La música de Magnolia Blues Rock se inspira en la espiritualidad y cosmovisión andina

  • La banda, proveniente de la cuarta región de Coquimbo, en Chile, está en México para mostrar su talento y porqué la música hermana al universo

Por Angélica Ruiz

Cuando uno escucha la palabra Magnolia, el referente hacia lo femenino o colorido es inminente, pero en este caso no es así. Magnolia Blues Rock, es un dueto de hermanos chilenos que llevan en la sangre la música y la hermandad.

Jorge y Claudio Araya Santana son originarios de la cuarta región de Coquimbo, en Chile, y llevan 17 años dedicándose a la música Banda Diaguita. Su sonido funde el poder de las raíces ancestrales del blues y de las raíces indígenas Diaguitas, con una lírica inspirada desde lo humano a lo divino. En 17 años de trayectoria han recorrido gran parte de Latinoamérica, donde  han realizado importantes presentaciones en Brasil, Ecuador, Argentina y ahora México.

Las letras de Magnolia están inspiradas en la espiritualidad y cosmovisión andina, porque sus orígenes provienen de la sangre indígena, específicamente del Valle de Elqui, de donde son originarios. Un dato curioso: la música de esta banda se hermana con la obra de la poeta Gabriela Mistral, quien también nació en el mismo lugar, por eso, en su trabajo siempre está presente la obra de esta la poeta, de quien incluso han musicalizado algunos de sus poemas.

Magnolia Blues Rock cuenta con seis discos en su haber, los más recientes: Tributo al Blues Vol,1, que resume parte de la investigación que la banda ha efectuado del blues como género y  Suma Qamaña que en lengua Aymara significa Vivir Bien Buen Vivir.

Ahora, de visita por primera vez en México, la gira de la banda tiene un matiz distinto, pues además de realizar sus presentaciones en la Feria del Libro de la Cdmx, en el Festival Ajusco este sábado 21 de octubre, y visitar Guadalajara, los hermanos Aymara desearon involucrarse en algo más que cantar.

Tras los terribles sucesos por el sismo del 19 de septiembre, Magnolia Blues pidió hacer algo más que cantar. Buscaron la manera de ayudar con su arte y lograron encontrar la manera. Durante su estancia visitaron distintos albergues de damnificados en las zonas de Iztapalapa y Tláhuac, donde ofrecieron -de manera voluntaria- talleres de música y canto a niños y jóvenes.

Por ahora, los hermanos Araya continuarán su gira por este país que les ha robado el corazón y que en definitiva contemplan para visitarlo el siguiente año.

Video Clip: Tema: El Pulsar de la Tierra

 https://www.youtube.com/watch?v=yEjeWw2u5Tk

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