El adiós de AMLO; una presencia activa y fructífera

Por Roque Juan Carrasco Aquino

“Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar” (Marx y Engels; 2011: 75).

Después de tantas batallas en cada región, pueblos y ciudades mexicanas, sobresalió el entusiasmo apasionado del líder del pueblo. La ideología abrazada de la perseverancia jamás claudicó. No existe la menor duda, enraizó en la sociedad de todo México. Entre postulados de la democracia, la tolerancia y la inclusión, basado en el humanismo mexicano, la victoria final alcanzó lo prometido. 

La constancia del espíritu solidario nunca flaqueo; en consecuencia, el fervor revolucionario fue inquebrantable de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Legado y continuidad hacia el “Segundo Piso de la Cuarta Transformación” planteado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo; perspectiva fructífera porque va hacia adelante.

De un recordatorio en las andanzas de sus luchas pacíficas. Después del triunfo en las urnas del 2 de Julio, en 2018, AMLO refirió: “Escucharemos a todos, atenderemos a todos, respetaremos a todos, pero daremos preferencia a los más humildes y olvidados; en especial, a los pueblos indígenas de México. Por el bien de todos, primero los pobres», diría un conmovido López Obrador, al borde de las lágrimas” (Hernández; 2018). 

Era parte de los compromisos contemplados con el pueblo mexicano. Hoy cubiertos y cumplidos entre provocaciones, chantajes, calumnias, descalificaciones, mentadas de madre, así como falsedades de la oposición conservadora, la derecha fascista, intelectuales al mejor postor, alianzas de conveniencias del PriAn-MC y la academia de confort oportunista para beneficios personales, impulsadas en la simulación de cátedras desfasadas por la historia.

No obstante, los resultados precisan: “El sexenio anterior cierra con 41,9 % de personas en la pobreza; en la medición de 2022, pasa a 36,3 %”; el PIB del país fue de 96,7 billones en 2018 y de 100 billones (en pesos constantes) en 2023” (García; 5-IX-2024). 

Asimismo, “garantizar a los mexicanos atención médica y medicamentos gratuitos” (Forbes; 2020). También, proyectos prioritarios con el objetivo de reactivar la economía del país, obras entre las que destacan el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya” (Milenio; 2021). 

Así podríamos enumerar los 100 puntos prometidos. Por supuesto, entre los que no fueron cumplidos está el caso de Ayotzinapa. Asignatura pendiente.

 La lucha permanente que ha seguido AMLO en su carrera política es digna de recordar, analizar, corregir y comprender, es decir, enfatizar hacia las demandas y exigencias populares. Más allá de corregir anhelos de que la izquierda cargada de prejuicios y perturbaciones ideológicas, en ocasiones fuera de contexto. Además de imponer con calzador los hechos de otras épocas e intentar transcribir posiciones de movimientos valiosos de aquellos momentos, pero distantes de la realidad actual.

En el presente, se ignora el elemento histórico de la correlación de fuerzas y la lucha de clases atizadas por el enemigo a vencer. Sin embargo, quedan pendientes algunas reflexiones sobre tres puntos importantes: 

A) ¿Cómo integrar a las izquierdas en un marco provocador influenciado por la derecha fascista nacional e internacional?; B) ¿Qué hacer en una amalgama de “chapulines” saltando sobre la alfombra de Palacio Nacional, con la visión contraria a la construcción del Segundo Piso de la 4T? y; C) ¿Es posible integrar a la militancia los deseos de preparar a verdaderos cuadros revolucionarios en la teoría y la práctica para las luchas inmediatas y futuras debatiendo en las contradicciones del capitalismo?

Estas interrogantes, entre otras, imprescindibles para profundizar lo que AMLO dejó en el tintero de las efemérides. Ahora, se agudizan las acciones políticas a contrapelo de las intenciones oportunistas; también se expresan en el arribismo de posiciones cupulares, marcados en los arrebatos entre ex partidarios del PriAn-PRD y el apéndice del MC. Se caracterizaron enfáticamente en los últimos meses.

Posiblemente AMLO no previó que sería un escenario de desbandadas de oportunistas hacia Morena. Sin duda, será un ejercicio intelectual y de praxis revolucionaria hacia la militancia, de los simpatizantes, de los verdaderos intelectuales y académicos comprometidos con las luchas del pueblo.

Son puntos importantes para analizar, debatir, construir y reconstruir relatos objetivos y materialistas que den respuestas críticas y consensos de los puntos de vista conscientes. No sólo de la izquierda local, sino voltear hacia un planteamiento internacionalista que involucre a todos los “proletarios de todos los países uníos” (Marx y Engels; 2011: 75).  

Esta idea es la que los verdaderos izquierdistas proponen para que el capitalismo sea derrotado. Puede ser directamente desde la posición radical y no permitir un espacio de coleteo y destruya nuevamente la vida en la tierra, como hoy lo está haciendo el capital.

Esas tendencias revolucionarias, desde luego, no las pudo parafrasear AMLO, menos en las condiciones en que pulula la reacción de los conservadores y esa derecha fascista engatusando a los ingenuos y la sociedad con el fantasma del socialismo y el comunismo. 

De modo que, el pueblo de México comprendió y demostró que el discurso pedestre y la demagogia ya lo conocía desde los años sesenta. Se intentó confundir a la opinión pública. Gracias a los medios de comunicación impresos, televisoras, las redes sociales, la iglesia nefasta aprovechándose de la fe religiosa de las comunidades; igualmente, de la academia e intelectuales al servicio de la oligarquía.

En este segmento de participantes provocadores, incluso algunos de la ultraizquierda que deseaban un baño de sangre en estos procesos. Confabulando con el “…sectarismo estéril de aquellos grupúsculos revolucionarios que existen al margen del movimiento obrero, sin ningún punto de contacto con la realidad” (Marx y Engels; 2011: 25). Planteamiento del siglo antepasado, no obstante, vigente en nuestros días. 

Esta es una respuesta para aquellos que desacreditan, exigen, radicalizan sin comprometerse a transformar a partir de los espacios que el capitalismo permite actuar. AMLO nunca mencionó nacionalizar al capital. Ese fue el reto de AMLO, su legado y su capacidad de actuar pese a los riegos de su fortaleza. Afortunadamente no ocurrió el infausto caso de Salvador Allende, en Chile, el 11 de septiembre de 1973.

Referencias

-Forbes (2020): ¿Cuáles son los 100 compromisos que hizo AMLO y que ya ‘cumplió’ 95? En línea. Página web: https://www.forbes.com.mx/politica-cuales-son-los-100-compromisos-que-hizo-amlo-y-que-ya-cumplio-95/

-García, Casas Luis (2024): Radiografía económica del sexenio de López Obrador. En línea. Página web: https://www.dw.com/es/radiograf%C3%ADa-econ%C3%B3mica-del-sexenio-de-l%C3%B3pez-obrador/a-69035985.

-Hernández, Borbolla Manuel (2018): López Obrador y la historia: su largo camino de 30 años hacia la Presidencia de México. Revista RT; en línea. Página web: https://actualidad.rt.com/actualidad/279489-lopez-obrador-historia-largo-camino-presidencia.

-Marx, Carlos y Engels, Federico (2011): Manifiesto del Partido Comunista. Centro de Estudios Socialistas. En línea. Página web: https://centromarx.org/images/stories/PDF/manifiesto%20comunista.pdf.

-Milenio (2021): Tren Maya, Santa Lucía y Dos Bocas: así va el avance de las megaobras de AMLO. En línea. Página web: https://www.milenio.com/negocios/megaobras-amlo-avance-tren-maya-santa-lucia-bocas-2021

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