El barón rampante: una lección de fidelidad a los principios

Por Anahí García Jáquez

Ombrosa, Italia. 15 de junio de 1767. El joven Cósimo tiene un enfrentamiento con su padre y, debido a ello, toma una decisión, por demás extraña, que cambiará su vida. 

El barón rampante es un trabajo del escritor italiano Italo Calvino y es el primero de una trilogía llamada Nuestros antepasados, siendo el siguiente El vizconde demediado y el último El caballero inexistente

En este texto en particular se nos cuenta la historia de Cósimo Piovasco di Rondó, el primogénito, y por lo tanto el heredero, del Barón Arminio de Rondó. 

Es justo contra él con quien se rebela después de una pelea por un plato de comida que no es de su agrado, y al calor del momento, se trepa a lo más alto de un árbol y anuncia que jamás bajará y que desde ese punto hará su vida de ahí en adelante. 

Quien nos cuenta todo ello es Biagio, el hermano menor de Cósimo, pues funge como narrador de este relato. Biagio nos presenta a este personaje tan singular, al que admira profundamente y que apoyará, en nombre del amor tan grande que le tiene.

El autor introduce sucesos históricos tales como la Revolución Francesa y las guerras Napoleónicas en el texto. pero lo hace por razones muy específicas, pues su propósito es ilustrar el carácter de Cósimo, quien es un joven con ideales y con conciencia de clase, preocupado siempre por los demás y el mundo que le rodea. 

Es por eso que, una vez que anuncia que dejará de vivir en la tierra, no se desentiende de lo que sucede en ella, pues para él es muy claro el concepto de vivir en sociedad y por lo tanto se involucra con su comunidad y con los problemas que aquejan a ésta. 

Y es a través de esta anécdota, que aunque puede sonar inverosímil es tan creíble de lo bien escrita que está, que el autor nos muestra lo que sucede cuando un ser humano le es fiel a sus principios y jamás los traiciona, pues de forma consciente hace que su vida gire en torno a ellos y no al revés, logrando con ello desconectarse de los convencionalismos y no permitiendo el ser condicionado o convertirse en víctima de imposiciones de otras personas o ideologías. 

Al ser Cósimo un intelectual, cuyo amor por la lectura lo ha llevado a empaparse de conocimiento, el autor nos muestra el papel que juegan las personas como él en su entorno y lo mucho que pueden aportar. 

Se nos habla también de la libertad de acción y pensamiento, del amor que el protagonista conoce y experimenta al lado de Viola, la lealtad a uno mismo y a lo que cree, así como a la individualidad.

El barón rampante es un texto que por ratos raya en lo surreal y, por ello, tiene momentos hasta cómicos pues Cósimo, en su afán de mantenerse en las alturas, hace hasta lo imposible por cumplir con su promesa y se las ingenia para no descender nunca. 

Es pues, este libro, una excelente opción, ya que además de hallar en sus páginas algo de humor, también encontraremos filosofía y poesía, todo ello escrito de forma por demás amena y con un lenguaje claro y sencillo. 

Y es así como el lector se encontrará con un ser que ha ejercitado su albedrío y eligió ya su lugar en este mundo, o mejor dicho, el lugar desde donde observará el mundo y desde el cual se relacionará con sus seres queridos, además de participar y no conformarse con ser un espectador más. 

Quizá Cósimo no esté tan loco como se cree y, en realidad, es un chico más cuerdo de lo que nos imaginamos.

El barón rampante. Italo Calvino. 1957. Editorial Ediciones Siruela.

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