Por Anahí García Jáquez/Radio Gatell
Noah y Jude son mellizos y a la vez diametralmente opuestos: Noah es tímido y solitario, mientras que Jude es extrovertida y popular. Son muy unidos hasta que un suceso en sus vidas lo cambia todo y los separa. ¿Será posible que estos hermanos puedan enmendar su relación?
Te daría el sol es un trabajo de la escritora estadounidense Jandy Nelson, quien nos presenta a sus protagonistas y deja que ellos sean quienes cuenten su historia.
Este texto está narrado a dos voces y de forma muy particular: los primeros años de la historia, donde tienen 13 años, está narrada por Noah, mientras que la etapa de sus 16 años está narrada por Jude. No es casualidad que sea de esa manera, ya que estas dos líneas de tiempo ilustran la vida de los hermanos Sweetwine antes y después de una tragedia familiar, que es lo que causó un rompimiento entre ellos.
A través de esta anécdota, la autora explora las características básicas, así como las complejidades de las relaciones entre hermanos: encontramos, por ejemplo, la famosa conexión tan poderosa que existe entre gemelos que incluye cierta comunicación casi telepática de uno hacia el otro y la forma tan fuerte en la que se protegen entre sí, la rivalidad por los afectos de los padres, así como la competencia entre ellos, ya que ambos desean estudiar en la misma academia de arte.
Noah se dedica a dibujar mientras que Jude se decanta por la escultura, por lo que su vena artística compartida es una muestra de su sensibilidad la cual, además de ser una parte importante de su personalidad, determina su forma de ver la vida y el cómo se relacionan con la gente a su alrededor, además de sus reacciones a los sucesos antes mencionados.
Y justamente su forma de ser es la que influye mucho en su forma de relatar sus partes de la historia, ya que la autora retoma esos rasgos a la hora de narrar, usando las voces de ambos; esto es, que la timidez de Noah y la alegría de Jude son muy evidentes cuando toca que cada uno relate sus vivencias o su punto de vista acerca de lo que acontece en su entorno, como, por ejemplo, la forma tan diferente en que ambos lidian con la desgracia acaecida en su familia.
Son varios los temas que aborda este texto, empezando por la evolución que estos adolescentes experimentan al paso del tiempo, ya que su identidad está apenas en formación, sin contar que las circunstancias los obligan a madurar antes de tiempo, llevándolos por un viaje de autodescubrimiento y crecimiento como personas.
También se nos habla del poder de los secretos dentro de las familias y cómo es que tienen la capacidad de destruir la felicidad de sus miembros en lo individual y en lo colectivo, marcándolos y afectándolos a veces por el resto de su vida, de la aceptación tanto de uno mismo como de los demás, del sentimiento de culpa, del perdón y su posterior redención, la pérdida y el primer amor.
Te daría el sol es un claro ejemplo de cómo la literatura juvenil puede ser amena a pesar de que la trama tienda un poco al drama. Sus personajes, tanto los jóvenes como los adultos, son muy humanos, lo cual facilita la empatía por parte del lector y proveerán al texto de momentos alegres y de reflexión.
Sin duda, será interesante echar un vistazo al mundo de los gemelos Sweetwine.
Te daría el sol. Jandy Nelson. 2014. Editorial Alfaguara.
