Guerras híbridas y ejércitos privados

Por Miguel Napoleón Estrada 

Si el derecho internacional, los derechos humanos, la seguridad y la soberanía e, incluso, el papel del Estado moderno como monopolio legítimo de la violencia son algunos de los fenómenos que requieren ser repensados en el contexto geopolítico actual; lo mismo es válido para pensar el lugar de la guerra como categoría de análisis. 

          En la última década ha ganado fuerza la noción de guerras híbridas y, a su lado, la de ejércitos privados, ambos fenómenos implican pensar de manera renovada la política y los conflictos bélicos contemporáneos.

          Precisamente, una de las características de las guerras híbridas es la intención de generar confusión, terror y manejo de la realidad. Empero, la principal característica es no propiciar confrontaciones directas entre Estados, sino alentar enfrentamientos oblicuos, indirectos, que expanden el campo de batalla. 

          Hablamos de una combinación de guerras convencionales y no convencionales; uso de ejércitos regulares y privados; alentar disturbios locales y “revoluciones de colores”, propiciar guerras económicas, presiones diplomáticas o ciberataques. 

           En efecto, insólitas disputas se pueden llevar a cabo en el ciberespacio, en esos “no lugares”, o en estrategias de guerra jurídica capaz de derrocar a gobiernos electos legítimamente (lawfare). 

           De esta manera, las operaciones bélicas irrumpen más allá de las zonas convenidas en los tratados y se trasladan a lo cotidiano, lo minúsculo, lo interno, lo privado. No es fácil determinar así responsabilidades, ni respetar y hacer valer los derechos humanos y acuerdos internacionales. Por ello, algunos analistas las llaman “guerras sin rostro”.

Las guerras en Sri Lanka, en Ucrania, en África central son algunos de los conflictos en los que han intervenido fuerzas transnacionales no estatales. No sólo son fenómenos en los que ha cambiado la forma de hacer la guerra, sino también la capacidad letal de los atacantes, los sentidos de la intervención, las herramientas a emplear, las tecnologías y las disputas por las narrativas.  

¿Cómo pensar los equilibrios y el orden mundial en un contexto en el que emergen actores no estatales, empresas trasnacionales, organizaciones criminales internacionales en muchos casos vinculados a gobiernos de manera indirecta? ¿Dónde situar la línea entre el ámbito legal e ilegal de los conflictos? ¿Cómo pensar los acuerdos de paz en un mundo donde la violencia esconde su rostro y sus nombres y parece no tener límites?     

La sesión de hoy está a cargo de Carlos Fazio, catedrático y periodista uruguayo residente en México. Docente de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), es considerado uno de los analistas independientes con mayor prestigio en asuntos político-estratégicos, militares y religiosos de América Latina. 

Es autor de una docena de libros, entre los que destacan La cruz y el martillo, biografía política del obispo mexicano Sergio Méndez Arceo (2009); Samuel Ruiz, el caminante (1994); El tercer vínculo: de la teoría del caos a la militarización de México (1996); En el nombre del padre: depredadores sexuales en la Iglesia (2004) y Terrorismo mediático (2013) Es colaborador del diario La Jornada.

Martes 20 de mayo a las 17:00 horas en la sala de conferencias de CAMeNA. San Lorenzo 290, colonia Del Valle. Entrada libre. 

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