Por Astrid Perellón
Soy producto de una serendipia, es decir, de un hallazgo casual cuando mis papás inventaron una escuela. Comenzó como una filosofía familiar y, ante los resultados cosechados en tres hijas, mis padres lo quisieron compartir con la humanidad por medio de un sistema de enseñanza.
Por consiguiente, en 1991 se fundó el Centro de Educación Integral, S.C., un fenómeno educativo adelantado para su tiempo como el mismo psicólogo educativo Joseph Renzulli dijo a mi madre. Él, director del National Research Center on the Gifted and Talented vino a México a compartir sus experiencias al haber aplicado nuevas estrategias en niños sobredotados de edad preescolar, solo para toparse con que Ana Perellón ya tenía además referentes documentados sobre cómo TODO niño es potencialmente sobredotado, pero es el sistema el que lo frena y que por ello es etiquetado en el sistema tradicional; porque se rebela, porque es ingenioso, porque se aburre del ritmo marcado por las reglas inflexibles y no razonadas. ¿Te suena familiar?
De seguir ella con vida, a lo mejor hubiera descubierto que, en una escuela así, los niños con coeficientes intelectuales por debajo de lo normal progresarían notablemente o quizá sólo hallaría que, no importa qué tan limitado sea un sistema, quién desea ser algo, persevera hasta conseguirlo.
No sólo fui educada en el sistema CEI, sino que tuve el privilegio, junto con otros 5 alumnos, de ser orientada para aprender a enseñar a otros alumnos bajo ese mismo sistema. Desde los 12 años fui alumna y maestra de otros más chicos o más grandes y no dejé de aplicar su método nunca.
Es así que desarrollé el sistema C R3ND!P (se-rendip), conformado a partir de mi asimilación del sistema CEI, el estudio de las notas de mi madre, la entrevista de egresados, la observación de los sujetos a mi cargo, entre otros numerosos grupos multigrado para los que he trabajado (incluidos recién nacidos, entre ellos mi propia hija) y reafirmados a través de la entrevista que hice en 2016 al pediatra Nathan Viskin, promotor desde 1952 del Movimiento de Liberación Infantil.
A 20 años de mi primera experiencia frente a grupo, diseñé contenidos que ahora imparto en la escuela de estimulación creativa y emocional Sinfoniños. ¡Te invito a conocer estas ideas! ¡Búscame en www.sinfoninos.com! O, al menos, medita sobre tu potencial ilimitado. En verdad puedes ser, hacer y tener lo que desees, a menos que te dejes convencer de lo contrario.
Y sí, sí cabe una rápida fábula del aquí y el ahora al respecto: Un punto se halló en medio de la vastedad. Comenzó a avanzar, formando una línea recta. Avanzó por tanto tiempo de manera lineal, que olvidó su origen como punto, mismo que le permitía cambiar de dirección y dimensión en cuanto se lo propusiera.