Por Roque Juan Carrasco Aquino
“Todo un pueblo que creía haberse dado un impulso acelerado por medio de una revolución, se encuentra de pronto retrotraído a una época fenecida, y para que no pueda haber engaño sobre la recaída, hacen aparecer las viejas fechas, el viejo calendario, los viejos nombres, los viejos edictos (entregados ya, desde hace largo tiempo, a la erudición de los anticuarios) y los viejos esbirros, que parecían haberse podrido desde hace mucho tiempo” (Marx; 2003: 12).
El 2 de abril de 2025, Donal Trump y su fantasma de la debacle imperialista encubrió con su manto histórico la crisis capitalista. No le fue tan fácil, porque enseguida le siguió la respuesta ausente del proletariado; es decir, sin unidad ni organización repulsora.
En cambio, la contestación directamente fue de los capitalistas; con un grito furioso y alarmante (entre ellos las caídas en las bolsas de valores) de inversionistas rentistas: proclamando la idea de capitalistas del mundo uníos. Por supuesto parafraseando a Marx con la reivindicación de la emancipación proletaria de “proletarios de todos los países uníos” (Marx y Engels; 2013: 39).
No obstante, la contradicción de la acumulación capitalista está en su fase de catástrofe por el brazo ejecutor del peón de los dueños del dinero, producto de la sobreexplotación mundial.
En este escenario de contradicciones, de incertidumbres, principalmente de las bolsas de valores, de la producción productiva, de la exclusión y deterioro de la fuerza de trabajo, aunado a la deshumanización social, el imperialismo norteamericano lanza sus políticas de miedo, de chantajes, de hostilidades, de aniquilamiento para los que no obedezcan sus caprichos desorbitados.
Sin embargo, es la lógica del capital. No tiene amigos, es irracional, antisocial; al tiempo, es el sistema depredador de la naturaleza, incluyéndonos a nosotros mismos, en esta vorágine excluyente de la humanidad.
Por el contrario, mientras el imperio gringo impone sus aranceles como pretexto para exigir mayores tributos, también abaratamiento y despojos de los recursos naturales demandados por el mercado especulativo; asimismo, como de las llamadas tierras raras (aptas para el mundo de la robotización, chips, aplicaciones eléctricas y electrónicas, entre otros aspectos de la cadena productiva de la era moderna).
De modo que la guerra comercial disfrazada de aranceles captará mayor recaudación fiscal y arancelarias en la desigualdad de las acciones financieras.
Por ello, buscan paliar la deuda interna y externa de Estados Unidos, que asciende ya a 34.908,4 mil millones de dólares en 2024 (Fernández; 2023). De esta manera entonces, la deuda nacional más comprometida a escala internacional es el acrecentamiento alto del mundo. Aunado al índice desempleo de 4.1 % en 2024; incrementó a 4,1 % en marzo del 2025 (Expansión; 2025).
Complicándose con la bestial deportación de migrantes, es decir, la fuerza de trabajo dilapidada en los empleos más peligrosos, con riesgos extremos, por supuesto, denigrante en términos salariales y de seguridad laboral. En el presente no existen norteamericanos que arriesguen sus vidas a escasos dólares por jornal. En tanto la fuerza de trabajo no remunerada, ahora es un factor prescindible para el capital.
En paralelo, se aplican amenazas hacia países que ven mermadas sus economías, al aplicarles los aranceles imperialistas devastadoras; se unen en Santa Alianza para encarar los impactos perversos de la ultraderecha supremacista del presidente Donal Trump.
La realidad imperante en los Estados Unidos se asemeja a un análisis hecho por Marx en unos de sus trabajos, por ejemplo, el 18 Brumario de Luis Bonaparte.
Es una relación entre el poder económico y el político que marcan el dominio superior de lo económico sobre la política. De esta manera, retomando un tanto a Diego S. Vazquez que, “…Trump… basó su intento bonapartista en principio en un retiro de los EEUU de Medio Oriente, como por ejemplo de Siria”. Asimismo, más adelante plantea el autor, “…Trump… recurre a políticas proteccionistas las cuales tampoco estuvieron ceñidas por el éxito, “luego de declarar que iba a desplazar al gigante asiático de telefonía Huawei de los mercados occidentales…” (Vazquez; 2024: 2-3).
Su método fascista avanza.
De lo anterior, aprovechamos para contextualizar lo referente al significado de “bonapartismo”, para comprender la idea central de lo que intenta Trump atizar al fuego de la crisis capitalista; retomaos de Beltrán del bonapartismo de Marx: “…poder bonapartista con relación a la burguesía dominante es pura apariencia, pues el contenido concreto de la política ejecutada por tal poder coincide con los intereses económicos sustanciales de la clase dominante” (Beltrán; 2’19). No es nada ajeno a lo que se aplica en los Estados Unidos en estos días.
Al final de estas acciones autoritarias, propias del fascismo en cualquier parte del mundo, equivale a la imposición destructiva de las economías dependientes de la fuerza de trabajo explotada. Es al mismo tiempo, la respuesta de la ultraderecha de Trump de recuperar la normalización de su economía dominante en entredicho.
De continuar este dominio autoritario para el planeta, el proletariado del mundo debe unirse y aplicar la estocada final al imperio gringo en crisis.
Es esta la única respuesta al reivindicar a la humanidad y al ser social. Entonces, a reconstruir otra sociedad posible; otras condiciones sociales y materiales de vida para todos sin permitir la hegemonía del capital y de la ideología dominante devoradora de los pueblos.
Referencias
– Beltrán, Evert (2019): ¿Qué es el bonapartismo? De la página “Organización Comunista Revolucionario” (OCR). En línea. Página web: https://marxismo.mx/que-es-el-bonapartismo/
– Expansión (2025): Desempleo de Estados Unidos. En línea. Página web: https://datosmacro.expansion.com/paro/usa
– Fernández, Rosa (2023): Deuda nacional de Estados Unidos desde 2018 hasta 2028 (en miles de millones de dólares). Statista. En línea. Página web: https://es.statista.com/estadisticas/635131/deuda-nacional-de-estados-unidos/
– Marx, Carlos (2003): El 18 brumario de Luis Bonaparte. Fundación Federico Engels. Madrid. En línea. Página web: https://aulavirtual4.unl.edu.ar/pluginfile.php/7094/mod_resource/content/1/18_brumario_de_luis_bonaparte_Karl_Marx_.pdf
– Marx, Carlos y Engels, Federico (2013): EL Manifiesto del Partido Comunista. Fundación de Investigaciones Marxistas. Madrid. En línea. Página web: https://pcandalucia.org/media/documents/manifiestocomunista.pdf
– Vazquez, S. Diego (2024): La decadencia del Imperio Norteamericano. En línea. Página web: https://revistaedm.com/edm-24-02-11/la-decadencia-del-imperio-norteamericano/