Por Roque Juan Carrasco Aquino
XI Tesis sobre Feuerbach: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo” (Marx, Karl; s/f).
Un hombre de la talla de Pepe Mujica es de los que se recordarán por y para siempre.
Después de sus grandes hazañas en la vida política, con sus armas en las manos tanto de la teoría, la sensatez como de las armas guerrilleras en su camino a la par de la Liberación Nacional-Tupamaros (Concatti; 2025), fueron los pasos conscientes que todo revolucionario trasciende.
Fue uno de los pocos y bien aquilatados hombres del porvenir y cargado de la esperanza popular para América Latina, el Caribe y el mundo, que confía en las masas, en los pueblos y en la consigna sempiterno por la humanidad, es decir, el bienestar.
Sus acciones pensadas en la sensibilidad de los pueblos que, constantemente aceptaron la liberación, por el bien común; miraba hacia la democracia por el camino del parlamento negociador y de las determinaciones por consenso para consensuar propuestas y reivindicar las voces de los pobres.
Asimismo, sus quehaceres cotidianos marcaban la dirección, además de velar la vida por el campo, el cultivo de hortalizas, frutos y demás elementos para cubrir necesidades en aras de la alimentación socializada.
También, se vio en la necesidad de equiparar a la sociedad como un sujeto activo y consecuente que estaba pendiente en su rutina diaria; constantemente en movimiento la lucha e inclusión de la sociedad posible. Comprendía que, los inconvenientes de las regiones no eran sólo de un sector o de un país, sino de la humanidad: “los pobres de África no es un problema de África, es un problema de la humanidad entera”.
En todo momento de sus discursos expresaba sus tesis, sus preocupaciones y su sensibilidad.
En los constantes discursos, entrevistas y participaciones colectivas, su expresión y argumentos rondaban constantemente contra las injusticias que habría que acabarlas y enviarlas al basurero de la historia.
Depositaba la confianza para con la comunidad misma que tendría a superar el problema de la pobreza y de la miseria del mundo. No sólo se dedicó a nombrar fenómenos sociales sino, cómo resolverlos con la teoría y la práctica que llevaba en su memoria, en tanto con vehemencia decía: “la economía globalizada no tiene otra condición que el interés privado”. Palabras hechas memoria de la historia de un verdadero revolucionario.
De golpes bajos ocasionados en las mazmorras del capitalismo uruguayo, libró su libertad a base de consignas de libertad, solidaridad, constancia crítica en la vida política revolucionaria para consagrar su historia en las luchas sociales positivas de acciones incluyentes.
Luchó como todo revolucionario, el Che a su lado, junto a Fidel Castro, marcarán las pautas de un futuro incierto, pero, con emancipación en toda conciencia revolucionaria; por supuesto, de quienes están preocupados por encontrar la justicia comunitaria.
Hoy, entre otros héroes trazarán las alternativas en las semillas sembradas de la liberación regional y, por qué, no mundial. Sin embargo, consideramos que sólo los espíritus comprometidos alzarán sin duda la voz de libertad para todo el proletariado en movimiento permanente.
Asimismo, la consigna enarbolada de Pepe Mujica fue la justicia, contra la pobreza, contra la corrupción, contra el capital explotador y asfixiante; al tiempo, rechazaba y no concebía los estragos de la oligarquía, como de la derecha fascista, en contra de los “intelectuales” mercantilistas y de algunos académicos buscando la “revolución” violenta antes de preparar las condiciones subjetivas (de partido o movimientos populares); en algunos casos y en otros revisionistas de los textos marxistas en decálogos o manuales desfasados y fuera de contextos para justificar que las revoluciones son solamente en los parlamentos y no en la vida cotidiana de las masa empobrecidas.
Lo que hoy nos aportó Pepe Mujica no son discursos y entrevistas per se, sino su pensamiento, persistencia, su dedicación, su lejanía de la riqueza envuelta de un falso sueño de grandeza.
Por su puesto, reventó esas expectativas conservadoras al llegar a la presidencia como el canto de Sirena de la Odisea; es decir, dominio, corrupción, enriquecimiento y demás delicias del poder, todo lo redujo en su “chacra” uruguaya fuera de endeble quimera oficialista de presidentes impuestos por el capital. Sin dañar al propio movimiento popular y proletario que reivindicó.
Eso fue lo que le identificó sobre las premisas de etiquetas pequeñas burguesas de América Latina. Resolvió sus ideas en la práctica y el corazón constante y latiendo para el Sur y con el Sur Global.
Sólo nos queda por continuar sus causas envueltas en los espacios de su mente para que los verdaderos revolucionarios enriquezcan esas ideas y concreten las luchas de todos los pueblos que están ya hartos de la sumisión y de falsos discursos.
Un hombre más deja legados, reflexiones, solidaridad y utopías para acercarnos hacia el horizonte antes de que se aleje de la concreción real.
Referencias
–Concatti, Lisandro (2025): ‘Pepe’ Mujica, el tupamaro que se convirtió en presidente de Uruguay e ícono de América Latina. En línea. Página web: https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20250513-muere-pepe-mujica-el-tupamaro-que-se-convirti%C3%B3-en-presidente-de-uruguay
–Marx, Karl (s/f): Tesis sobre Feuerbach. En línea. Página web: https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/45-feuer.htm#topp