México: El debate en tiempos de hambre

Por Marco César Jiménez Cruz

 

Foto: Mónica Loya

 

Con todo el debate que se ha dado sobre la cancelación del Aeropuerto de Texcoco y el inicio del de Santa Lucía, me queda claro que el mexicano no es protagonista de su historia, de sus aciertos o sus errores, que repetimos la historia una y otra vez, seguimos en un circulo vicioso de pobreza, de saqueos y traiciones a la Patria, porque aquí la Patria es lo ultimo y no lo primero.

 

Al escuchar la entrevista que realizó la periodista Carmen Aristegui al ex procurador fiscal de la Federación, Gabriel Reyes Orona, en su programa de miércoles 31 de octubre, comenta que el desarrollo del Aeropuerto de Texcoco era beneficiar a un grupo minoritario, como son empresarios, y algunos allegados al actual presidente Enrique Peña Nieto.

 

Explica que los terrenos del actual Aeropuerto Benito Juárez se utilizarían para un desarrollo inmobiliario tipo Santa Fe, lo cual les dejaría una ganancia de 100 mil millones de pesos, ya que los terrenos serían vendidos a muy bajo precio y tomarían un valor astronómico como pasó en Santa Fe.

 

Por otro lado, un beneficio mayor sería el Tren Interurbano México-Toluca, el cual beneficiará al Grupo Atlacomulco, especialmente la localidad de Metepec, que es donde han desarrollado complejos inmobiliarios. Si tomamos en cuenta lo que involucra en dinero, es un negocio redondo ya que las ganancias estarían en carreteras, aeropuerto y tren, todo esto financiado con dinero de los mexicanos.

 

Un punto importante que se dio a conocer ese mismo día fueron las  irregularidades y desaparición en la Cuenta Pública de 2016 de 100 mil millones de pesos y, sumando otro hecho a los ya destapados, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), de mano del ministro Medina Mora (amigo de EPN) suspenderá cualquier acción legal en contra de Enrique Peña Nieto, actual presidente de México.

 

Ningún presidente se había amparado por el motivo que fuera, entonces nuestro mandatario que todavía le queda un mes en el cargo ¿a qué le teme sobre la investigación del gobierno de Chihuahua? ¿En que esta involucrado directa o indirectamente con César Duarte?

 

Estos tres puntos son de importancia nacional, ya que la gente ha levantado la voz por la inversión que se ha realizado en el nuevo aeropuerto, pero no por los 100 mil millones perdidos y el desfalco que se dio en los gobiernos de diferentes gobernadores priistas como César Duarte o Javier Duarte. Todo esto afecta de manera considerable la economía de los estados y del país en general.

 

El país está dividido en quien odia con vehemencia a AMLO y los que votaron por él, sin embargo, somos 120 millones de mexicanos los cuales nos vemos afectados por las tomas de desiciones de cada mandatario, buenas o malas.

 

No podemos defender las decisiones de ninguna de las dos partes porque Enrique Peña Nieto ha llevado la economía a un punto casi catastrófico, el cual nos lleva a una deuda de casi 10 billones de pesos, lo que equivale al 50 por ciento del PIB.

 

El dólar lo depreció casi un 60 por ciento. Llegó a cotizarse, en enero de 2017, en 22 pesos por unidad; la deuda que tenemos actualmente la pagaremos, tú, tus hijos y nietos, ya que sin nacer tienen una deuda de 50 mil pesos y ahora suma la deuda que nos ha traído el FOBAPROA y el PEMEXGATE, entre otros saqueos.

 

Para hacer memoria, hay que recordar que en 1994 mucha gente llegó a suicidarse porque de un día a otro su dinero no valía nada. Creo que estamos en una posibilidad muy latente de una mayor devaluación que la del 94.

 

Pero ojo, esto no es de la noche a la mañana, esto tarda años, y el sexenio de EPN es la última pieza de la crisis que puede llegar a pasar en este país. Sería la mayor crisis en toda la historia de México, que englobaría crisis social, económica, de seguridad, de salud, ambiental e institucional.

 

Estamos en el ojo del huracán, donde es calmo, pero recuerden que los vientos no son favorables.

 

La mayor parte de la población no tiene presente que las devaluaciones no son de un día a otro, se van gestando con el tiempo, y claro que es una bomba de tiempo para el presidente entrante. Muchos de sus detractores esperan que falle inminentemente en su mandato,  pero no olvidemos que tenemos un pasado y, de las malas decisiones que se tomaron, impactará en las decisiones del futuro.

 

Tendremos que esperar a saber cuál es el verdadero papel de Andrés Manuel en la historia. Hoy está Enrique Peña Nieto, y de ser aquel aspirarte a la Presidencia, donde el lema de muchas mujeres fue “Peña, bombón, te quiero en mi colchón”, pasó a ser el presidente con la menor aceptación de la población en la historia de México, con una violencia que ni en Siria se ha visto.

 

Tan solo este año que termina superó cualquier otro año en números de violencia desde que inicio la guerra contra el narcotráfico, en 2006, y con una economía sostenida con alfileres.

 

México está en una crisis económica mayúscula y no podemos apostar el futuro del país en un aeropuerto ni tampoco en consultas amañadas. Como sociedad tenemos que llegar a un punto intermedio entre defender indiscriminadamente a un presidente electo y no juzgar a un presidente en funciones.

 

El debate se hace en tiempos de hambre, con 53 millones de pobres que no piensan en tener un aeropuerto, piensan en tener aunque sea un litro de leche, y eso es decir mucho.

 

Mientras tanto Peña Nieto, en su figura de presidente en funciones, no ha parado la construcción del aeropuerto, a sabiendas que será cancelado, mientras que Andrés Manuel, en su papel de presidente electo, no se ha acercado a Peña para llegar a un acuerdo y poder conciliar esta situación que, fuera del negocio, egos, disputas partidistas e ideológicas, hay una crisis mas importante incluso que la de los inmigrantes centroamericanos, así como la de los estados de Nayarit y Sonora que fueron arrasadas por el huracán Willa.

 

Pero ¿a quién le importa Nayarit y Sonora? ¿A quién le importa la desaparición de 100 mil millones de pesos, el despilfarro para generar y cancelar “nuevos aeropuertos”? ¿A quién le importan 300 mil muertos, la ‘estafa maestra’, las pérdidas de Pemex, el FOBAPROA, la gasolina a 20 pesos, darles agua a niños con cáncer, el regreso de una “maestra”?

 

Esas son nimiedades, poca cosa para el debate público, para la inteligencia del mexicano. La prioridad y lo realmente importante es debatir quién tiene la razón. Si apoyas el aeropuerto eres “fifi”, si no lo apoyas eres “chairo”; si eres intermedio eres un “tibio”. Esos sí son temas de prioridad. Mientras tanto, a llenar cubetas que a Nayarit y Sonora les sobra el agua.

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