Guerras, pretexto imperial decadente: farsa y tragedia humanitaria

Por Roque Juan Carrasco Aquino

Foto: OMS/Noticias ONU

“Lo nuevo bueno no es nunca tan totalmente nuevo. Actúa, más bien, más allá de los sueños que se sueñan despierto, de esos sueños que penetran la vida, que llenan el arte. Lo querido utópicamente dirige todos los movimientos de libertad, y todos los cristianos lo conocen también a su modo, con una conciencia moral amodorrada o emocionadamente, surgiendo del Éxodo o de las partes mesiánicas de la Biblia” (Bloch; s/f: 5).

Las guerras surgen como estrategia del mercado y acaparamiento de recursos. Aunado al control y poderío del territorio, así como la hegemonía militar, comercial, político y financiera. 

          La sutileza es mediada por las diplomacias entre argumentos falaces, pasando por sometimientos a países sumisos hasta llegar al chantaje diplomáticos, previa amenazas de bloqueos, injerencias de soberanías, cobro de aranceles, humillaciones, coerción socioeconómica y cultural, entre otras expresiones de chantajes a descargar bombas en cualquier país insubordinado. De modo explícito, es el capricho del imperio y sus intereses.

          Una guerra que duró 12 días y su correlato aún no se menciona qué puede pasar ante amenazas, provocaciones, chantajes, traiciones, complicidades y promesas embusteras del imperio gringo. 

          Sin embargo, en el escenario de las negociaciones, reuniones en círculos cerrados de la ONU, los ataques entre la triada obscena: EE.UU., Israel e Irán, nadando entre olas de sangre del pueblo Palestino. Empero, hasta hoy día, no se detienen a los asesinos judíos. 

          En tanto, la ausencia de la expulsión de judíos del suelo Palestino y el retorno de sus tierras, así como detener las amenazas de fuego contra la ayuda humanitaria, se ven muy lejanos de expulsar a judíos de territorios despojados.  Ante ello brota el silencio cómplice entre la tregua al fuego israelí-iraní. Estos puntos deleznables del exterminio sionista están ausentes en las negociaciones.

          Comprendemos que estas crisis territoriales y del expansionismo sionista data de 1947 (Naciones Unidas; 1997: 2 y 8). La llamada partición de Palestina: un obsequio de la ONU a los judíos para pillarse las materias primas y territorios palestino, pese al rechazo internacional de apropiarse por medios violentos y el despojo a Palestinos, pues esto implicaba el brazo extendido del imperio yanqui para controlar la región contra los árabes: Palestinos, iraníes, iraquíes, libaneses, etc. La intención era encubrir las garras del imperialismo gringo en Medio Oriente sin presentarse físicamente. No bastaba. Israel es el instrumento depredador.

          Tal hecho histórico evidencia las tendencias a alcanzar en algún periodo de la justicia internacional; sin embargo, como se ha de analizar el planteamiento de “…que Israel tiene más posibilidades de integrarse primero en la región como un miembro relevante de una coalición liderada por Arabia Saudí contra Irán y, posteriormente, de manera más fácil y con el reconocimiento de sus nuevos aliados, llegar a un acuerdo final de paz con los palestinos, estableciendo una solución de dos Estados con garantías de seguridad y reconocimiento mutuo” (Poza; 2018: 108). 

          La intención directa de Israel sionista es el control férreo de la zona pasando por encima de cadáveres de Palestinos, libaneses, sirios, iraníes, entre otros pueblos sacrificados para imponer la gracia y el espíritu colonial, caprichos, supremacía y órdenes del imperio gringo.

          Sin embargo, el poder de Estados Unidos utiliza con obediencia a los israelíes sionistas; en tanto, hecho histórico para exterminar a los árabes, musulmanes y pueblos opuestos a la explotación del capital globalizado. 

          Por ello, lo que observamos de los países beligerantes entre cúpulas militares es la repartición nuevamente de territorios: Estados Unidos sobre Palestina; Israel sometiendo a Palestina en lo que queda de la Franja de Gaza, e Irán con su fuerza militar doblega a Israel y de paso a Trump para no tocar territorios, recursos, uranio enriquecido, control del estrecho de Ormuz, así como la hegemonía regional del petróleo, gas natural entre otros recursos necesarios para la reproducción del capital en todos sus frentes de producción, consumo, distribución y circulación de las mercancías exigidas por el capitalismo internacional.

          Con el apoyo del imperialismo decrépito yanqui y la OTAN guerreristas explotadores de la fuerza de trabajo internacional, ahora podemos plantear en este sentido que “Israel ha tenido la determinación de garantizar su supervivencia a cualquier costo, contando con el apoyo incondicional de Estados Unidos y varias potencias Europeas que le han permitido tomar la iniciativa en varias guerras, castigar a quienes obstaculizan su desarrollo” (Mearsheimer, 2001: Tomada de Adamie). 

          Asimismo, “…ejecutar acciones preventivas en el mundo y la región, garantizando la supremacía militar a pesar del costo político, social y económico que esto implica…” (Adaime; 2022: 142)

          Ahora, ¿qué lecciones nos dejan estas guerras de intereses y de correlación de fuerzas para un futuro de enfrentamiento calculando las consecuencias del desastre total? 

          Antes de explicarnos – de Occidente- a modo el intento por derrocar a Irán, algunas hipótesis para no engatuzarnos. Por supuesto, no fue del todo el objetivo militar del imperialismo norteamericano: 

          1). Medir estrategias de combate para utilizar o aceitar el armamento de “última generación” obsoleta en estos tiempos contra los pueblos insumisos; 2). ¿analizan los guerreristas deshumanizados realmente que cada país cubierto de armas nucleares podría matar a la población civil sin ser dañados por otras potencias en alianza con sus comparsas de “derecho de defenderse”?; 3). En esta guerra provocada por el gobierno de Donald Trump y Benjamín Netanyahu en santa alianza para el control de la región, desastres y ganancias, saquear los recursos, explotar a la población, reprimirla, asesinarla, expulsarla de sus tierras, exterminándola y negarles su autodefensa y hegemonizar espacios e invadir a Rusia y apoderarse de todo el mundo.   

          Una guerra donde sólo triunfó el capital, las empresas productoras de armas y la diplomacia entreguista de cada país obediente. Por supuesto, los perdedores como siempre, es decir, la población civil, la sociedad inconforme de las intervenciones y del genocidio sionista de Israel contra los Palestinos. 

          No obstante, hubo ganadores y perdedores. El capital vence a la diplomacia servil y la victoria de las conciencias libres volvió a poner en el escenario a los “vencedores”-asesinos de la barbarie y el exterminio humanitario: militares contra la virtuosa voz de libertarios verdaderos, no de la derecha fascista conservadora apropiándose del contenido sustancial del término.

          Hasta estos momentos ninguna reivindicación hacia los Palestinos para el regreso de sus tierras ni alto al fuego y exigir se permita la entrada de alimentos y ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y de los pedazos de tierras de Palestinos. 

          El silencio es cómplice mientras el exterminio de los sionistas israelíes actúan sin lograr detener sus acciones descerebradas israelitas. Es igual a declarar falsedades de diálogo al aprovechar los tiempos y organizar ataques e imponer miedo, zozobra y genocidio, aprovechando de los débiles y apoderándose del patrimonio, partidos desde 1947. 

          Esa es la lógica del imperio a no perder recursos: petróleo, gas, minerales, materias primas y el control de la historia, de los sueños, de la armonía entre naciones. Sin embargo, se apresura aprovechar pugnas entre culturas y vender armas de exterminación masiva.

Referencias

– Adaime, Cabrera Gustavo Adolfo (2022): La estrategia política de Israel y su impacto en la geopolítica del medio oriente. En línea. Página web: https://www.researchgate.net/publication/374202851_La_estrategia_politica_de_Israel_y_su_impacto_en_la_geopolitica_del_medio_oriente 

– Aporrea (2025): Embajada de China en Moscú publica la lista de países bombardeados por EEUU después de la Segunda Guerra Mundial. Agencias. En línea. Página web: https://www.aporrea.org/internacionales/n406221.html 

– Ernst, Bloch (s/f): Principio Esperanza. Ed. Biblioteca filosofica. Aguilar. En línea. Página web: https://proletarios.org/books/Bloch-El-principio-esperanza-vol-1-1938-1947.pdf 

– Naciones Unidas (1997): La condición Jurídica de Jerusalén. En línea. Página web:  https://unispal.un.org/pdfs/97-24262s.pdf 

– Poza, David Cano (2018):  Israel y Palestina: nuevas realidades de un conflicto entre conflictos. Cuadernos de estratégia, ISSN 1697-6924, Nº. 196. En línea. Página web: file:///C:/Users/Usuario/Downloads/Dialnet-IsraelYPalestina-6532055%20(1).pdf- Zamora, R. Augusto (2025): Irán no es Siria, tampoco Iraq, no se equivoquen… En línea. Página web: https://www.lahaine.org/mundo.php/iran-no-es-siria-tampoco

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