Por Camila Rueda Loya En un laberinto imperdonable, sueños persiguiéndome, piensa en el arrullo de los árboles, aunque estés sola siguen creciendo, aunque a veces no te des cuenta. Sostén una hormiga , pero sin lastimarla , que puede ser lo último que hagas, igual piénsalo, que mañana no podrías ser tú la que cae de las alturas. Hay veces que piensas que los árboles te hablan, pretendes que lo harán si los abrazas, haciendo lo mismo y no es suficiente. Mañanas en las que llega el calor pero no…