El desmantelamiento del Estado mexicano

Por Marco Jiménez

México ha pasado por mucha violencia durante todo este siglo XXI. Los carteles de la droga son los que gobiernan este país. No importa qué sector gubernamental se les ocurra nombrar, ahí están. 

     Ningún sector se salva de haber sido infiltrado por el narcotráfico, ni la Presidencia. Y esto es un hecho con la sentencia al narcotraficante Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública del panista Felipe Calderón.

     Pero esto viene desde sexenios anteriores. El documental de Amazon de Prime, “The Last Narc”, muestra lo que sucedió con el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena, el cual desde la perspectiva de los testigos protegidos del gobierno de Estados Unidos, estaba involucrada la CIA, otra agencia estadounidense que al parecer lucha o fomenta el narcotráfico en el mundo, iniciando en Colombia y centralizándolo en México.

     Los capos van y vienen en México. La violencia, el narcotráfico y el desmantelamiento del Estado mexicano también va en aumento. Lo que pasó en los años ochenta y principios de los noventa en Colombia es una fotografía en el tiempo que hoy se ve reflejada en la realidad de México, la diferencia es que lleva más años.

     La violencia en nuestro país es cada vez más cruda e imparable, obviamente, para mantener el terror en todo el territorio nacional y principalmente para nombrar a México como un “Estado fallido”, lo cual podría hacer que nuestro vecino del norte nos ayude a llegar a la “libertad y democracia” que se requieren y cuidar nuestras materias primas y ellos las exploten debidamente, como lo hace con los países que “ayuda” militarmente.

     El proceso de desmantelamiento del Estado mexicano ha tomado tiempo y ha sido llevado paulatinamente. Las traiciones que los expresidentes hicieron tuvo su repercusión en la población y en su territorio; primero, la venta de empresas públicas a privados; segundo, vender la banca nacional y hacer una deuda de privados a pública; tercero, firmar un tratado del comando norte sin que el Congreso lo avalará, como lo hizo Vicente Fox.

     Cuarto, firmar el Plan Mérida, fortalecer a un solo cártel (Sinaloa) y dejar que nazca otro (CJNG); quinto, las reformas de Enrique Peña Nieto eran para poder desensamblar la gallina de oro del Estado (PEMEX), firmar un tratado de libre comercio (T-MEC), donde México no puede generar tecnología; sexto militarizar el país, aniquilar a las instituciones autónomas, aunque algunas sí deben ser reestructuradas, pero no destruidas.

     Por último, lo que tal vez pase en este sexenio será no crear una banca, no tener el control de recursos estratégicos como la plata, el litio y dejar que la violencia escale. No por nada quieren que los jueces que litigan contra cabecillas de los cárteles no den su rostro. Esto pasó en Colombia y mataron a jueces.

     El 25 de octubre de 2024 se dio a conocer que dos días antes hubo atentados con “coches bomba” en el estado de Guanajuato; prácticamente estamos en los años ochenta de la Colombia de Pablo Escobar. ¿Quiénes serán los líderes del grupo armado llamado los PEPES (Perseguidos por Pablo Escobar) en México? ¿Quién es el Pablo Escobar mexicano?

     México ha sido desmantelado en cada sexenio, no importa el presidente, aunque en estos momentos puede pasar lo que Caspar Weinberger mencionó en su libro The Next War, en el cual Estados Unidos busca dividir el territorio nacional, básicamente haciendo todo lo que ya mencioné y declarar al Estado mexicano como un Estado fallido y/o declarando a los cárteles como terroristas.

     Los mexicanos están enamorados de la izquierda que actualmente gobierna, pensando que la derecha fue atroz, lo cual es cierto, pero la izquierda no puede hacer algo diferente. Lo único que pudo hacer esta izquierda es fomentar más la división de clases e ideológica, claramente siendo apoyados por la derecha, ambos, generando un debate que inició desde la boca del expresidente Andrés Manuel López Obrador y que llevó a los términos de “chairos y fifís».

     Este tema pudo pasar desapercibido, pero fue cubierto y fomentado durante seis años por la prensa y los medios de comunicación masiva, ideológicamente está creando una división mayor de la que se tenía: el mexicano del norte, del centro y del sur. Hoy, el logo de la presidenta Claudia Sheinbaum es la imagen de una mujer, lo que inconscientemente fomenta la exclusión del hombre en el país.

     México sigue su proceso de desmantelamiento y nombré algunos procesos que han avanzado, como la división de la sociedad entre “chairos y fifís”, la división entre género masculino y femenino, y principalmente el desmantelamiento de la familia como la columna vertebral de la sociedad. Sin esa familia, la sociedad no tiene cimientos para mantenerse firme a través del tiempo y de los cambios. Debemos recordar que México es un país de civilizaciones, no un país que se construyó hace unos años.

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