Estados Unidos arraiga guerras inéditas actualmente

Por Víctor Manuel Del Real Muñoz

El avance tecnológico, la evolución humana y las nuevas expresiones de la naturaleza en la acumulación capitalista han dado pie a una nueva gama de productos, servicios, tecnologías, valores, desarrollo y reorientaciones del mercado en términos generales.

Y son esos cambios estructurales los que dan pie a las nuevas formas que la sociedad puede ver dentro del gran abanico de la realidad coyuntural de su día a día.

Pensar que la industria, el comercio internacional, la ciencia, la milicia y la academia, y el resto de elementos que inciden en la sociedad son conceptos estáticos, carentes de progresión y cambio, es una franca aberración.

El capitalismo necesita abrir nuevos mercados para hacer prevalecer la lógica de acumulación. Es simple de entender.

Y en ese sentido, Estados Unidos, como la economía más importante del mundo por sus múltiples incidencias geopolíticas, es el campo de observación más contundente de esta coyuntura.

Hoy, en Estados Unidos, hacia adentro y hacia afuera, se libran claramente batallas culturales que desafían valores convencionales o valores dominantes de la más amplia naturaleza, que en este país tienen un eco en el mercado mundial directamente, y que replantean ciertas conductas colectivas afines al escenario económico moderno, o bien, se libran guerras simbólicas que tienen eco de resonancia en las tendencias y contratendencias desde las redes sociales, las plataformas más comerciales y la inteligencia artificial aplicada.

Existen versiones alternativas, de teoría de conspiración y también oficiales, formalmente establecidas en los cánones científicos más serios, que hablan de un aparato estadounidense de Inteligencia Artificial (IA) capaz de hacerse notar con absoluta contundencia en el gran abanico de opiniones de las nuevas lógicas de información en redes y en internet.

Al final de cuentas, la operatividad de los dominios en internet son de origen históricamente estadounidense.

Sin embargo, es claro, que a nivel de la comunicación y del control de la información Estados Unidos juega un papel muy importante por tener en casa, no sólo a los medios hegemónicos y las industrias constructoras de este nuevo apogeo de mercado, sino la gran gama de agencias de inteligencia y espionaje que ofrecen servicios policíacos por todo el mundo, incluyendo estas vertientes de mercado.

Es claro que, por una cuestión de seguridad nacional, y como economía líder en occidente, Estados Unidos tiene una amalgama de criterios de observación y vigilancia de la información que circula por las redes sociales, las plataformas y el internet, que va desde el espionaje tradicional hasta la reglamentación y restricción de lo que tiene que ser dicho.

A nivel de delincuencia en mercados o capitales digitales o virtuales, Estados Unidos ostenta un rol preponderante en todo lo relacionado al auge de estos mercados y sus hecatombes afines, además de la fiscalización y la normatividad afín a sus intereses hegemónicos y mercantiles más importantes en estos rubros.

Todos estos cambios, con sus consecuentes criterios de guerra y seguridad, tienen un origen en las nuevas pretensiones evolutivas del mercado capitalista, por eso Estados Unidos cumple un rol trascendental en esto.

Es necesario reiterar que Estados Unidos es la nación más importante del mundo.

Basado en lo anterior, la Unión Europea, como aliado estratégico y obediente de Estados Unidos, y Rusia China, como enemigos geopolíticos en lo general, arraigan desde estas nuevas reconfiguraciones del mercado moderno las nuevas batallas de orden global.

Estas pueden ser guerras financieras, robo y despojo virtual de capitales, guerras informativas, guerras de internet, nuevo espionaje, guerras de transmisión de datos, y malas aplicaciones con fines de ataque de la Inteligencia Artificial.

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