Texto y fotos: Karina Hernández
Salvador Felipe Jacinto Dalí i Doménech, mejor conocido como Salvador Dalí, fue dibujante, pintor, escultor y diseñador catalán nacido el 11 de mayo de 1904.
Sus obras, así como el autor, son destacados en el siglo XX por el surrealismo, logrando así que su instancia en este mundo se volviera inolvidable gracias a la cantidad de esculturas que dejó y las cuales son expuestas a las faldas de la conocida Torre Latinoamericana.

Diecinueve esculturas han visitado Paseo de Reforma, el museo Soumaya y la Fundación Carlos Slim para hoy colocarse en el atrio de San Francisco desde el 7 de diciembre y sin una fecha predeterminada de cierre. Son consideradas como piezas “originales múltiples” ya que han sido fundidas en los moldes originales del autor.
Dalí tuvo diversas inspiraciones como la vida, el tiempo, la muerte, la putrefacción de la carne representado por hormigas, los deseos, leyendas y grandes personajes como Sigmund Freud, miedos, angustias, pero la más grande fue Gala, amante, musa y modelo del autor aparece en dos esculturas expuestas como La vida secreta (1942) y Diario de un genio (1964).
Pequeños rasgos tienen cierto significado dentro de la obra, pero sin duda aquella amante es quien le inspiró durante largo tiempo.

Una exhibición de entrada libre e interactiva busca que quienes asisten a la exposición compartan las fotografías con el hashtag #DalíEs e incluso que publiquen listas con canciones surrealistas para hacer aún más atractivo el recorrido y, por supuesto, aumentar el surrealismo en la experiencia.