Por Giovan Lozano Vázquez.
Cuando en las conversaciones sobre música se llegaba a mencionar la escena indie en México, lo primero que me preguntaba era si siquiera existía. Históricamente se le considera como una escena underground. La palabra indie es un diminutivo de “independencia” y, llevado a un género musical, significa que la música llega al público por sus propios medios, sin una compañía discográfica detrás de ellos.
De unos años a la fecha nacieron los colectivos. Personas que sólo querían escuchar nueva música organizaban pequeños shows en donde fuera, desde estacionamientos, la casa de alguien, hasta restaurantes.
Uno de los colectivos que mayor impacto ha generado en la escena indie es Violencia River, creado por los hermanos Jorge y Arturo de los Ríos. Más tarde se uniría Montserrat Oliveira para completar el colectivo. La labor que realizan es importante para las bandas emergentes que se quieren abrir paso en la industria musical. ¿Cómo surgió Violencia River? Jorge de los Ríos lo explica:
“Teníamos un programa de radio Arturo y yo que se llamaba Violencia River, justamente, por una banda que se llama No Somos Marineros. Somos muy fans y poníamos a todas las bandas independientes que nos gustaban. Un día se dio la oportunidad de hacer, por medio de una disquera que se llama Burger Records, en California, un show a nombre de esa disquera con bandas locales.
“No sabíamos cómo hacerlo, pero conocimos a los AHNE (Aquí No Hubo Escena). Yair (Hernández) nos ayudó. Salió, pues, medio mal el show, luego hicimos otro que salió mucho mejor, lo hicimos ya más en forma, muy chido, y a partir de ahí como que fue tan buena la respuesta que dijimos: ‘Vamos a hacerlo bien, con forma’. Esa vez entraron como 150 personas a un café para 50 personas”.
Arturo, su hermano, le atribuye el nacimiento de los colectivos a la falta de oportunidades en lugares que parecerían propicios para los shows.
“Creo que correspondía a un momento en que había muchas propuestas, muchas bandas, pero no había muchos foros o lugares dónde encontrarlos. No era tan fácil. Surgió más bien como una idea de hacer shows con bandas que nos gustaban a nosotros y que sabíamos que a más gente les podría gustar. Creo que correspondió a la necesidad de bandas como de público, porque muchas bandas, paralelamente, tienen colectivos o colectivos tienen bandas también. Hoy corresponde a la necesidad de los dos lados, tanto de las bandas como de los fans para hacer un colectivo”.

***
Edgar Martínez formó parte de Calma House, otro de los colectivos que ayudaron al talento nacional. Él explica de qué va su labor como colectivos:
“La idea era eso, de apoyar a las bandas. Hay bandas que no saben cómo empezar, cómo empezar sus shows y el colectivo les decía: ‘No te preocupes, yo consigo el lugar, consigo otras bandas que sean similares y entre todos ponemos el equipo y se arma. Eso nos ayudó a conocer a muchas bandas. Jean Loup, yo podría decir que surgió prácticamente así”.
Cuando Edgar dice que entre todos ponen el equipo, no sólo se refiere a los integrantes del colectivo, sino también de las bandas. La idea de los colectivos también tiene su base en la filosofía #DIY. Do it yourself. Házlo tú mismo. Es crear una fraternidad entre las bandas indies, ser solidarios entre ellos, montar y compartir la batería, por ejemplo.
Violencia River no sólo es una organización consolidada y reconocida en la escena, sino también en los foros. Jorge está consciente de que eso llegó a base de trabajo duro:
“Conforme fueron viendo que el trabajo iba siendo bueno, pues ya te dejaban. Antes sólo te daban, no sé, miércoles o jueves, luego nos daban sábado. Luego nos querían ellos mismos. Veían que trabajabas bien y pues ya era más fácil. Tenías el background. Se había hecho esa conexión de respeto entre colectivo y lugar o foro. Muchas bandas nos escriben “quiero armar un show en 246 o en El Imperial”, pero que no les contestan. A nosotros ya nos contestan muy rápido justo por eso, porque ya hemos tenido esa relación de casi tres años que estamos cada casi fin de semana”.
* * *
Llega un momento en el que el público tiene dos opciones para escoger al querer escuchar música en vivo, y esto puede suponer un problema para las bandas underground, pues ellos son una de las opciones, mientras que la otra son las bandas de covers. Canciones originales, pero que no te sabes, contra canciones populares interpretadas por otros.
Montserrat Oliveira sabe que hay una competencia entre lo original y el tributo: “Si vas a ver a una banda de covers es de música que ya conoces. No estás yendo para conocer algo nuevo. Yo creo que eso es lo que los diferencia. Cuando vas a un show independiente vas a buscar algo nuevo y no sabes qué te vas a encontrar, pero vas abierto a eso. Y una banda de covers ya sabes que es un karaoke en vivo. Ya sabes que es lo que van a poner”.
Por otro lado, a Arturo se le nota molestia cuando el público es contradictorio para elegir entre una y otra: “Lo que sí emperra es que hay shows en bares, no sé, un tributo a Zoé o Kings of Leon, y cobran 60 pesos y vas y los pagas súper feliz, pero hay cuatro bandas bien chidas que van a tocar por 50 pesos y no los pagas.
“Es un lugar realmente desperdiciado, porque cabe mucha gente, va mucha gente, tienen buen sonido, buen equipo y sólo salen bandas de covers, que no digo que tenga nada de malo, pero pues estaría más chido que lo utilizaran en bandas propuesta”.
Hugo Rivera, uno de los cofundadores de Aquí No Hubo Escena, sabe que son los lugares quienes no quieren salir de su zona de confort para abrirle espacio a otras propuestas.
“El problema yo creo que es el lugar que no entiende que una banda que viene de Argentina quiera cobrar un cover en su lugar y ese güey diga ‘es que yo tengo mi banda de covers y me va bien’. Son un poco cerrados. Es el lugar que no te da apertura”.
Hugo dejó ANHE para comenzar algo más profesional dentro de la industria. Ante la desaparición del colectivo Calma House, Edgar Martínez se unió a él para formar la agencia de booking Forasteros. Para ellos representa un paso hacia delante de manera profesional y para las bandas también.
“La diferencia que marcamos como agencia es que les damos un seguimiento. Me gustó esta banda y me gustaría moverla con esa y la otra y hacemos un planeamiento de fechas”.
Cuando una banda ya se hizo de un nombre en la escena indie, lo siguiente sería dejar de a poco los colectivos para invertir en su banda, lo que significa acercarse a las agencias de booking, hacer giras por el país –o fuera de él- , contratar mejor personal, un mejor ingeniero de audio.
Es el trabajo de la agencia, en conjunto con el manager, lo que les reditúa en mejores presentaciones. Tal es el caso de Little Jesus. Edgar nos comparte su experiencia con ellos.
“Little Jesus es una banda que, cuando tocaba en ANHE, irlos a ver te costaba 15 pesos. Decirle a Little Jesus, ¿cuánto cobran por este evento en el colectivo? ‘Ah, 300 pesos’ Va.
“Y ahorita 300 pesos no te alcanza para ir a verlos. Yo pienso que todas las bandas son un negocio, una empresa, al principio le tienes que meter y meter y meter. Tratar por todos lados de que el negocio crezca para al final decir “puedo vivir de esto.
“No esperes estar tocando en un foro y que llegue un güey de Sony y diga ‘esta banda está bien chida, los voy a firmar’, porque una disquera ya no es negocio. Te conviene más ser independiente, si quieres generar, que estar con una disquera.
“Si te fijas, ahorita las bandas que están pegando (Comisario Pantera, Little Jesus, Camilo) no son bandas de disquera. Ninguno está con Sony o con Warner. Son agencias ‘pequeñas’ (pequeñas comparándolas con disqueras) las que los llevan, pero porque ya se demostró que esa es la fórmula que está funcionando ahorita.
“Tú no esperarías que Little Jesus le abriera a los Rolling Stones. O sea, sí es mucho el talento de la banda, pero también mucho de la agencia que está detrás de ellos. Esas agencias no le trabajan gratis a las bandas, pero te dan eso. Entonces una banda debe elegir. ‘Le pago a una agencia para que haga conectes que yo como banda no puedo hacer o trato de seguir haciéndolo todo yo solo’, que no digo que no se pueda, pero es más tardado. Tienes que evaluar qué tanto le quieres invertir a tu proyecto, qué tanto te interesa”.

* * *
El festival Vive Latino ha creado un nuevo escenario para propuestas nuevas llamado la Carpa Intolerante. Es el lugar ideal para las bandas de ganar más fans, pues a pesar de ser un escenario pequeño y que se registren más de 80 mil personas en un festival de tal magnitud, tener una audiencia de mil personas o más es una gran exposición para ellos, sin contar que el currículum sube de nivel al tener presentaciones en dicho festival.
La creación de este espacio en el festival es una muestra de que la promotora líder del país está al tanto de lo que pasa en la escena indie. Arturo de los Ríos sabe el papel que juegan como colectivos frente a OCESA.
“Nosotros, como promotores independientes, le estamos haciendo la chamba a OCESA de estarnos ensuciando las manos buscando bandas, nuevos talentos, nuevos proyectos, nuevas propuestas. Son bandas que va a ver gente como nosotros u otros proyectos independientes, de promotores y managers alrededor del país. Ya hicieron su chamba con ellos y ya comprobaron en dos-tres años que tienen algo que dar, algo diferente, y es cuando OCESA o las marcas, voltean y dicen ‘ah, mira, les va muy bien, vamos a darle un chance’”.
* * *
La problemática de la escena indie tiene dos soluciones, que resulta estar en los dos actores más importantes de la escena: la banda y el público. Este último ha sido el problema más constante.
Primero, la banda. Lejos quedó la idea de que “en algún momento un agente de Sony o Warner nos va a descubrir, nos va a firmar y vamos a triunfar”. La banda tiene que invertir no sólo en la agencia, sino también en su técnica musical, en presentar algo innovador que guste.
“Siempre decimos que la próxima gran banda ahí está, sólo es cuestión de que le des chance. Es cuestión de abrir los oídos. Aquí en la ciudad está el próximo Zoé, estoy seguro, sólo es cuestión de que la gente preste atención. Zoé no se hizo de un día para otro. Zoé estuvo años en el underground antes de ser Zoé. Mon Laferte igual”.
Arturo menciona la segunda solución que también es el problema. “Sólo es cuestión de que la gente preste atención”. Pero… “Hay gente que dice ‘¿yo qué chingados tengo que ir a ver a esas bandas? en su casa los conocen’”, finaliza.
Por su parte, Edgar, de Forasteros, reflexiona sobre lo mismo:
“Tal vez la escena no está muerta, pero creo que sí hace falta ese grupo de gente que se abra a escuchar algo nuevo. Las bandas empiezan a hacer su grupo de seguidores y es la gente que va a verlos, o sus amigos, o su familia, pero me he encontrado muy poca gente que esté aburrido un viernes y diga ‘voy a ir al Alicia, al Caradura. No sé cuál banda esté, no conozco a ninguna, pero quiero ir a ver’ ”.
Darse la oportunidad de salir de la rutina, de lo mismo de siempre, buscar algo nuevo. Seguro encontrarán algo que cumpla sus exigencias.
***
A raíz del sismo del pasado 19 de septiembre, todos los programas de Ibero 90.9 crearon un disco con cerca de 200 bandas con lo mejor de los últimos dos años. Todas son bandas indies de México y Latinoamérica. Es una oportunidad de ayudar a los afectados a la vez que descubres y te adentras a lo que pasa en la escena indie.