Por Roque Juan Carrasco Aquino
“Por tanto, diríase que el capitalista les compra con dinero el trabajo de los obreros. Estos le venden por dinero su trabajo. Pero esto no es más que la apariencia. Lo que en realidad venden los obreros al capitalista por dinero es su fuerza de trabajo. El capitalista compra esta fuerza de trabajo por un día, una semana, un mes, etc. Y, una vez comprada, la consume, haciendo que los obreros trabajen durante el tiempo estipulado. Con el mismo dinero con que les compra su fuerza de trabajo…” (Marx; 2000)
Desde la creación de las plantas generadoras de energía eólica en La Ventosa y Juchitán, Oaxaca, los índices de explotación técnica-intelectual, así como la inseguridad, los despidos recurrentes de profesionistas, en particular ingenieros, están siendo sobreexplotados por el capital extranjero.
También en esa dirección emerge la disputa por el poder territorial de la región del Istmo de Tehuantepec-Juchitán.
No obstante, se ha considerado el espacio de inestabilidad social, económica y territorial. En tanto, las autoridades estatales y locales se olvidan de las responsabilidades y compromisos con los pueblos del Istmo.
Por su lado contrario, a cambio de no herir susceptibilidades de líderes vivaces, crimen organizado y gobernadores en turno, no son capaces de enfrentar al capital explotador de la fuerza de trabajo regional. Al final, para estos apátridas, obtienen ventajas económicas al ceder los derechos gremiales y desamparar para dejar pasar y desistir, hacer de la corrupción galopante la zona Sureste de México en botín del dinero extranjerizante.
Esta situación de inseguridad sin desarrollo para la región del Istmo oaxaqueño se debilita desde su construcción en los periodos neoliberales del expresidente Vicente Fox (el ranchero ignorante), en continuación con Felipe Calderón (el asesino de mexicanos con su guerra sucia y su lugarteniente Genaro García Luna, preso en EE.UU.), y Enrique Peña Nieto.
Triada de irresponsables, corruptos y entreguistas de los recursos nacionales a las empresas transnacionales, españolas en particular: Gamesa, Iberdrola, Acciona, entre otras nacionalidades, controla prácticamente la región sureste del país.
Tristemente, entre autoridades estatales y locales, así como de líderes oportunistas en contubernio antimexicano, entregan a las empresas extranjeras los territorios nacionales, la fuerza de trabajo (técnicos e ingenieros) al servicio del capital global, a cambio de recibir cuotas mezquinas del despojo para la acumulación capitalista.
Son tantas denuncias que circulan por todo el sureste istmeño que las comunidades están a punto de tomar otras medidas radicales y expulsar a líderes corruptos, autoridades de los distintos niveles de gobierno entreguistas: estatal y locales.
Sólo algunos de los movimientos genuinos están en coordinación con las luchas nacionales e internacionales para sacudirse de los vividores, traidores y racistas de la derecha que expolian tierras comunitarias, y de los defensores del patrimonio nacional. Entre espacios en disputas por la producción de energía que nunca serán beneficios para sus hogares; sobre todo, los habitantes de las zonas rurales, con más del 40 % de viviendas que carecen de energía eléctrica en la región (Proyecto eólico “La Ventosa” … 2005: 13).
Esas son las contradicciones que benefician a la inversión extranjera en detrimento de los habitantes del Istmo Juchiteco.
Con promesas y engaños, las empresas trasnacionales se apropiaron de los territorios comunitarios ancestrales; discriminan a la cultura zapoteca. Se adueñan diestramente de la herencia patrimonial de los pueblos y normalizan el pillaje del dominio zapoteco como respuesta de lo prometido bajo engaño a los dueños de tierras históricas mesoamericanas.
De esta manera, “nos dimos cuenta de que nuestros terrenos estaban hipotecados” (Ramírez; 2022). Es la conclusión vertida de los habitantes de la región como lamento entre lágrimas y sollozos después de ser desalojados por el capital externo; en tanto, las promesas en el olvido e incremento de la pobreza como pago de jornales desvalorizados hacia los pueblos del sureste.
Aunado a la tristeza y desvalorización de la fuerza de trabajo intelectual y técnicos especializados con profesión terminada, emergen las decepciones. Mientras que un español se le paga 10 mil euros mensuales (como “técnico” sin terminar), cual capataz imperial.
No obstante, a un mexicano con ingeniería y titulado percibe alrededor de 25 a 30 mil pesos mensuales. Bajo reserva de no protestar ni denunciar las disparidades salariales, menos si intenta formar su sindicato gremial; además de incrementar la jornada de trabajo.
Asociado a ello, los riesgos laborales son prácticamente asumidos por mexicanos; donde se contrasta que, a españoles con canonjías, simulan trabajar en gabinete y con infraestructura ambiental propia de sus necesidades; es decir, con aire acondicionado en sus oficinas. A diferencia del sacrificio de nuestros connacionales, declinan contra el viento, polvo, calor, riesgos de accidentes y enfermedades por la generación del magnetismo de alta tensión.
La incertidumbre pulula entre los profesionistas mexicanos. Esa desvalorización de la intelectualidad, ética y moral istmeña se debe más a los gobiernos neoliberales que hicieron compromisos para establecer las empresas extranjeras: “…como Bimbo, Apasco, Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, Conductores Monterrey, Kimberly Clark de México, Lala, Zinc Nacional y cadenas comerciales” (EDUCA; 1999: 36), hasta por más de 30 años y con salarios paupérrimos a los mexicanos.
Aunado a ello, las empresas extranjeras españolas no pagan impuestos, arrendan tierras istmeñas por 10 dólares al mes y las empresas en arreglo a autoridades y líderes perjudican a los lugareños y los contratos espurios nunca se cumplen.
De las investigaciones se obtuvieron que, en el periodo de presidente municipal Saúl Vicente Vázquez, intentó recuperar parte de los adeudos de los impuestos, pero no lo logró por los amparos mercantilistas.
En tanto, las administraciones de Gloria Sánchez y Emilio Montero Pérez, dejaron de luchar y no exigir los adeudos; es decir, no se recuperó el dinero: cerca de 3 billones de pesos. ¿Hubo algún acuerdo entre estos expresidentes para no recibir esa cantidad, o se vendieron a contrapelo de la pobreza juchiteca? (Manzo; s/f); Son las incógnitas del presente que ronda entre los habitantes del sursureste mexicano.
“De esta misma empresa en alianza con CEMEX, desde enero 2009 empezó a funcionar un parque de 80 MV en el Ejido La Ventosa, cuya electricidad se destina a empresas como Bimbo, Apasco, Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, Conductores Monterrey, Kimberly Clark de México, Lala, Zinc Nacional y cadenas comerciales” (EDUCA; 1999: 36).
Referencias
Manzo, Diana (s/f): Energía limpia y contratos sucios. Así operan la eólicas en Oaxaca. En línea. Página web: https://www.connectas.org/especiales/energia-limpia-contratos-sucios/?fbclid=IwAR2GCQ1Vn8tMzZ58E8Bh6g4iraB_DjPx7PXOa96hnApoVV1fTToGwGyUbsI.
Marx, Carlos (2000): Trabajo asalariado y capital. En línea. Página web: https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/49-trab2.htm.
Proyecto Eólico “La Ventosa”. Parques Ecológicos de México, S.A. de C.V. (2005): I. Datos generales del proyecto, del promovente y del responsable del estudio de impacto ambiental. En línea. Página web: http://sinat.semarnat.gob.mx/dgiraDocs/documentos/oax/estudios/2005/20OA2005E0011.pdf.
Ramírez, Patricia (2022): Energía para la industria: los problemas de las eólicas en el Istmo de Tehuantepec. Causa Natura Media. En línea. Página web: https://reportajes.causanatura.org/energia-para-la-industria-los-problemas-de-las-eolicas-en-el-istmo-de-tehuantepec/.
Servicios para una Educación Alternativa (EDUCA) (1999): Estudio de Caso: Los Parques Eólicos en el Istmo de Tehuantepec Oaxaca, México. En línea. Página web: http://centrolindavista.org.mx/observatoriopropaz/public/Documentos/Noticias/articulo_Los_parques_eolicos_150ppp.pdf.