Por Víctor Manuel Del Real Muñoz
El ritmo expansivo de las transmisiones en streaming y de los canales a través de plataformas como YouTube y otras tantas que existen en el mercado mundial va en aumento, y de forma progresiva y creciente, en contraste, los indicios de evolución de la televisión convencional que se marcan en el plano tecnológico avanzan a marchas mucho más lentas.
Y es que hoy podemos ver en plataformas como YouTube lo sencillo que es la producción de un programa que se transmite en streaming y en un set quizás más pequeño, en lo que desde un ojo convencional solamente era posible ver a través de la televisión antes.
Hoy, con equipos tecnológicos de bajo precio y un teléfono celular, e incluso el uso de cámaras de transmisión de televisión contemporáneas más austeras, es posible amar un auténtico set de televisión muy decente para una transmisión en streaming por una plataforma.
Hoy, ésta se está volviendo una alternativa muy lucrativa para quienes antes pertenecían a la televisión en cualquiera de los rubros de opinión o de actuación o de generación de programas y que por alguna razón se quedan fuera de un canal o de una televisora.
Pareciera que la televisión da indicios de una extinción futura imposible de detener, y que el futuro es ver la tele en los aparatos móviles y en pantallas, no hay de otra. Hay estudiosos de los fenómenos televisivos que hablaban de que existían escuelas y técnicas y costumbres y valores en la producción de un contenido televisivo; no sé si hoy, entre tanto avance de la transmisión en streaming, las en plataformas, exista o prevalezca lo que antes se conocía como la cultura de la producción televisiva, esto es, todo lo que implicaba hacer un programa no solo en términos técnicos, sino también en términos de talento humano y de preparación detrás de cámaras al respecto.