Carta de mi

Por Camila Rueda Loya

En un laberinto imperdonable, sueños persiguiéndome, piensa en el arrullo de los árboles, aunque estés sola siguen creciendo, aunque a veces no te des cuenta.

Sostén una hormiga , pero sin lastimarla , que puede ser lo último que hagas, igual piénsalo, que mañana no podrías ser tú la que cae de las alturas. 

Hay veces que piensas que los árboles te hablan, pretendes que lo harán si los abrazas, haciendo lo mismo y no es suficiente.

Mañanas en las que llega el calor pero no puedes vivirlo, sé sentimental, aprende a perdonar al cambio, no importa que no tengas los mismos calcetines, descansa en el pasto, pero no esperes tanto, que al final todos esperamos algo.

¿A penas te das cuenta que no te puedo  sostener la mirada?, que lo piensas y a veces te retractas , que a veces no puedes con mi idea, puede que no seamos de la misma órbita, que me conociste andando en una ruta donde a veces no puedes intervenir.

A veces pienso que solo quiero gritarme, gritarme lo que hiciste, o lo que no me hiciste, puede que algún día lo sientas.

Llegas buscando , buscando algo que tal vez , ya no está,

podría ser una botella,

tal vez algo que extrañaste en diciembre.

pero no volverá, no volverá como tú buscando algo que (tal vez) ya no existe, quizá sea esa botella, o quizá sea el recuerdo de cuando no la sostenía .

Vientos irregulares, mi tarde ideal es azul, probablemente puedas imaginarlo, siempre intentas hacerlo espontáneo, mi cuerpo te pide perdón;

un nuevo sueño del que debes hacerte cargo, luego piensas que el mar no es lo suficientemente grande como para pensarte, luego estás equivocada.

Piensa en el bosque pensando tu nombre, el susurro no se piensa, sabanas tristes que no pidieron perdón . 

Piensas en tus ojos, luego no dan lo suficiente, a veces lo que piensas, a veces lo que sueñas cuando sientes que no está.

Amor impensable, prefieres no compartirlo, el mundo te agarra y te pide un cambio, tú regresas ¿cómo explicar que no puedes ni con un espacio?

Carreteras que se sienten como un adiós , aunque no lo fueran, aunque sí lo fueron. 

Una despedida continua, piensas que pensar, piensas que poner.

Las tardes huelen a perdón, ya se va a acabar el verano. 

Piensas en tu mundo como si fuera tan grande; 

Probablemente lo sea. 

Piénsalo desnuda nadando en lo que mejor recuerdas, tal vez aún no sepas nadar, no te preocupes, nunca sabrás. 

Así está mejor 

Recorre el tiempo, pero no lo suficiente, sabrás cuando anochezca.

Tal vez una de esas noches viejas con luciérnagas descalzas, perdonarás. 

Los calcetines no significan independencia, 

Tal vez nada lo haga.

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