El ingenuo salvaje: en búsqueda de la felicidad

Por Anahí García Járquez

Norte de Inglaterra. Fines de los años 50´s. Arthur Machin juega rugby en un equipo local. No es un jugador cualquiera, sino que es la estrella del equipo. La pregunta que está en el aire es: ¿se mantendrá ahí?

El ingenuo salvaje (su título original en inglés es This Sporting Life) es un trabajo del escritor inglés David Storey, quien nos lleva a un territorio totalmente conocido por él pues, además de que este texto está situado en su tierra natal, su personaje principal juega rugby al igual que el autor lo hizo en su juventud. 

Y es este protagonista el que nos cuenta su historia, por lo que de su propia boca nos enteramos de sus orígenes humildes, de la oportunidad que recibió a través de una prueba que realiza con el equipo de la liga local de rugby, y una vez que resulta seleccionado, su talento es su carta de presentación y es el que lo lleva a este ascenso meteórico convirtiéndolo en un ídolo entre los seguidores de este deporte. 

Al no querer comprar o rentar una casa, Arthur se muda a una casa de huéspedes manejada por la señora Hammond, con la que entabla una relación que los marca de manera definitiva a ambos.

El contexto histórico en el cual se ubica esta novela es la Inglaterra de la posguerra, un país que estaba en plena reconstrucción y en donde la desigualdad estaba presente, siendo la movilidad social la única forma de poder salir de los cinturones de miseria en los que vivía una parte de la población, como Arthur que viene de un hogar en el que su padre es trabajador ferroviario y no puede proveer de muchas cosas a su familia. 

Es por ello que el joven busca formas de ganarse la vida y se da cuenta que el deporte es el vehículo por el cual él puede ser alguien en la sociedad. 

Es así como el autor nos presenta a este hombre que empieza a ganar no sólo la admiración de los demás, sino carretadas de dinero con lo que su nivel adquisitivo sube como la espuma y le permite darse lujos y, sobre todo, codearse con la crema y nata de los círculos más selectos y granados en los que la hipocresía abunda. 

A través de esta anécdota se abordan temas como el clasismo, el concepto de celebridad, la transformación que sufren los individuos una vez que alcanzan la fama ya que se rodean de personas que les hacen creer que están con ellos por lo que son y no por lo que tienen, la factura física y emocional que tienen que pagar los deportistas debido a las exigencias del medio, el amor, la ambición, el interés en lo material por encima de lo humano y el poder. 

La relación entre Arthur y la señora Hammond nos habla de cómo el protagonista busca aferrarse, en medio del oropel y los espejismos, a la realidad al estar esta mujer lo más alejada posible a ese mundillo, siendo ahí donde reside su atractivo. 

El ingenuo salvaje es un texto con un lenguaje claro en el que las descripciones acerca del rugby y demás ambientes son precisas y detalladas, pero no excesivas, además de que los diálogos se dan de manera fluida y natural, sintiéndose muy reales. 

El drama se hace presente, sobre todo en los intentos de Arthur por llevar una vida normal al lado de la señora Hammond, pues cree que ahí es donde podría estar esa felicidad que tanto desea y que ni todo el dinero ni el reconocimiento público le pueden brindar. 

Arthur nos recuerda que los triunfos y las derrotas se dan tanto dentro como fuera del campo de juego, y que el barro en el que se revuelca al caer es el mismo que construye a los ídolos, así como él.

El ingenuo salvaje. David Storey. 1960. Editorial Impedimenta.

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