Por Roque Juan Carrasco Aquino
Foto: PNUD PAPP/Abed Zagout/Noticias ONU
“Punto de partida: es un error señalar como causas del nihilismo las «crisis sociales», la «degeneración fisiológica» incluso la corrupción. Se trata de la época más honrada y compasiva. La miseria, la miseria espiritual, corporal e intelectual, no tienen en sí toda la capacidad necesaria para producir el nihilismo (o sea, el rechazo radical del valor, el sentido, el deseo). Estas necesidades siguen permitiendo interpretaciones diferentes. Sin embargo, en una interpretación muy determinada, la cristiano-moral, se asienta el nihilismo” (Nietzsche; s/f: 32).
La tristeza embarga las conciencias sensibles; cada dolor evidente en contra de la humanidad es signo de barbarie. Quienes depredan, exterminan y asesinan no sólo la historia les habrá de señalar, sino que es la misma humanidad la que hará frente contra los bárbaros e insensibles, cuales bestias inhumanas discriminan a otros seres racionales. Qué se le puede exigir a un monstruo descerebrado que interrelaciona con organismos internacionales para su aberración.
Es escalofriante leer y ver las noticias; en especial la destrucción en Gaza, entre escombros y muertos, donde han desaparecido, además de familias enteras, hogares Palestinos. Es Gaza, en ruinas; es la barbarie de judíos sionistas con el apoyo de Estados Unidos y la Comunidad Europea; hoy se pueden llamar prácticamente occidente contra la humanidad.
Al decir de los diarios que, “los muertos en la Franja de Gaza a causa de la ofensiva militar iniciada por Israel en octubre de 2023 se sitúan en 60.034 personas, según los datos del parte diario publicado este martes por el Ministerio de Sanidad del enclave, gestionado por Hamás” (EFE-Noticias; 2025). Incertidumbre sobre Gaza; en tanto occidente calla el exterminio judío: la complicidad es el arma de los asesinos.
Cuanta insensibilidad de culturas que se consideran sociedades “avanzadas” y “civilizadas”. Ahora las preguntas serían ¿A qué o a quiénes refieren de “avanzadas”? Al tiempo insistimos. ¿A qué se escudan para llamarse “culturas” “civilizadas”? Podría ser entre sus instancias de seres subordinados; interrelacionando supuestas comparaciones entre los países europeos, quienes por antonomasia son los depredadores, destructores, pillos de lo ajeno, asesinos históricos en todos los continentes.
Sin lugar a dudas, donde han expulsado y saqueado territorios: África, Asía, India, Américas Latina los más devastados por los supuestos “civilizados” bajo el embuste cortesano, de una nobleza carcomida por el robo, de la exclusión de pueblos. Esa es la herencia del llamado occidente inmerso en el atraco y discriminación de pueblos imponiendo la supremacía racial.
Para lograr e imponer su ideología, su “cultura” eurocentrista, hegemónica y el poder de la “blanquitud” en todo el orbe. Esa es la triste historia de la leyenda de occidente permeada de generaciones enteras para dominar, someter, explotar, excluir y subsumir libertades; asesinando sueños y esperanzas para denostar y falsear otra sociedad posible.
El instrumento, sin duda, es la guerra. Para precisar la idea, retomamos un planteamiento oportuno de Lenin, es decir: “…la guerra imperialista (es decir, una guerra anexionista, depredadora y de rapiña); una guerra por la división del mundo, por la partición y el reparto de las colonias y de las esferas de influencia del capital financiero, etc.” (Lenin; 1917: 6).
Esto implica una de las devastadoras guerras de clase; instrumento de dominación, decadencia y de reparto de territorios conformando colonias opresoras para la explotación avasalladora de recursos humanos y naturales.
Conscientes de las consecuencias de la guerra imperialista gringa, sin lugar a dudas. Orquestada por Estados Unidos, Reino Unido e Israel, entre otros países voraces, esperando el exterminio para clavar sus colmillos en territorios devastados en la superficie; pero, en las entrañas de los pueblos valorizan los recursos valiosos. Por supuesto, serán las mercancías de los especuladores de ahora en adelante.
Ese será el relato de la historia real de la lucha de clases por el control y el dominio militarista de esas potencias hegemónicas sobre pueblos sometidos y sus gobiernos títeres del imperio yanqui. Por supuesto, es el capitalismo en su fase de crisis estrangulando a los países centrales con la ultraderecha de Donald Trump; recurre a la guerra como instancia devastadora de los pueblos, es decir, de la humanidad y la reproducción de las fuerzas destructivas capitalistas contra la humanidad en manos de los sanguinarios de siempre.
En tanto, mientras la ideología de la derecha y de sus lacayos obedeciendo el nuevo desorden mundial para las grandes mayorías; no así para el puñado de mercantilistas y especuladores de la paz ingenua de occidente; empero, determinada en su especificidad de un holocausto contra Palestina; sólo que, la sociedad occidental es artífice de genocida y la depredación de seres humanos por no pertenecer a los obedientes y sumisos frente al imperio del dinero.
De ahí explicarnos el por qué Israel con su mito de “la tierra prometida” saquea, asesina, destruye, impone y depreda pueblos en Oriente Medio. Es un discurso que solamente los países sumisos y obedientes del imperio gringo se tragan la píldora para succionar de nuestros pueblos el patrimonio heredado de nuestros ancestros.
No obstante, volviendo a retomar de Lenin, este planteamiento que nos ilustra más de lo que nosotros podríamos relatar; se plantea de la siguiente manera: “El capitalismo se ha transformado en un sistema mundial de opresión colonial y de estrangulamiento financiero de la aplastante mayoría de la población del planeta por un puñado de países “avanzados”.
Y ese “botín” es compartido entre dos o tres potencias mundiales saqueadoras armadas hasta los dientes (EEUU, Gran Bretaña, Japón), que arrastran al mundo entero a su guerra por el reparto de su botín” (Ibídem: 7). Nada es lejano a la realidad; aún está evidente que lo planteado por el autor en 1917. Aún el capitalino en crisis denota su decadencia e impone guerras como recurso para paliar sus contradicciones materiales de existencia.
En suma, podemos retomar la idea de Marcuse sobre la mercancía; en tanto la paz está dentro de este contexto como chantaje del capitalismo y del imperialismo en su fase de crisis con actitudes fascista; es la contradicción del imperio gringo.
Podemos entonces decir de esta manera que “En la sociedad capitalista, el trabajo produce no sólo mercancías (es decir en el mercado de los bienes libremente vendibles), sino que se produce también a «sí mismo y produce al trabajador como una mercancía», o sea que el trabajador se convierte en una mercancía tanto más vendible cuantas más mercancías produzca” (Marcuse; 2025: 16).
Parafraseando a Marcuse, a mayor se insiste en la paz, se corrobora que, es un producto valorizado so pretexto para producir más armamento y desgastar a las partes beligerantes en objetos vendibles para la especulación de las fuerzas destructivas.
Referencias
– EFE-Noticias (2025): Más de 60.000 muertos en Gaza desde el inicio de la ofensiva israelí. En línea. Página web: Más de 60.000 muertos en Gaza por la ofensiva israelí
– Lenin, V. I. (1917): El imperialismo, fase superior del capitalismo (esbozo popular). En línea. Página web: https://www.fundacionfedericoengels.net/images/PDF/lenin_imperialismo.pdf
– Marcuse, Herbert (2025): Para una teoría critica de la sociedad … ensayo. En línea. Página web: file:///E:/Trabajos/2025/Libros%20Online/Filosofia/Marcuse_Herbert_Para_una_teoria_critica_de_la_sociedad_Ensayos.pdf
– Nietzsche, Friedrich (s/f): La voluntad de poder. En línea. Página web: file:///E:/Trabajos/2025/Libros%20Online/Filosofia/Friedrich%20Nietzsche%20-%20La%20voluntad%20de%20poder.pdf