tacos, a crear supuestas empresas para ahorrar dinero y así empezar a crecer económicamente sin analizar los impactos de la economía globalizada. 

También ignoran que las verdaderas formas de crear un capital, sin tenerlo, recurren al despojo de bienes para hacerse de la acumulación de capital. Los profesores que imparten clases de economía internacional y financiera no alcanzan a visualizar la lógica capitalista competitiva en un sistema capitalista neoliberal y; no existen posibilidades para comprender la contraparte de la ciencia del marxismo en la economía política. Estas ideas están muertas en la ESE de estos días.

De una conferencia de académicos en el aniversario del movimiento de 1968, Arturo Chávez, mencionó lo siguiente: “Las consecuencias no deseadas después del 68, y que es fundamental entender, son la radicalización de las guerrillas urbanas y rurales; después vino el triunfo del discurso democrático, más apegado al pensamiento neoliberal que al marxista. 

El abandono del lenguaje marxista es una de las grandes derrotas históricas, la incapacidad de los marxistas viejos y nuevos de adecuar su discurso a las nuevas condiciones y a la embestida del llamado neoliberalismo en México y en el mundo” (Corte; 2018). La realidad de aquel movimiento pareciera indicar que, debemos retomar el legado crítico y materialista. Eso está por reconstruir nuevos programas para la ESE y en otras escuelas del IPN.

Las contradicciones del presente se manifiestan y van de la mano con el deterioro de las instalaciones del IPN; no son de este sexenio ni del periodo de MALO (la oposición traidora toma como pretexto para boicotear el exiguo avance de la infraestructura); son herencias neoliberales del Prianismo y de los grupos de poder enquistados en todas las Secretarías de Estado. 

He ahí una respuesta del por qué no aceptan la autonomía del Instituto. Pues, los intereses del conservadurismo de prianistas y derecha fascista contrario al Cardenismo. Ahora, utilizan los descontentos estudiantiles para hacerse eco de lo que no son capaces de proponer nuevas alternativas. He ahí el sacrificio de saberes interrumpen sueños y frustran objetivos académicos de jóvenes luchadores por un nuevo porvenir.

Aunado a los detractores internos se unen a la destrucción de metas de los estudiantes con deseos de aprender y transformar sus realidades. 

Predominan operaciones de tecnócratas al servicio de empresas extranjeras como de académicos holgazanes, ineptos, arribistas, oportunistas y simuladores de la ciencia en cientificistas imponiendo sus lógicas mercantilistas (condicionan calificaciones a sus alumnos o les imponen cargas de trabajo que les corresponden y explotan a los alumnos para investigar lo que ellos no son capaces de llevar a cabo: las evidencias están por todas partes en el IPN); al final el bajo nivel académico e intelectual. 

Todas las irregularidades y penurias devienen de periodos neoliberales; es decir, la falta de equipamiento, de infraestructura en laboratorios, talleres, bibliotecas; así como de carencia en presupuestos para las investigaciones (sobre todo, para las ciencias sociales, se han negado y priorizan las ingenierías; so pretexto de que en el IPN prevalecen las ciencias básicas o las llamadas ciencias duras); por supuesto en quebranto de las ciencias que analizan, cuestionan, desdoblan la esencia de los fenómenos desde las raíces de manera crítica; esos son los crímenes de las ciencias sociales por penetrar en el fondo y en lo sustantivo de los problemas que aquejan a nuestro país.

Rezagos del neoliberalismo, fueron creándose no en el presente, es lo que no desean informar a los alumnos ni analizar que el IPN es abandonado desde la época de Salinas de Gortari y desmantelado en el periodo del priista Ernesto Zedeillo Ponce de León.  Pese a que fue ex politécnico; lucró, sirvió y participó en la corrupción y nepotismo de la Dirección General y en las Secretarías del propio IPN. 

Eso fue un agravio al Instituto, a la comunidad politécnica y al pueblo de México. Sin embargo, los estudiantes del presente olvidan e ignoran las verdaderas causas del abandono de los fundamentos de la academia: nulo apoyo para prácticas e investigación en campo. 

Hoy el pretexto es que el ex Secretario de Administración y Finanzas se llevó todo el presupuesto. Verdad a medias cuando los recursos aún no se transparentan.

Lo sustancial estriba en un mal manejo de la dirección general con sus secretarios Prianistas que, no permiten el avance de la docencia, investigación y difusión de la cultura.

Referencias

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