Por Rivelino Rueda
Foto: Edgar López (q.e.p.d.)
La administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien este 30 de septiembre concluye sus funciones como primer mandatario, deja al país 100 mil elementos más de las Fuerzas Armadas (Ejército y Marina) de los que había en diciembre de 2018, cuando inició el gobierno de la llamada Cuarta Transformación.
Hace casi seis años, cuando López Obrador rindió protesta como presidente constitucional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar) contaban con un total de 270 mil 411 efectivos. Hasta el 30 de junio de 2024, el registro preeliminar de estos elementos castrenses era de 370 mil 849.
Estas cifras se dan sin contar a los 126 mil 203 efectivos que supuestamente pertenecen a la Guardia Nacional (GN) –según datos del Censo Nacional de Seguridad Pública Federal (CNSPF) del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) al cierre de 2023–, organismo que en las próximas semanas estará bajo el control de la Secretaría de la Defensa Nacional, de acuerdo con la reforma constitucional que fue aprobada en la Cámara de Diputados y que se discutirá esta semana el Senado de la República.
De acuerdo con datos de la Sedena y la Semar, que forman parte del Sexto Informe de Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, hasta el 30 de junio el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos contabilizaba un total de 295 mil 183 efectivos, mientras que la Armada de México sumaba 75 mil 666 elementos.
El reporte de las Fuerzas Armadas señala que el panista Vicente Fox Quesada (2000-2006) culminó su mandato con 244 mil 238 elementos castrenses (196 mil 767 militares y 47 mil 471 marinos); el también panista Felipe Calderón (2006-2012) terminó su administración con 264 mil 182 efectivos en las instituciones armadas (209 mil 716 militares y 54 mil 466 marinos), y el priista Enrique Peña Nieto con 270 mil 411 elementos de la Sedena y la Semar (214 mil 157 militares y 56 mil 254 marinos).
Según los datos de las instituciones que todavía comandan el general Luis Crescencio Sandoval González y el almirante José Rafael Ojeda Durán, el número de elementos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos se disparó a partir de 2022, cuando dicho organismo incrementó sus filas al pasar de 214 mil 157 en 2021 a 223 mil 772 en 2022.
Para el penúltimo año de gobierno de López Obrador (2023), la Secretaría de la Defensa Nacional cerró con una plantilla militar de 272 mil 098 efectivos, es decir, 48 mil 326 más que el año inmediato anterior, mientras que para este año (2024), el organismo castrense engrosó sus filas para llegar a 295 mil 183 elementos, es decir, 23 mil 085 militares más que en 2023.
En el registro castrense, que se titula “Recursos humanos y profesionalización de los miembros de las Fuerzas Armadas”, se destaca que de 2017 a 2021 el número de elementos de la Secretaría de la Defensa fue de 214 mil 157, “debido a que no se autorizaron plazas presupuestales”.
Luego de ese periodo, la cifra de militares contratados se disparó a 81 mil 026 en los últimos tres años de la administración de López Obrador, mientras que la Secretaría de Marina mantuvo un crecimiento constante en la contratación de personal.
En 2018 la plantilla de la Armada era de 56 mil 254 efectivos, en 2019 creció a 60 mil 614, en 2020 a 65 mil 420, en 2021 a 69 mil 892, en 2022 a 72 mil 283, en 2023 a 73 mil 001 y hasta el 30 de junio de 2024 a 75 mil 666.
Durante el gobierno de López Obrador las secretarías que en la administración de la próxima presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, estarán a cargo del general Ricardo Trevilla Trejo y al almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, fueron beneficiadas directas de los llamados megaproyectos, en áreas prioritarias en materia de seguridad nacional, en tareas de seguridad pública a nivel federal y estatal, así como en rubros como turismo y sistema aeroportuario.
A cargo de la Sedena, por ejemplo, está la administración y seguridad total de los siete tramos del Tren Maya, obra insigne de la llamada Cuarta Transformación, así como la construcción de los tramos 5 Norte, de Cancún a Playa del Carmen; 6, de Tulúm a Bacalar, y 7, de Bacalar a Escárcega, Campeche.
Al Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos también se le encomendaron en este sexenio la construcción y administración del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), así como el control de los aeropuertos de Uruapan, Michoacán; Tamuín, San Luis Potosí; Ixtepec, Oaxaca; Chetumal, Quintana Roo; Puebla, Puebla; Palenque, Chiapas; Nogales, Sonora; Nuevo Laredo, Tamaulipas; Ciudad Victoria, Tamaulipas; Campeche, Campeche, y Tulúm, Quintana Roo.
La institución militar construyó y tendrá a su cargo, además, los hoteles Edzná, Calakmul, Tulúm, Palenque, Chichén Itzá y Nuevo Uxmal, que forman parte de la cadena Hoteles Tren Maya, así como los desarrollos turísticos que se encuentran alrededor de dichos hoteles y de las respectivas zonas arqueológicas donde fueron ubicados.
En este proceso de ensanchamiento, el presidente López Obrador también dio el visto bueno para que el Ejército fortaleciera sus funciones en las áreas de migración, seguridad pública estatal y municipal, inteligencia, construcción de sucursales del Banco del Bienestar, así como resguardo de los recursos que se entregan en los programas sociales.
A la Secretaría de Marina, en cambio, se le asignó la tarea de seguridad en el denominado Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, que unirá al Golfo de México con el Océano Pacífico a través de los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca. También los marinos estarán a cargo de las labores de resguardo de los llamados Polígonos de Desarrollo para el Bienestar en esa misma región.
Por instrucciones presidenciales, la Armada, además, tiene el control de las Administraciones Portuarias del país, las aduanas, y los aeropuertos internacional de la Ciudad de México (AICM); de Ciudad del Carmen, Campeche; de Colima, Colima; de Guaymas, Sonora; de Loreto, Baja California Sur; Matamoros, Tamaulipas; Ciudad Obregón, Sonora; Toluca, Estado de México, y Nuevo Laredo, Tamaulipas.
La fuerza naval también incursionó el los negocios del sector turístico durante esta administración, luego de que el presidente le encomendó la construcción y administración de las Islas Marías, que hasta marzo de 2019, por decreto del tabasqueño, dejó de ser un centro penitenciario, el cual fue inaugurado en 1905 por el dictador Porfirio Díaz.
@RivelinoRueda