La puerta de los ángeles: de la nada sucede todo

Por Anahí García Jáquez/Radio Gatell

Oxford, Inglaterra. 1912. Fred Fairly es un maestro de Física que da clases en St. Angelicus, uno de los tantos colleges que hay en Cambridge. Enfocado en su investigación acerca de la Física Cuántica y con su mente todo el tiempo en ello, un día tiene un accidente en el cual se ve involucrada una chica llamada Daisy Saunders. En ese momento nacerá un sentimiento tan fuerte que desafiará sus valores y creencias.

La puerta de los ángeles es un trabajo de la escritora inglesa Penelope Fitzgerald, quien creció rodeada de académicos (su padre y sus tíos) y toma inspiración de ellos para crear a un personaje como Fred Fairly y a una escuela como St. Angelicus para mostrar este universo en el que el protagonista, por azares del destino, se encuentra con una chica diametralmente opuesta a él. 

Un narrador en tercera persona requiere de un capítulo completo para presentarnos a Fred, así como al lugar en el que se desenvuelve. Y lo mismo hace con Daisy en el siguiente capítulo. Podría parecer extraña esta forma de contar la historia, pero es necesario para que el lector conozca a fondo a esta pareja.

La autora sitúa esta novela en un contexto histórico por demás interesante: es el tiempo previo a la Primera Guerra Mundial y se está avanzando en las investigaciones sobre los átomos, lo cual tendría relevancia en los próximos años. 

A pesar de que vive en una familia con profundas creencias religiosas, puesto que su padre es pastor, Fred está experimentando una crisis y dentro de él se comienza a gestar un conflicto entre la fe y la razón, por lo que contempla el ateísmo para así poder considerarse a sí mismo como un hombre de ciencia, pero a la vez no quiere tener problemas con su progenitor, quien es de carácter conservador, el cual contrasta con la madre y las hermanas de Fred, quienes son de ideas progresistas y están muy interesadas con la posibilidad de que las mujeres puedan votar. 

Otro ejemplo de una mujer adelantada a su tiempo sería Daisy, quien desea salir de su situación económica tan apretada, pero busca hacerlo a través de sus propios medios y no casándose con alguien por conveniencia, como solía hacerse en esos tiempos y, sobre todo, en una sociedad como la inglesa.

La puerta de los ángeles es un texto muy equilibrado, ya que contiene reflexiones de carácter científico, lo cual denota una profunda investigación por parte de la autora, así como una carga importante de humor, eso sí, muy sutil. 

Esto debido a las situaciones que, por momentos, podrían parecer inverosímiles por el comportamiento de la pareja protagónica, así como por la manera en la que se desarrolla su idilio, que no es la más “normal” porque ninguno de los dos lo es. 

Es a través de esa anécdota en particular que la autora nos habla de cómo un evento que no está destinado a suceder puede darse así como la infinidad de formas en las que acontecerá, lo cual sacude un poco al científico Fred, quien es incapaz de explicar este fenómeno que lo ha tomado por sorpresa. 

Asimismo, nos presenta a una pareja que, por ese amor, están dispuestos a cambiar sus formas de pensar y de ver la vida, pero sin traicionar su esencia, por lo que no les quedará más remedio que abrirse a las posibilidades, así como de vez en cuando suele abrirse esa misteriosa puerta a la que hace referencia el título de este texto, ¿quizá un producto más de la casualidad?

La puerta de los ángeles. Penelope Fitzgerald. 1990. Editorial Impedimenta.

Related posts