Estados Unidos se sovietizó

Por Marco Jiménez 

El país norteamericano, desde la caída de la Unión Soviética, creó un mundo unipolar. El gran imperio no pudo mantener este estatus después de más de 30 años de ser esa gran potencia, inclusive, no aprendió de la historia y de su rival que cayó por las mismas razones que ellos. Hoy están en declive.

     Estados Unidos ha querido mantener la propaganda mediática de ser el país de la libertad, de la democracia y la potencia económica global, sin embargo, el único rubro en que pueden mantenerse fuertes es en potencia económica. El dólar se mantiene como moneda de transacción mundial, pero va a la baja por el nuevo orden multipolar que están formando China y Rusia. 

     Estas dos potencias, que han puesto sobre la mesa un trato justo a países del Sur global, incluido África, una economía enfocada en ganar-ganar y el proyecto económico que dará la multipolaridad global, como son los BRICS y una moneda que esté sustentada en oro y materias primas de sus miembros, con el fin de evitar las especulaciones y la volatilidad económica.

     Estados Unidos, en su papel de ser la única potencia, se durmió en sus laureles sin tomar en cuenta que el mundo seguía avanzando y desarrollándose con ellos o a pesar de ellos. 

     Se pueden observar los avances chinos en cualquier materia donde Estados Unidos era líder, el país asiático dejó de copiar y producir productos de mala calidad para convertirse en productores y generadores de tecnología e innovación, fomentando el desarrollo interno y externo, y sacando a 800 millones de chinos de la pobreza extrema en 40 años, esto, según datos del Banco Mundial, algo que Estados Unidos no ha hecho y que actualmente el poder adquisitivo de su población va disminuyendo, sin tener acceso a rubros tan importantes como la educación, medicina, etc.

El espejo de la historia

La Unión Soviética, al inicio de los años 90, se balcanizó en diferentes países y tuvo que reponerse incluso de una hambruna, para dar pasó a nuevos países, una nueva forma de comerciar y entrar al mundo de la globalización. 

     Los países que se separaron de la extinta Unión Soviética tuvieron la oportunidad de ser independientes y tener una nueva identidad nacional. Prácticamente la mitad de Europa tenía que acoplarse al mundo que Estados Unidos construyó después de la Segunda Guerra Mundial y competir en una economía global que no iba a detenerse para que estos países se reestructuraran; ese cambio fue muy duro porque pasan de vivir 45 años de una manera, a vivir de otra de un día para otro, y esa era su nueva realidad.

     Hoy, Estados Unidos está en la posición de la Unión Soviética hace poco más de tres décadas; su dominio sobre los países y a nivel global ha dejado de tener efectos positivos; su economía interna está tambaleante; su seguridad nacional está en peligro por garantizar su superioridad global; su política interna, al ser maniquea, puede generar una guerra civil interna, sumado a los dos intentos de asesinato de Donald Trump, y producir el cambio que el mundo ve, pero ellos se niegan a tener.

     Las consecuencias de ser un país hegemónico lo llevaron a imponer sus condiciones por la fuerza y sobre quién fuera, como ocurrió en las guerras de Afganistán e Irak; imponer golpes de estado en países de África, América Latina, e imponer sanciones en países que no estén de acuerdo con su ideología, incluso con China y Rusia. A este último le confiscaron, por no decir robaron, $300 mil millones de dólares por la operación especial de Rusia en Ucrania, y aquí es donde la hegemonía de Estados Unidos se vislumbra tambaleante en el mundo.

     Los países comienzan a preguntarse: ¿Por qué seguir comerciando en dólares si me pueden confiscar mis bienes? ¿Si confiscan los bienes de una potencia nuclear, que pueden hacer con nosotros?

Los medios de comunicación y la propaganda

Hay un rubro importante que influye en la hegemonía de Estados Unidos, como en su momento en la Unión Soviética: los medios de comunicación. Estos son muy necesarios para controlar la propaganda que usan las potencias para administrar y evitar que se piense diferente al mensaje “oficial”.

     Lo podemos notar con medios de comunicación como CNN, DW, Fox, El País, y principalmente con las agencias de noticias como AP, Reuters, AFP, que son las más “influyentes” en el mundo y tienen el mismo contenido, así como en su momento la Unión Soviética controlaba los mensajes a la población con la agencia TASS y el periódico oficial Pravda.

     Hoy, Estados Unidos recurre a las mismas prácticas, pero con mayor efectividad, ya que ahora existen redes sociales, saben dónde nos encuentran y prácticamente todo de cada uno de nosotros.

     Estados Unidos comenzó a sancionar a Rusia como a otros países, usando el dólar como arma geopolítica, sin embargo, el efecto le pegó directamente a Europa y a los mismos estadounidenses; su arma no funcionó con Rusia, ya que el país euroasiático, desde 2007, se preparó para burlar las sanciones que Occidente apoyaría en nombre de la libertad, democracia y la unipolaridad mundial.

     El país norteamericano se quedó con la mentalidad de Ronald Reagan, pensando que Vladimir Putin es igual a Mijaíl Gorbachov o Boris Yeltsin, pero se equivocaron. Incluso, siguen usando la misma propaganda que usaban con el comunismo y su expansionismo. En los hechos, la OTAN fue la que se expandió a las fronteras de Rusia y su propósito es balcanizar Rusia para adueñarse de los recursos naturales de dicho país.

     Aunque Estados Unidos y sus aliados usan los medios de comunicación masiva como propaganda para que el público en general se quede con la idea que Rusia quiere llegar a Lisboa, las personas pensantes no encuentran una lógica a esto.

     ¿Para qué quieren más territorio si es el país más grande del planeta? ¿Qué recursos tiene Europa tan valiosos como para que Rusia los quiera? La respuesta es: No requiere más territorio y Europa no tiene recursos suficientes para que sean de importancia geoestratégica para Rusia. Europa es quien necesita los recursos de Rusia para sobrevivir. Esto se nota en la locomotora que era Alemania y que, sin el gas de Rusia, está en recesión.

     La retórica de Estados Unidos continúa. La propaganda mediática que inició en 2022 ha cambiado muy poco, iniciando con que Rusia perdería la guerra en pocos días, y dos años después diciendo que entre más armas manden, más rápido llegará la paz. 

     Esta guerra de desgaste le sirvió a Estados Unidos para derrotar ideológicamente a la Unión Soviética en Afganistán. Hoy, Rusia está preparada para tener una guerra de desgaste y derrotar a Occidente.

La humanidad en vilo por la derrota no dicha de Occidente

Hoy, Occidente, principalmente los anglosajones, liderados por Estados Unidos, han hecho lo posible por ocultar la verdad. Y esa es que Ucrania y la OTAN han perdido esa guerra. Más de 35 países no han podido derrotar a uno, por otro lado, tampoco pueden decir públicamente que su plan es la balcanización de Rusia y, mucho menos, que es una guerra contra el pueblo eslavo, al cual quieren aniquilar desde antes de la Segunda Guerra Mundial.

     La diferencia entre la Unión Soviética y Estados Unidos es fundamentalmente importante para la historia. La primera aceptó su derrota ideológica ante el neoliberalismo, abanderado por Ronald Reagan y Margaret Thatcher; la segunda es que el peligro del comunismo no nos llevó al borde de la desaparición humana en la década de los ochenta, cuando todo se veía perdido para la Unión Soviética. 

     Hoy, Estados Unidos perdiendo su estatus libertario, busca la aniquilación humana con tal de no aceptar su caduco régimen unipolar, incluso, sin la valentía de decir que realizan escaladas con tal de culpar al presidente ruso, Vladimir Putin, de esta aniquilación y uso de armas nucleares.

     Estados Unidos ha dejado de ser potencia por imponer el miedo, por confiar en que el mundo unipolar duraría mil años, su imposición por la fuerza es lo que los está haciendo caer, sobre todo por usar al dólar como arma geopolítica y bélica, pero, para caer también, hay que tener clase, y Estados Unidos la perdió desde hace mucho tiempo.

Related posts