La mirada infinita de Nahui Olin en el  Munal

 

Por Gloria Reyes

 

A 40 años de la muerte de una de las artistas más apasionadas y versátiles de la escena cultural en México durante los años veinte: María del Carmen Mondragón Valseca  (1893-1978), mejor conocida como Nahui Olin, la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes, a través del Museo Nacional de Arte (Munal), presentan la exposición Nahui Olin. La mirada infinita, que permanecerá abierta al público hasta el 9 de septiembre del presente año.

Esta exhibición  -cuyo concepto original es de Tomás Zurián y la adaptación curatorial de Mariano Meza-,  retorna a la creadora a su posición dentro de la historiografía mexicana. Son más de 250 obras nacionales entre pinturas, impresos, dibujos, caricaturas y fotografías, tanto de Nahui Olin como de otros artistas allegados a ella, como Gerardo Murillo Dr. Atl, Jean Charlot, Alfredo Ramos Martínez, Antonio Garduño, Edward Weston, entre otros.

La historia de Carmen Mondragón pocas veces ha sido contada y generalmente se ha hecho desde la perspectiva masculina, siendo su papel el de una subsidiaria, comenta Sara Baz, directora del Munal.

Mientras que Tomás Zurián afirma que “acercarse a la obra de Nahui Olin es comenzar a descubrir un mundo inédito, extraño, inesperado y fascinante… Redescubrirla implica penetrar en un amplio espectro crítico que nos permite admirarla”.

Esta es la primera vez que el Munal dedica una exposición a la obra de la artista, la cual se divide en cuatro temáticas que exploran los ejes  centrales que rigieron  la obra de Nahui.

Carmen Mondragrón  y la síntesis plástica, primer apartado de la exposición, narra la incursión de la artista en las artes plásticas, en la época cuando compartió su inquietud intelectual con Manuel Rodríguez Lozano, su esposo durante los años de la Primera Guerra Mundial. Entre las obras que sobresalen en esta sección se encuentra Hombre con sombrero negro, ca 1919 y Hombre de Perfil vestido de negro, ca 1916.

En Nahui Olin: La ciencia como utopía moderna –segunda sección de la exposición-, se revela el paso de Carmen por su paso por la academia de San Carlos, su interés por las ciencias, las vanguardias y las nuevas teorías que se generaron a principios del siglo XX y que quedaron de manifiesto en sus escritos, poemas y parte de su obra plástica. Asimismo, se devela también su relación con Gerardo Murillo Dr. Atl, quien además de bautizarla como Nahui Olin (del náhuatl “el cuarto movimiento del sol”), la estimularía para transformaría su obra artística. Paisaje nocturno, ca 1923 y Nahui Olin, ca 1922, destacan en esta sección.

La utilización del cuerpo y la desnudez como vehículos de creación y manifestación artística se plasman en El cuerpo como expresión inmanente, penúltima sección de la muestra. En esta se realza las colaboraciones que hizo con otros pintores, dibujantes y fotógrafos que se sirvieron de su belleza y creatividad para conformar las poses que dieron vida a inumerables piezas de arte. Aquí sobresale la obra Desnudo de Nahui Olin acostada, ca 1925, de Edward Weston.

La materialización del recuerdo es el último apartado de la exposición con obras inspiradas en el arte popular. Algunos ejemplos de esto se aprecian en Autorretrato, ca 1927, Bautizo, ca 1935 y El abrazo (Nahui Olin y MatíasSantoyo), ca 1927.

Nahui Olin. La mirada infinita presenta un programa de actividades gratuitas paralelas para enriquecer su contenido a través de conferencias con distintos especialistas, así como un ciclo de cine. Para mayores informes consulte www.munal.com.mx

 

 

 

 

 

 

 

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