Entrevista al Maestro Alonso Chimal Rodríguez

Por Carlos Alonso Chimal Ortiz

Foto: Cortesía Alonso Chimal/Lilith. Óleo sobre tela

 

 

Esta es una entrevista al artista plástico Alonso Chimal

que es mi padre, fue una entrevista muy amena y con unas cervezas de por medio,

espero la disfruten tanto como yo al momento de hacerla.

 

Alonso Chimal nace en la Ciudad de México. Es egresado de la Escuela de Pintura y Escultura La Esmeralda. Con más de veinte años de trayectoria aborda con gran acierto diversas técnicas como el óleo, el acrílico, la acuarela, el dibujo y la escultura.

 

Desde 1980 ha participado en una treintena de exposiciones individuales y colectivas en importantes galerías y museos de México y los Estados Unidos, entre las que destacan: El Instituto Francés de América Latina, el Museo Regional de la Universidad de Colima, y la Factory Place Gallery, en Los Ángeles California.

 

Su obra ilustró, semanalmente y por un par de años, la sección: Cultura, Vida y Estilo del periódico El Financiero.

 

¿Cuando eras niño, que querías ser de grande?

Quería ser pintor.

 

¿Porque?

Yo veía en libros o en alguna revista, fotos o ilustraciones de pintores que estaban en su estudio y yo quería ser eso de grande. No sabía que era muy bien, pero quería ser eso. Tenía como cuatro o cinco años y le decía a mi mamá que de grande quería ser pintor, pero no de los que pintan paredes o letreros como «Misc. La Lupita”, si no que quería ser pintor de los que pintan mujeres desnudas.

 

¿Nos puedes platicar la historia de esa casa de un artista plástico donde tú te asomabas a admirar su obra cuando eras niño?

Esa casa estaba casi frente a la escuela primaria a la que yo iba en la colonia Mixcoac. Era una casa que tenía un portón viejo por donde yo me asomaba tirado en el piso, era el estudio de un pintor. Se veían ahí cuadros en los caballetes, yo todos los días pasaba y me tiraba ahí para ver extasiado por las ranuras de la puerta sus cuadros. No sé quién era el pintor, nunca lo supe, pero una vez ya más grande pasé por esa misma calle y me encontré a el pintor Vlady Kibalchich. Entonces no lo sé, no estoy seguro, pero tal vez era el estudio de Vlady Kibalchich.

 

Cuando yo era niño, una vez me dijeron en la escuela que arte era todo lo que el hombre hacía. Te lo comenté y me dijiste que cagar no era precisamente arte. ¿Qué es arte para ti?

Arte es algo que expresas con sentimiento, con pasión. Se puede decir que es lo mejor del hombre, por ejemplo, matar no puede ser un arte. El arte es para mí bailar, el arte taurino no es un arte, aunque ha generado varias disciplinas de arte, ha influido mucho en la pintura, escultura, baile, en la música, pero en sí matar al toro, a mí no se me hace arte. Entonces para mí el arte es lo mejor de cada persona, es un sentimiento de belleza.

 

¿Cómo fue que empezaste a pintar?

No me acuerdo exactamente pero empecé muy chico. Desde que me acuerdo, pintaba con lo que tenía en la mano, con colores de madera y ya cuando crecí un poco iba una papelería que estaba por mi casa, era grande, tenían bastante material y ahí pregunté por primera vez qué necesitaba para pintar como los pintores, y ahí me vendieron unos tubitos de óleo, unos pinceles. Yo creo que aceite de linaza y aguarrás, y me explicaron más o menos cómo hacerle. Tenía como ocho años. No recuerdo si el dinero me lo dio mi mamá, yo creo que sí.

 

¿Cuál es tu película favorita?

De las que me acuerdo ahorita podrían ser Naranja Mecánica y El Padrino.

 

¿Cuál es tu escena favorita de esas películas?

De Naranja Mecánica, cuando van caminando a la orilla del río y se escucha La Urraca ladrona de Rossini y empieza a aventar a sus compañeros al río.

Del Padrino hay varias. Una que me gusta es cuando Vito Corleone sufre un atentado, está comprando fruta y llegan a quererlo matar y su hijo Fredo Corleone, en lugar de defenderlo, no sabe qué hacer y se sienta a llorar en la banqueta, también cuando lo quieren matar en el hospital y su hijo Michael, que está en la puerta con un amigo, le dice que hagan como que están armados. Los matones se van y el amigo esta orinado.

 

¿Nos puedes contar alguna curiosidad de tu obra?

Los elementos más recurrentes que utilizo son los rostros de perfil, más que de frente, pero los ojos no están de perfil, los ojos están de frente, eso es intencional. Por ejemplo, me gusta usar la lengua de fuera con un caracol en la punta o dos antenitas, como si fuera un insecto. Me gustan mucho los peces, el cabello rizado. Utilizo mucho a la gente calva, aunque no sé por qué.

 

¿Cuál es tu grosería favorita?

Me cago en tu rostro.

 

¿Por qué?

Desde que era chico. Me da mucha risa imaginármelo.

 

Supongamos que tú eres una persona a la que le gusta el arte pictórico, pero no eres Alonso Chimal. Si te encontraras la obra de Alonso Chimal, ¿Qué le criticarías?

Le diría que me gusta mucho, que quisiera pintar así, como él.

 

¿Nos puedes contar esa historia de una celda donde dejaste plasmada tu obra?

(Risas) Fue en una ocasión en que fui a Garibaldi con unos compañeros de La Esmeralda y nos dieron ganas de orinar, entonces nos fuimos a un lugar oscuro. Estaban unos policías escondidos, (siempre lo hacen) y nos agarraron para sacarnos dinero, pero como no teníamos nos llevaron a la delegación en una razia junto con unas prostitutas y en la delegación nos metieron en una celda, y ahí fue en donde en la pared hice varios dibujos. No tenía un estilo definido aún, pero así los hice.

 

¿Cuántos pares de zapatos tienes?

Como 40 pares aproximadamente.

 

¿Por qué?

Esa es una triste historia.

 

¿Cuánto tiempo te tardas en hacer una obra de arte?

Como un día o dos, depende del tamaño.

 

¿Por qué en muchas de tus obras hay salamandras?

Eso fue porque hice una serie de la salamandra y me gustó el animal por su sensualidad, sus formas, sus colores, y porque tiene la lengua larga y yo utilizo mucho eso. También se la exagero. Ahora ya no la uso tanto.

 

¿Además de las artes, que más te gusta hacer? Si las artes plásticas no fueran tu fuerte, ¿qué te hubiera gustado ser?

Me gusta ir al cine, ir al Centro a caminar. Si no hubiera sido pintor, bueno, soy diseñador gráfico, pero también me hubiera gustado ser antropólogo o arquitecto.

 

¿Nos puedes platicar de qué va el botón rotario movimiento continuo?

Esa exposición la organizó la Galería de Arte Contemporáneo de San Miguel de Allende junto con los Rotarios de Polanco. Es una exposición colectiva. Las obras van a ser subastadas y el dinero va a ser usado a beneficio de los damnificados del terremoto de Oaxaca y Chiapas. Van a construir unas casas y el dinero se va a entregar directamente sin intermediarios.

 

Esta Exposición estuvo disponible del 3 al 12 de noviembre de 2017 en el Museo Nacional de San Carlos.

 

¿Cuál sería el eslogan de Alonso Chimal?

Tendría que ser algo relacionado con el erotismo porque mi pintura es erótica.

Alonso Chimal, el pintor de seres eróticos.

 

¿Por qué eres un pintor erótico?

Porque hasta cierto punto es chistoso. Yo muchas veces deformo los cuerpos, exagero las manos, los pies, las lenguas, entonces el erotismo se presta a esos juegos, a alargar el cuerpo, a moverlo como quieras, a hacer ese tipo de transformaciones, lo que hacen los contorsionistas.

 

¿Qué automóvil tienes?

No tengo, hay muchos automóviles que me gustan por su diseño pero no tengo, y no tengo porque no me gusta manejar y nunca aprendí, y ahorita a estas alturas siento que ya estoy muy viejo para aprender. Me gustaría aprender a manejar pero no manejar.

Yo recuerdo de pequeño, has pasado por varios estilos para llegar al que tienes ahorita, ¿este es tu estilo final?

No sé si sea el definitivo porque uno evoluciona. No sé qué va a pasar mañana, los personajes los sigo utilizando, ahora soy más realista, sigo utilizando elementos de aquella época.

 

Cuando te preguntan ¿qué significa tu obra?

Es muy difícil explicar con palabras un cuadro, algo que es visual. Yo pienso que la gente debe de ir a los museos y ver más arte para entender ese lenguaje, porque con palabras se me hace complicado, se puede dar una idea pero muchas veces leen el título y se dejan influenciar por él y se van por ahí. Un consejo sería que vieran primero el cuadro y después el título para no distorsionar. Después te acostumbras a un lenguaje visual y más fácil de entender, es más digerible.

 

Yo recuerdo un cuadro que tenías de unos perros que tenían sobre sus cuerpos habas y se llamaba “El perro de habas”, que es un albur. Así como los escritores usan el doble sentido o albures, ¿tú también lo puedes plasmar?

Sí, también es parte de la pintura que yo hago, que es erótica. Tiene mucho doble sentido, muchos elementos son de doble sentido, del juego erótico y sexual, en mi obra hay algunas señas obscenas.

 

¿Qué proyectos a futuro tienes?

Estoy trabajando en varias cosas, de exposiciones todavía no sé qué venga, pero estoy trabajando todos los días.

 

¿Cuándo decidiste dedicarte a las artes plásticas? ¿Cómo lo veía tu familia?

Mi mamá me apoyó desde que era un niño, le gustaban mucho los dibujitos que hacía,  cuando entré a La Esmeralda (Escuela Nacional de Artes Plásticas) empecé a hacer otro tipo de pintura. Le enseñaba mis obras, y me decía:

¡Ay hijo, antes tan bonito que pintabas!

A mí me dio risa

 

¿Tus amigos o los que no eran artistas te decían algo?

La familia siempre, bajita la mano me decía que eso no era una carrera, nunca me desanimó eso, siempre tuve bien claro lo que quería ser.

 

Muchas gracias por esta entrevista Maestro Chimal.

 

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