A gatas… la hora donde a la gente le nacen alas y vuela como las abejas.

 

 

 

 

 

 

Por Armando Martínez Leal

@armandoleal71

Para mis amados sobrinos:

Valia, Natalia, Salvador y Sebastián

 

Y si la abolición de la burguesía no llega a consumarse

antes de un momento casi calculable

de la evolución técnica y económica

(señalado por la inflación y la guerra química),

todo estará perdido.

Es preciso cortar la mecha encendida

antes de que la chispa llegue a la dinamita.

Walter Benjamin (Avisador de incendios)

 

El país se nos va de las manos, el mundo ya no nos pertenece, habitamos, subsistimos, respiramos… andamos por las calles, tocamos la tierra, su humedad, nos mojamos las palmas en los ríos, nos bañamos en los mares… pero nada nos pertenece. Observar el horizonte es un lujo como el de alimentarse diariamente, comer hoy es un acto de ostentación, vivir un exceso.

Este 24 de diciembre cenaremos, celebraremos, bailaremos… y tal vez nos embraguemos, estaremos inmersos en la festividad, preparar el día, compras masivas, supermercados-mercados, marcados, infestados. La tradición cristiana indica la conmemoración de Jesús, quien sella la trinidad, el 25 de diciembre; la Nochebuena recuerda un nacimiento, a su alrededor la cultura dominante ha marcado una serie de costumbres donde la familia se vuelve el epicentro del consumo.

En la actualidad el consumo se ha vuelto signo de desarrollo, modernidad, democracia. Los cubanos reclaman no tener la libertad de consumir, se trata de la misma exigencia de los millones de habitantes de la República Democrática Alemana, que una vez caído el Muro de Berlín y ante el anunció del vocero Günter Schabowski de la apertura inmediata de las fronteras entre el Este y el Oeste, el entonces canciller Helmut Kohl, frente al mar de alemanes del Este, muchos de ellos jóvenes, decidió darles la bienvenida regalando dinero, marcos alemanes para que consumieran aquello que el totalitarismo les impedía.

¡Que viva la democracia!, la democracia que es consumo, la democracia que determina tu existencia en referencia a tu poder adquisitivo, si trabajas existes, si vives consumes, si compras cuentas. México país de contrastes, subrepticiamente aparecen dos, dos naciones, una la que festeja, consume, vacaciona; la otra en el hilo de la navaja, luchando por sobrevivir nos ofrece a contraluz la terrible realidad, de acuerdo al informe anual de Oxfam en México hay 53.3 millones de personas en la pobreza, sin capacidad alimenticia, sin poder de compra. La desigualdad es el signo de la etapa actual del capitalismo en 2015, 62 individuos poseían la misma riqueza que 3.6000 millones de habitantes (la mitad más pobre de la humanidad).

La desigualdad y la miseria de millones de mexicanos se ha acentuado con el neoliberalismo, la llegada al poder de una nueva clase de políticos-financieros (1982) implicó la reestructuración del Estado, el nacimiento de nuevos multimillonarios, así como el de millones de pobres.

En ese marco en 1994 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el 1 de enero de 1994 surge como un actor político fundamental, dándole voz a los ignorados, aquello que han sido históricamente omitidos de los discursos, la rebelión zapatista puso en el centro del escenario político a los más pobres: los indígenas, su rebelión es la consumación de siglos de resistencia y décadas de trabajo político de diversos grupos que llegaron a la Selva Lacandona a concientizar a los más pobres, sin embargo la existencia, los usos y costumbres de los indígenas modificaron y dieron ritmo al tipo de lucha que se daría.

En ese marco surge el colectivo indígena Las abejas, organización político social que en 1992 emprende una lucha por el derecho a la tierra de las mujeres, así 400 hombres y mujeres tsotsiles, católicos y presbiterianos de diferentes comunidades del municipio de San Pedro de Ch’enalvo’, organizaron marchas para exigir la liberación de: Mariano Pérez Vázquez, Sebastián Pérez Vázquez, Felipe Hernández Pérez, Antonio Pérez Gutiérrez y Manuel Pérez Gutiérrez; arbitrariamente presos.

Las abejas es la confirmación de que el presente puede ser distinto, que a los muertos y caídos del pasado es posible hacerles justicia. Las abejas es una sociedad civil que en sus orígenes estaba conformada por 200 personas de 8 comunidad de Ch’enalvo’.

Las abejas es la expresión de que los vientos de la historia pasan, son ventarrones que cambian todo, producto de detener los relojes, de que las campanas dejen de sonar, de que las radios ya no se escuchen. Las abejas permite que los indígenas sean parte determinante de nuestra historia contemporánea. Las abejas les dieron alas a las y los tsotsiles.

Sin embargo el 22 de diciembre de 1997, hace casi 20 años, 45 indígenas tsotsiles, miembros de Las Abejas fueron masacrados por otro grupo de tsotsiles priistas. 45 abejas asesinadas, 18 mujeres adultas, cinco embarazadas, 16 mujeres menores de edad (entre 8 meses y 17 años de edad), siete varones adultos, cuatro niños (entre los 2 y 15 años). 45 abejas asesinadas. Las masacre de Ch’enalvo’ también dejó a 26 “sobrevivientes”, la mayoría menores de edad, con lesiones permanente. ¡Que viva la democracia!

¿Cuántos muertos serán necesarios?, ¿cuántos sacrificios necesitas dios antropofágico?, ¿cuántas muertes innecesarias?, ¿hasta cuando se tolerara la violencia? 45 abejas asesinadas.

Murieron mujeres abeja, hombres abeja, esposos abeja, mujer abeja sola, hombre abeja solo, hubo niños abeja que vieron a su padre abeja muerto, a su madre abeja muerta… Manuel fue testigo, vio como los paramilitares abrían los vientres de las cinco mujeres abeja embarazadas, para sacar a sus hijos abeja de sus entrañas… y ofrendárselos al dios de la democracia. 45 abejas asesinadas.

Ch’enalvo’ 26 abejas heridas y 45 asesinadas

 

 

Foto: sipazwordpress.com

 

El martes 23 de diciembre de 1997, los priistas estaban impunes ¿Y la victoria?, ¿de quién fue la victoria?, cadáveres-sobrevivientes. Los habitantes de Ch’enalvo’, las abejas, son doblemente sobrevivientes, sobreviven a la muerte sin balas, al hambre en extremo, al exilio político en su propia patria… desplazados. Los que hace casi 20 años sobrevivieron a la masacre de Ch’enalvo’ dan cuenta de lo que allí sucedió, de lo que sucede, nos narran la saña de los asesinos. De los priistas a-s-e-s-e-s-i-n-o-s. Los sobrevivientes a la masacre de Ch’enalvo’ perviven del hambre, de la miseria política, económica… del discurso demagógico del Sr. Presidente, de la suerte echada, de la imposibilidad posible. 45 abejas asesinadas.

Si todos murieran tal vez el mundo estaría… Ch’enalvo’ sacrificable, Ch’enalvo’ olvidado, Ch’enalvo’ agoniza; y sin embargo ¿qué pasa aquí?… si los llamo míos los traiciono, nada importa en este abismo democrático, sólo el voto en la urnas y la nostalgia de un mundo mejor. Compra, compra…compra Pero no hay peor nostalgia que aquella que se basa en lo desconocido, añorar lo no vivido, lo siempre olvidado porque no está en nuestra memoria. 45 abejas asesinadas.

Democracia, Paz y justicia, justicia paramilitar…

¡Viva el PRI!, ¡Viva el Sr. Presidente!, ¡Viva el voto!, ¡Vivan los asesinos de Paz y justicia!… ¡Mueran…! A-s-e-s-i-n-o-s.

Asesino señor presidente, asesino señor secretario de gobernación, asesino señor gobernador, asesino partido. Asesino señor Ernesto Zedillo. Asesino Emilio Chuayffet. Asesino Julio César Ruiz Ferro. Asesino PRI… asesinos sus 90 operadores de Paz y justicia. Asesino Estado mexicano. 45 abejas asesinadas.

Asesinos… que llenaron de balas los cuerpos de los sobrevivientes. Asesinos que llenaron los hospitales de sobrevivientes-vivientes. Asesinos de cadáveres con vida. Asesinos que amortiguan su derrota. 45 abejas asesinadas.

Asesinos… nadie sabe, nadie supo. Nadie. El gobierno omite. Paz y justicia, el gobierno calla, el acuerdo es latente, paz y justicia. Fuerza paramilitar, militar, judicial… seguridad pública. ¡Asesinos!. 45 abejas.

¿Cómo aspirar a la vida cuando esto no es existencia?

La esperanza sólo surge en la desesperanza… Nadie vuela, todos corren, ¡A gatas! Llenando templos que se vuelven trampas, escuelas-ratoneras, templos y escuelas sarcófagos de la muerte… no camines, ¡a gatas!, no te quejes… ¡a gatas!, no te rebeles… ¡a gatas!, no vueles, ¡a gatas!. ¿cuántos… a gatas?. 45 abejas asesinadas.

¡A gatas!, en la escuela y en el templo la muerte fue consumada… ¡Viva Ernesto Zedillo Ponce de León!… ¡A gatas!, 45 abejas asesinadas.

Abejas… es mi memoria, justicia para:

Abeja María Pérez Oyalte, tenía 43 años, Abeja Martha Capote Pérez, tenía 12 años, Abeja Rosa Vázquez Luna, tenía 24 años, Abeja Marcela Capote Ruiz, tenía 29 años, Abeja Marcela Pucuj Luna, tenía 67 años, Abeja Loida Ruiz Gómez, tenía 6 años, Abeja Catalina Luna Pérez, tenía 21 años, Abeja Manuela Pérez Moreno, tenía 50 años, Abeja Manuel Santiz Culebra, tenía 57 años, Abeja Margarita Méndez Paciencia, tenía 23 años, Abeja Marcela Luna Ruiz, tenía 35 años, Abeja Micaela Vázquez Pérez, tenía 9 años, Abeja Josefa Vázquez Pérez, tenía 5 años, Abeja Daniel Gómez Pérez, tenía 24 años, Abeja Sebastián Gómez Pérez, tenía 9 años, Abeja Juana Pérez Pérez, tenía 33 años, Abeja María Gómez Ruiz, tenía 23 años, Abeja Victorio Vázquez Gómez, tenía 2 años, Abeja Verónica Vázquez Luna, tenía 22 años, Abeja Paulina Hernández Vázquez, tenía 22 años, Abeja Juana Pérez Luna, tenía 9 años, Abeja Roselina Gómez Hernández, Abeja Lucía Méndez Capote, tenía 7 años, Abeja Graciela Gómez Hernández, tenía 3 años, Abeja Marcela Capote Vázquez, tenía 15 años, Abeja Miguel Pérez Jiménez, tenía 40 años, Abeja Susana Jiménez Luna, tenía 17 años, Abeja Rosa Pérez Pérez, tenía 33 años, Abeja Ignacio Pucuj Luna, tenía 62 años, Abeja María Luna Méndez, tenía 44 años, Abeja Alonso Vázquez Gómez, tenía 46 años, Abeja Lorenzo Gómez Pérez, tenía 46 años, Abeja María Capote Pérez, tenía 16 años, Abeja Antonio Vázquez Luna, tenía 17 años, Abeja Antonia Vázquez Pérez, tenía 21 años, Abeja Marcela Vázquez Pérez, tenía 30 años, Abeja Silvia Pérez Luna, tenía 6 años, Abeja Vicente Méndez Capote, tenía 5 años, Abeja Guadalupe Gómez Hernández, tenía 2 años, Abeja Micaela Vázquez Luna, tenía 3 años, Abeja Juana Vázquez Luna, tenía 1 año, Abeja Alejandro Pérez Luna, tenía 15 años, Abeja Juana Luna Vázquez, tenía 45 años, Abeja Juana Gómez Pérez, tenía 51 años, Abeja Juan Carlos Luna Pérez, tenía 2 años.

Y sin embargo a gatas se defienden, luchan por su vida, ¡a gatas!, una vida que no lo es. A los rifles-ametralladoras de Paz y justicia, a las balas de Chuayffet, Zedillo, Ruiz Ferro y el PRI le antepones el vuelo, porque cuando el tiempo sopla, ha llegado la hora de la historia, la hora donde a la gente le nacen alas y vuela como las abejas.

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