EL ACTIVISMO DE TEJER

Por Karenina Díaz  Menchaca

Miriam Mabel Martínez  comenzó  a tejer desde los siete años, una prima le enseñó en medio de un mundo de jóvenes y adultos. Nunca pensó que un acto solitario, y podríamos decir, hasta cotidiano en las estampas de nuestras abuelas y tías, Mabel sería parte, años después, de un grupo de mujeres que están  redescubriendo en el acto de tejer, una actividad democrática. Y no sólo eso, sino que viene  con un serio empoderamiento femenino que estamos a punto de retomar rompiendo la estigmatización en que el tejido se encasilló en el siglo XX.

Ahora que tanta falta  nos hace que las mujeres  nos apoyemos en contra de la violencia, les comparto que en el tejido se deshacen nudos de todo tipo: prejuicios, problemas, ideas, cansancio. Miriam nos comenta que siglos antes, el tejido era una actividad rutinaria, pero se denigró en el siglo XX, quizás con los movimientos feministas, quizás  porque se entendía sólo como un ejercicio meramente casero. Ahora, ya no es el sometimiento de aquella imagen de una ama de casa tejiendo chambritas “porque no tiene otra cosa qué hacer”. ¿Tuvieron que hacerlo artistas para darle su debida importancia?, ¿Qué  hay en el verdadero acto de tejer?

Para Miriam, escritora y periodista de profesión, lo que más la ha acompañado en la vida son los estambres, sus colores y la imaginación para crear libremente, dibujar con agujas, regresar a los inicios  de la escritura, desde los textiles. A partir del tejido, nuestra protagonista ha logrado conectarse por todo el mundo con mujeres y colectivos que ya estaban haciendo lo mismo desde sus casas, calles, oficinas, transportes públicos, donde fuera. Pero, ¿qué hacen? Simplemente  tejer y en ello, por sí mismo, hay un acto  revolucionario. No, no es una exageración. Visualicen a un grupo de mujeres que están tejiendo, concentradas, siguiendo patrones que el cerebro procesa. Tejer nos hace más inteligentes, porque neurológicamente se dispara por su propia naturaleza, un sistema conocido matemáticamente como fractales.

“Lo cierto es que los fractales tienen una correspondencia en el tejido –o viceversa–, y éstos, a su vez, son un puente entre pixeles y nudos informáticos de las nuevas tecnologías. El rizoma del derecho y el revés se replica en la programación de la red. Al fin y al cabo las redes –literal y metafóricamente– siempre se tejen”, explica Miriam en su libro.

Además, lo sabemos,  las mujeres reunidas siempre provocan miedo, como los temores que suscitaban las beguinas del siglo XII, inteligentes, cultas, y que por ello murieron literalmente por sus inquisidores quienes las tacharon de brujas.

A raíz de la investigación que se hizo para la elaboración del libro ‘El Mensaje está en el Tejido’ (Futura Textos, 2016) Miriam Mabel y su socia -de Tejer es Punk- Annuska Angulo, no sólo viajaron en el tiempo por los orígenes del tejido en la humanidad, recogieron testimonios por aquí  y por allá coincidiendo mágicamente con otros artistas por varios estados de la República y en el mundo, sobre todo del arte contemporáneo, haciendo lo que ya se conoce como Yarn Bombing.

Me queda claro que sabemos muy poco del tejido y sus efectos, de cómo en pequeños grupos escondidos en puntos de la ciudad se hilvana la democracia. Nos cuenta Miriam que ella es testigo de cómo mujeres y hombres de diversas clases sociales pueden tejer en un mismo sitio. Y sí, los hombres también tejen, lo han hecho siempre, en algunas culturas más que en otras. En México, nuestros grupos indígenas también se conforman por hombres tejedores.

Como dato del empoderamiento en las mujeres, para la realización de su libro, entrevistaron a una mujer que tiene una tienda  de estambres, ésta les contó de que una de las consecuencias más  interesantes de aquellas mujeres que van a tejer a su tienda es que ellas van adquiriendo fuerza; primeramente porque descubren que son capaces de terminar algo; y, también, porque se dan cuenta que pueden independizarse económicamente.

“Al jalar el estambre, más que desbaratar un tejido, seguimos la ruta de una hebra que nos conecta con artistas, pensadores, investigadores, activistas, diseñadores y tejedoras que, como nosotras, tejen y destejen para seguir aprendiendo y narrar nuestra historia”, fragmento del libro ‘El Mensaje está en el Tejido’. Un libro altamente recomendable por su investigación minuciosa y las historias que se entretejen evidentemente en él.

Para este año, la dupla de Miriam y Annuska  ‘Tejer es Punk’ ha sido invitada a la edición  45 del Festival Internacional Cervantino, en donde ya se está llevando a cabo una convocatoria llamada: ‘Construyamos un Panal Monumental. ¡Tejemos por las Abejas!

Related posts