Comunicadoras Indígenas por el derecho a ejercer la palabra.

Por Aida Maltrana

 

El pasado 9 de mayo se llevó a cabo en la ciudad de México,  el Foro Mujeres Periodistas: El poder de sus Voces, convocado por  la Agencia de Comunicación e Información de la Mujer CIMAC, con apoyo del Centro Cultural España, la Oficina del el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, y la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Las intervenciones de mujeres periodistas  abordaron los lugares comunes de la violencia, el hostigamiento,  el abuso sexual, la falta de equidad en el trato laboral, como algunas de las problemáticas,  que no importando su condición social o geográfica,  son temas que interpelan a todas las profesionales de la comunicación en América Latina, por su condición de ser mujeres.

“En este derecho de ejercer el poder de su voz,  las mujeres en México están en situación de persecución y violencia porque han roto el paradigma del periodismo tradicional regido históricamente por estructuras heteronormativas”.  Así lo expresó Lydia Cacho, activista y periodista, quien colocaba en la mesa de diálogo el componente de género.

“Las comunicadoras ahora cubren  fuentes de información  que  anteriormente eran territorio periodístico de  los hombres, como  la policiaca, el crimen organizado, la pederastia, además que abordan temáticas que por mucho tiempo fueron desplazadas al ámbito privado,  y que han desestructurado las nociones tradicionales de estar como mujeres en la pareja, la familia y la maternidad;  de cómo salir vestida y caminar por la calle, y  la manera como escriben sus relatos en la literatura y la poesía”.

Para Lydia esta ruptura de paradigmas es una postura revolucionaria que construye otra manera de contar, distinta a lo que se hacía en los medios tradicionales, y  gracias a la existencia de las redes sociales y la internet, las mujeres periodistas, en el ejercicio de la libertad de expresión, hoy no se venden a “las reglas de la política”  lo que para Lydia Cacho, ha causado un gran enojo.

En este contexto de las diferentes expresiones que coincidían en sus declaratorias durante  el Foro,  se abrió paso la intervención de la también periodista Guadalupe Malinalli Martínez, representante de la Agencia de Noticias de Mujeres Indígenas y Afrodescendientes,  Notimia,  quien ofrecía al público asistente su saludo en lengua náhuatl.

Notimia fue lanzada en la web en marzo de este año, y deriva de un esfuerzo colectivo para llenar el vacío en las agendas informativas de temas relativos a la vida de las mujeres  indígenas y afrodescendientes:

“Las mujeres quisimos contar nuestras historias y las diferentes luchas que nos identifican.”

Después del encuentro, Malinalli Martínez nos compartió  en una entrevista a Reversos, su visión y perspectiva de la Agencia creada para integrar en una red de periodismo digital con alcance internacional, los trabajos que mujeres de distintos lugares de la región latinoamericana  llevan a cabo de tiempo atrás en la radio, la televisión, video, cine e impresos.

Intercambiar experiencias y sumar las voces que visibilicen otras realidades de mujeres son dos de sus objetivos más importantes.  Si bien es en los pueblos indígenas donde se identifican los índices más elevados de desigualdad social, sin negar esta realidad,  Malinalli reconoce también es relevante hablar de las distintas luchas de mujeres líderes en defensa de la economía, el agua, el territorio,  la propia cultura y los derechos humanos para mejorar las condiciones de vida de sus compañeras y sus comunidades. La red que integra la Agencia Notimia reúne más de cien mujeres emprendedoras y combatientes que han librado obstáculos como  la discriminación y la violencia en los mismos lugares de donde son originarias, y  las trabas de un sistema que invisibiliza y niega los derechos a la educación y la información que por ley corresponde a los pueblos indígenas.

Se abre esta agencia, en un primer momento, con la idea de la dignificar a las mujeres indígenas y afrodescendientes, y también para estar enteradas de otros movimientos a nivel mundial.

Guadalupe Malinalli Martínez,  con una larga trayectoria como comunicadora y activista en diferentes encuentros internacionales relativos a los derechos de los pueblos indígenas,  reflexiona sobre la frase con la que se identificaron las luchas feministas en la década de los años setenta:

“Todo mundo decía lo personal es político, pero no sabemos de dónde vino esa frase.  Salió de una cumbre de mujeres en Kenia y  fueron las africanas quienes nos aportaron esa manera de ver el mundo […] En 1975  se habló de que esta lucha en México era la vanguardia pero ¿Cuántos años pasaron para que las mujeres indígenas formáramos parte de  la agenda de los feminismos?  ¿Y las mujeres afro?  Cuarenta años más tarde.  Estas aportaciones son las que hemos abierto con esta red. Para que dialoguemos entre las mujeres […] Nosotras  no  hablaremos de feminismos pero sí de reivindicaciones,  desde  la Tierra de Fuego hasta los montes helados de Groenlandia.”

Malinalli se refiere con admiración y agradecimiento a Rosa Palomino de Perú una de las primeras comunicadoras indígenas aymaras quien hoy cuenta con más de sesenta años; desde muy joven encontró en la radio la fuerza de un medio comunitario, y es pionera de una de las redes radialistas indígenas  más importantes del continente.  Malinalli también  reconoce la presencia en México de comunicadoras  de gran experiencia en el norte y el sur del país,  que tienen entre sus prioridades, además de su labor informativa, apoyar y capacitar a compañeras de sus comunidades.

“Necesitamos saber de otras luchas de las mujeres para que impulsemos a otras mujeres indígenas, y nos animemos a decir que se vale salir de donde estamos.  Pero para hablar de empoderamiento, se debe hablar de herramientas tecnológicas  y económicas. […] Una de nuestras tareas es la formación. En nuestro taller Un Ojo para el cambio  nos capacitamos  para  saber cómo grabar en un minuto una situación difícil de alguna de las compañeras.  Todas podemos tener un teléfono,  pero  también debemos saber  cómo encuadrar la imagen, cómo hablar de derechos humanos, para que efectivamente haya un cambio…“

 

Para  Guadalupe Malinalli Martínez, contar con una red de comunicadoras indígenas trasciende el ejercicio mismo de la labor periodística,  ella habla de una red de apoyo y de diálogo que propicie mayores  cambios en la vida de las mujeres sin importar su condición,  un espacio para el intercambio de saberes, y contar con medios más eficaces que permitan accionar de manera inmediata ante situaciones de racismo y violencia. Un espacio para visibilizar el empoderamiento y las aportaciones de sus compañeras. La lengua y la cultura como fortalezas en su derecho a ejercer la palabra con libertad.

 

“¿Qué tema nos une a las mujeres en esta iniciativa que visualizamos más allá de la región?  Un tema recurrente en nuestros encuentros es el de la sanación. Porque  para estar paradas en la participación política tenemos que estar profundamente bien y en el alma, tener claridad.  Debemos cuidarnos entre nosotras, porque si lastiman a una, lastiman a todas”.

En el mes de abril, la Agencia Notimia a la par de su lanzamiento en la web, obtuvo la acreditación de sus integrantes para llevar a cabo la cobertura periodística de la Reunión de alto nivel de la Asamblea General para conmemorar el décimo aniversario de la aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en Nueva York. Su sitio:  http://notimia.com/

Related posts