Por Anahí García Jáquez/Radio Gatell
Gonzalo y Carla fueron novios en la adolescencia pero, por esas cosas de la vida, la pareja rompió. Años más tarde, ya siendo adultos, se reencuentran, pero Carla no viene sola, pues la acompaña Vicente, su hijo, producto de otra relación. Los tres convivirán como una familia y surgirán lazos que, con el tiempo, se fortalecerán.
Poeta chileno es un trabajo del escritor chileno Alejandro Zambra, quien reside en México, pero sitúa este texto en su país de origen, y nos cuenta justamente la historia de un poeta chileno llamado Gonzalo Rojas (homónimo de uno de los poetas más reconocidos de Latinoamérica), y que está dividida en cuatro partes llamadas Obra temprana, Familiastra, Poetry in motion y Parque del Recuerdo.
Además de que, a pesar de tener una narración lineal, da varios saltos en el tiempo, pues comienza a inicios de los noventa hasta llegar a la época actual. Es así como el lector es partícipe de los sucesos trascendentales en la vida de este hombre, y más en específico, sus desencuentros con Carla y la aparición de Vicente.
El autor aprovecha esta anécdota para tocar el tema de los lazos afectivos entre seres humanos y, más en específico, el de un hombre adulto con un niño al que no le une la sangre pero que, al ser hijo de un hombre ausente, tiene que entrarle al quite y fungir como figura paterna sin haberlo pedido y sin dimensionar del todo de qué va el asunto.
Es así como, sobre la marcha, padrastro e hijastro aprenden a convivir y a hallar un punto en común, que en este caso será la poesía, usándola como lenguaje en común para comunicarse y crear esa conexión que, por más que se construya, es frágil por culpa de la biología, que en este caso juega en su contra.
Usando las palabras, Gonzalo y Vicente tratan de darle nombre a su relación para verla crecer a pesar de las circunstancias que se van presentando, recurriendo a palabras como “familiastra”, “nietastro”, etc.

Los temas que se tocan son, obviamente, las relaciones entre padres e hijos y lo complicadas que pueden ser cuando el progenitor no está presente y quien sí lo está tiene que compensarlo con amor puro, de ése que se da sin pedir algo a cambio, y la huella que deja en los hijos putativos.
También se nos habla de la masculinidad, el concepto de familia adquirida, ésa que se va formando con partes de aquí y de allá y la construcción de vínculos a través de la convivencia diaria.
Conforme avanza la trama de Poeta chileno, seremos testigos del crecimiento y evolución de estos personajes, así como sus reuniones y separaciones entre ellos y de otras personas de su entorno, al que pertenecen Carla, la pareja de uno y madre del otro, y Pru, una periodista estadounidense quien se encuentra en Chile para realizar una investigación acerca de los poetas chilenos.
El autor recurre al humor y también a muchos regionalismos chilenos, por lo que el lector tendrá cierto problema para entender lo que se quiere decir.
Este texto es ameno, pero también tiene una buena dosis de nostalgia y momentos tiernos, además de que la poesía siempre estará presente por lo importante que es, no sólo para Gonzalo y Vicente, sino para todas aquellas personas que pueden hallar la belleza en lo que los rodea, sobre todo en las palabras, ésas que denominan lo que somos y lo que tenemos.
Poeta chileno. Alejandro Zambra. 2020. Editorial Anagrama.