La vegetariana: comer o no comer

Por Anahí García Jáquez/Radio Gatell

Yeong-hye ha decidido dejar de comer carne y convertirse en vegetariana, ello debido a varios sueños que ha tenido y que involucran a animales que son masacrados. Ella no tiene problema alguno con su nueva forma de vida, pero los que la rodean sí.

     La vegetariana es un trabajo de la escritora coreana Han Kang, la más reciente ganadora del Premio Nobel de Literatura. Este libro es uno de los más reconocidos tanto por la crítica como por el público, quienes probablemente encuentran por demás interesante la estructura de esta obra que está contada a tres voces.

     La primera parte, llamada como la novela, está a cargo del señor Cheong, el marido de Yeonh-hye; la segunda parte se llama La mancha mongólica, y el punto de vista viene por parte del cuñado de esta mujer, de quien no se sabe su nombre. 

     Y para cerrar tenemos la conclusión, que lleva por título Los árboles en llamas, cuya perspectiva es la de In-hye, hermana de la protagonista, pero no es ella la narradora (igual que el capítulo anterior), sino alguien que conoce sus pensamientos y sentimientos.

      Hay que aclararle al lector que este texto no es un tratado acerca del vegetarianismo, sino que, más bien, esta forma de vida es una anécdota que nos llevará a algo más profundo. 

     La autora aborda temas fuertes que van desde el rompimiento de las personas con los patrones establecidos por sus familias y por el entorno en el que viven; el rechazo e incomprensión que experimentan por parte de los mismos quienes no tienen la capacidad de lidiar con alguien que se sale de la norma, así como la intromisión en las vidas ajenas con el único motivo de hacerles cambiar de parecer para que vuelvan a entrar al molde impuesto.

     También, la violencia ejercida hacia las mujeres o en general a aquellos seres vulnerables; el pensamiento aquel que nos concede el derecho de hablar o disponer de cuerpos ajenos con ligereza, hasta las enfermedades mentales y emocionales como causa y efecto.

     Al no poder escuchar la voz del personaje central, el lector aprenderá a conocerla a través de aquellos cercanos a ella. Es así que descubriremos cómo la ve su esposo, quien se sintió atraído por lo común y ordinaria que era esta mujer, pero que al convertirse al vegetarianismo causa un cisma en su matrimonio con repercusiones en su convivencia con sus padres, mientras que su cuñado aprovecha lo revuelto de la situación para obtener beneficios en nombre del arte. 

     Y, por último, tenemos a su hermana quien, al parecer, es la única que muestra empatía e interés por ayudarla, aunque esto represente el enfrentarse con una parte de sí misma sin estar lista para ello.

     La vegetariana es un texto duro ya que, así como nos habla de maltrato no sólo animal, sino del que se experimenta cuando un individuo no encaja dentro de la sociedad, ésa que exige que sus miembros cumplan con ciertas reglas y, de no hacerlo, tendrán que pagar las consecuencias. 

     Aunque no conozcamos lo que pasa por la mente y las emociones de Yeong-hye, la autora echa mano de sus habilidades para hacernos saber, a través de las percepciones de otros, lo que sucede en el interior de alguien que, con un pequeño cambio de dieta, es capaz de generar en menor y mayor escala.

La vegetariana. Han Kang. 2017. Editorial Random House. 

Related posts