Todos los caminos conducen a España

Por Marco Jiménez

Este lunes 23 de enero inició el juicio formal contra Genaro García Luna, un juicio con mayor impacto en la política mexicana que el de Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo

El proceso contra el llamado “hombre más poderoso” en el sexenio de Felipe Calderón fue aplazado por varios años, ya sea por la pandemia o para seguir recopilando evidencias contra el acusado.

Este proceso judicial puede ser el “juicio del siglo”, en caso de que llegue a darse. Me refiero a que García Luna puede pararse y declararse culpable en cualquier momento, aceptando todos los cargos por los que será juzgado, aunque por el momento parece mantenerse firme en ser juzgado.

Lamentablemente para empresarios, militares, políticos y periodistas mexicanos, no es conveniente que el “superpolicía” en el sexenio de Felipe Calderón declare y explique las relaciones que tienen estos actores con el narcotráfico, además de que habrá testigos protegidos, como el narcotraficante Edgar Valdez Villareal, alias La Barbie; el exfiscal de Nayarit, Edgar Veytia, El Diablo; Reynaldo Zambada, El Rey, y Sergio Villarreal Barragán, El Grande.

También se dice que una periodista mexicana que fue perseguida por García Luna (se especula es Anabel Hernández), aunque ella no lo ha desmentido ni confirmado.

A quien tampoco le conviene que se realice este juicio es a las autoridades de Estados Unidos, ya que saldrían nombres de altos mandos de las agencias de inteligencia de ese país que sabían de las relaciones que tenía el acusado con el narcotráfico, además de participar en dichas actividades ilícitas.

Es un caso que no le conviene a ninguno de los dos gobiernos, aunque en el juicio se puede restringir cierta información para evitar decir nombres de altos mandos e incluso de los expresidentes de México.

Los más preocupados son los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, actualmente los tres residentes en España, autoexiliados, buscando la nacionalidad del país ibérico.

Salinas fue el único que la obtuvo. Calderón y Peña con residencia, intentando pasar desapercibidos, pero con protección de políticos españoles como José María Aznar.

Tal vez Vicente Fox es irrelevante para los intereses del país del norte; sin embargo, Calderón puede seguir siendo útil para entregar más recursos como son el litio; entregar el país con tal de seguir libre. Su único apoyo es Margarita Zavala, que contendió para la presidencia del 2018 y no tuvo éxito. Ella está desesperada por tomar un puesto político en donde sea y seguir manteniendo su fuero. Recordemos que García Luna les ayudó a crear su partido político México Libre.

Los expresidentes Salinas y Peña Nieto también están preocupados. El primero porque se sabe que se reunía constantemente con García Luna en el sexenio de Calderón y se especula que ahí hay un tema mayor de corrupción, como comentó Anabel Hernández en una entrevista para “Los Periodistas” en 2020.

Por otro lado, Peña Nieto también participó con García Luna para el desvió de recursos, y esto se tiene documentado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), además del robo de 250 millones de dólares por parte de Luna.

Los cuatro expresidentes mexicanos tienen miedo de ser perseguidos, aunque Estados Unidos sólo ha capturado por narcotráfico a Manuel Noriega, exdictador panameño, quien públicamente los retaba y decía que los sacaría de su país. Eso le costó una invasión y su captura.

En México los expresidentes no han sido desobedientes con el país del norte. Tal vez el peor error lo cometió Calderón y Peña fue la concesión del litio a empresas inglesas y chinas, un error geopolítico que les puede costar la cárcel.

Aunque con la actualidad que vive Latinoamérica de golpes de estado (Bolivia, Brasil y Perú), no nos sorprenda que los expresidentes mexicanos, desde España, decidan implementar una “lucha por la democracia”. Eso sí los salvaría

de ser juzgados.

El juicio de Genero García Luna puede que no evolucione y acepte la culpabilidad de los cargos y, volviéndose testigo cooperante, dando información privilegiada sobre la corrupción que se vive en México.

En caso de que García Luna decida enfrentar el juicio veremos que todos los caminos conducen a España.

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