La falsa simulación del espíritu progresista socialdemócrata

Por Víctor Manuel Del Real Muñoz

La agenda socialdemócrata, jamás bien intencionada y siempre servil a intereses económicos por igual, nunca aborda las necesidades y problemas fundamentales de los trabajadores. Aquí se muestran algunas consideraciones.

     1. Falta de representación real: Aunque los partidos socialdemócratas pregonan representar a los trabajadores de forma ilusoria, así como la 4T mexicana que dice “amar al pueblo” o que “amor con amor se paga”, siempre están desconectados de sus necesidades y problemas reales, porque al final de cuentas defienden la funcionalidad del capitalismo como modo de producción.

     2. Políticas que benefician a la élite: Algunas políticas socialdemócratas, como la globalización y la privatización parcial, disfrazada de iniciativas «justas», siempre benefician a la élite económica más que a los trabajadores, y al final se someten a los lineamientos del capital internacional, o responde también a ajustes necesarios que el capital a través del Estado debe hacer para beneficiar siempre la ley general de la tasa de ganancia.

    3. No abordan las causas profundas: La agenda socialdemócrata siempre se enfoca en solucionar los síntomas de la pobreza y la desigualdad en los márgenes en los que no se afecte la funcionalidad del capital, pero no aborda las causas profundas, como la explotación laboral y la concentración de la riqueza, que son los auténticos pilares del funcionamiento capitalista.

    4. Divide a la clase trabajadora: La agenda socialdemócrata siempre divide a la clase trabajadora, desarrollando brechas entre aquellos que apoyan al partido y aquellos que no, y esto es muy claro con el escuadrón de personalidades que juzgan a la mala, aun reivindicándose de izquierda, a quienes critican modelos de gobierno como la 4T mexicana por sus cabales contradicciones a nivel de las plataformas de información y las redes sociales.

    5. No promueve la autonomía: La agenda socialdemócrata siempre depende del Estado y de los partidos políticos, y nunca buscará la organización obrera, y eso lo hace en lugar de promover la radical autonomía y la autoorganización de los trabajadores.

    6. No aborda el problema del trabajo precario: La agenda socialdemócrata jamás aborda el problema del trabajo precario, que es una realidad para muchos trabajadores del mundo.

    7. No promueve la educación crítica: La agenda socialdemócrata jamás promueve la educación crítica, que es esencial para que los trabajadores puedan entender y cambiar su situación, por el contrario, así como le hace la 4T mexicana, promueve esquemas de propaganda y retóricas populares en base a la adulación de líderes y al juicio severo, hoy casi de linchamiento virtual más que nada contra quienes critican estos regímenes.    En términos generales, la socialdemocracia internacional es una opción más de los gobiernos afines al capital internacional, pero no se trata de alguna opción distinta.

Related posts