Los carroñeros del PriAn y las derechas asumen culpas en sus “campos de exterminio”

Por Roque Juan Carrasco Aquino

“Uno es el mundo de la teoría, del pensamiento que especula y hace abstracciones, y otro, muy otro, el mundo de la política, de la práctica de los hombres, de la conducta social, del actuar en la historia. Una cosa es la Ciencia — el conocimiento objetivo, exacto, experimental de los fenómenos— y otro la política práctica, es decir, la conducta humana regida por criterios subjetivos, por intereses, por el arbitrio de los hombres, o sea, un mundo no sólo alejado de la ciencia, sino directamente su opuesto, incluso pudiera decirse: su negación misma” (Flores; 1958: 214).

En estos últimos días, se confunden conceptos por barbaridades del fascismo prianista. Por cierto, fatídicos para la oposición del PriAn, derechas y MC, entre otros cómplices del pasado negro y horrendo por las desapariciones, asesinatos, encarcelamientos injustos, hostigamientos contra los derechos humanos y dilapidando la libertad de ideas críticas. 

          Esa es la dirección tendencial para considerar realmente la existencia de campos de exterminio en la era del PriAnismo en crisis existencial. Aunado a las políticas neoliberales del sexenio del régimen autoritario y del fascismo contemporáneo.

          Ya hemos mencionado en otras ocasiones el carácter desesperante que tiene el PriAn y académicos de confort, “intelectuales” mercancía; ya ni se diga la clásica prensa vendida al mejor postor, servil de recrear de manera volátil, bestial y dramática acontecimientos irrefutables. 

        Actúan cuando conviene confundir y trastocar la verdad en meros relatos de la falsedad y mentiras valorizadas en precios para los periodistas irracionales. 

          Pese a quien le pese, la realidad mexicana está alborotada con sesgos de comedias, tragedias y patrañas de quienes no comprenden la democracia en las unas ni el despertar del pueblo de México. 

          La medición desatinada de la derecha carroñera está en constante rechazo a todo los logros sociales y la atención a los pobres. Ahí, retoma del bodrio dejado por ellos mismos para confundir el pasado con el presente, insistiendo en sus errores, y aceptan sus acciones con el reconocimiento de campos de exterminio. 

          Es ahora cuando todo lo tenían reservado y la corrupción no les permitió continuar disimulando. Hoy aceptan lo que provocaron y buscan culpables para evadir responsabilidades. En sus actos iracundos deviene en catarsis.

           El descubrimiento de cuerpos y vestimenta en el rancho Teuchitlán, Jalisco, empañando con restos de sicarios, enemigos de los cárteles, secuestrados, indocumentados, desaparecidos, así como personas asesinadas por encargo, entre otras formas de llamar carroñeramente el “campo de exterminio” propio de la derecha y del PriAn en todos los tiempos de su autoritarismo.

           También se conjuga el olvido, la ausencia y culpar de sus errores no disipados al presente gobierno. En tanto, buscar culpables es salpicar la complicidad del pasado y enrarecer la cotidianidad en el oscuro actuar del fascismo enquistado en el PriAn.  

           Por ello, frente a la memoria revolucionaria y conscientes de la confabulación de quienes hoy, derrotados por el pueblo en el 2024, actúan descerebradamente, roznan para imputar a la Cuarta Transformación (4T) de sus horrendos métodos de exterminio contra las ideas críticas, contestarias, revolucionarias, antisistémicas, antifascistas, anticonservadoras, antirracistas, antiacumulación de capital, entre otras formas cosificadas por estos carroñeros del pasado y presente.

          ¿Por qué no llamar campo de exterminio abierto y a todo color a los hechos del olvido histórico? Más que un elogio a la locura derechista, los medios llaman de esta manera, “…el hallazgo de un centro de exterminio del crimen…” (Ferri; 2025). 

          Sin embargo, se asemejan entonces a los asesinatos del PriAn de 1968, el 2 de octubre; 1971, masacre de estudiantes; Aguas Blancas (17 campesinos asesinados por policías y agentes judiciales el 28 de junio de 1995 (Ávila y Gracida; 2019). 

          Asimismo, el caso de Tlatlaya “…los militares mexicanos tenían órdenes de “abatir delincuentes” en el área de Tlatlaya, en el Estado de México, donde soldados mataron a 22 personas el 30 de junio de 2014” (WOLA; 2015). 

          ¿Crímenes de Estado? En la actualidad son exterminios entre bandas del crimen organizado.

          Casos en el olvido enterrados por el PriAn y derechas mexicanas en la época del Negro Durazo, por ejemplo, “…la aparición de 12 cadáveres, el 14 de enero de 1981, en el emisor central del sistema de drenaje profundo, ubicada en San José Acoculco, Municipio de Atotonilco de Tula, Hidalgo” (Hernández; 2015). 

          De la misma fuente, tenemos el 2006, donde en la Ciudad de Oaxaca asesinan a siete maestros de la CNTE, en el mandato de Ulises Ruiz, caso conocido por el pueblo de México y, desde luego, del magisterio nacional. 

          El tema reciente del 2014, la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa del “…26 al 27 de septiembre de 2014, en la ciudad de Iguala, Guerrero, se cometieron una serie de ataques contra estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa” (CNDH, 2014), bajo el gobierno del PriAn en confabulación. 

          Para estos días, es decir, en el presente, los traidores a la patria ocultan las verdades de aquel momento. No obstante, en la danza de carroñeros de la oposición, el olvido prevalece por conveniencia y el campo de concentración construido y defendido por estos asesinos no se esclarece y le llaman -hechos colaterales- que resurgen con la verdad histórica bajo el sello del PriAn. 

          Hacer justicia es la consigna de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Mientras en las Cámaras, por el contrario: diputados y senadores de oposición se rasgan las vestiduras y desean encubrir la verdad de los hechos históricos que pesa sobre sus conciencias y sus acciones represivas, nefastas, cínicas y arrogantes.

          Así podríamos mencionar todas las atrocidades carroñeras del PriAn y la oposición derechista del fascismo a la mexicana evidentes en estos días, abriendo fosas del lejano hegemónico defendido por el poder autoritario y corrupto del PriAn. 

          Es el sello hereditario del pasado neoliberal y de complicidad del exterminio de las ideas críticas, de defensores de los derechos humanos y de los recursos nacionales y regionales del pueblo mexicano.

Referencias

– Ávila, Carrillo Enrique y Gracida, Camacho Efraín (2019): Calendario Cívico Escolar. México: Ediciones Quinto Sol. Página de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). En línea. Página web: https://www.cndh.org.mx/noticia/masacre-de-aguas-blancas-28-de-junio 

– CNDH (2014): Desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, Ayotzinapa. Página de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. En línea. Página web: https://www.cndh.org.mx/noticia/desaparicion-de-43-estudiantes-de-la-escuela-normal-rural-raul-isidro-burgos-ayotzinapa-0

– Ferri, Pablo (2025): Cientos de zapatillas y huesos: un campo de exterminio horroriza a México. Diario El País. En línea. Página web: https://elpais.com/mexico/2025-03-11/cientos-de-zapatillas-y-huesos-un-nuevo-campo-de-exterminio-devuelve-el-horror-al-centro-de-mexico.html

– Flores, Olea Víctor (1958): La crítica en Marx. Dialéctica especulativa y dialéctica científica. En línea. Página web: http://rmcps.unam.mx/wp-content/uploads/articulos/013_07_critica_floresolea.pdf

– Hernández, Julián Ana Leticia (2012): 15 recuerdos imborrables del PRI en los últimos 50 años. Periódico, sin embargo. En línea. Página web: https://www.sinembargo.mx/309736/15-recuerdos-imborrables-del-pri-en-los-ultimos-50-anos/

– WOLA (2015): En la masacre de Tlatlaya en México, la orden fue abatir. En línea. Página web: https://www.wola.org/es/2015/07/en-la-masacre-de-tlatlaya-en-mexico-la-orden-fue-abatir/

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