Por Kaya Valentina Arévalo de la Cruz
Te vi descansando en tu jardín de ensueño,
y sólo pude pensar:
Una mirada que apunta hacia las estrellas,
Que sólo los ángeles podían ver;
Ternura sublime entre las macetas del amor.
Te vi descansando en tu jardín de ensueño,
Y sólo pude pensar:
Qué tristeza la mía,
Pensar que los ángeles decidan llevarte consigo.
Te vi descansando en tu jardín de ensueño,
Y sólo pude pensar:
Que ahí estabas tú.
Ahí estabas,
Tú.
Estabas…
( Duele cuando se va lo amado, en manos del depredador.)