Por Miguel Napoleón Estrada
Foto: Jorge Silva
Vivimos en tiempos de sociedades en conflicto y en permanente guerra. No es algo nuevo. Al menos desde Heráclito la lucha de los opuestos es el modo ontológico de la vida del hombre. En el famoso fragmento sobre la guerra, el pensador consideraba los siguiente:
“La guerra es padre de todas las cosas y rey de todos los hombres; a unos los hace dioses, a otros hombres; a unos esclavos, a otros libres”.
De alguna manera Maquiavelo, Hobbes, Hegel, Clausewitz, Foucault, continúan el axioma de Heráclito y consideran el conflicto como algo inherente a la vida política de los estados.
Sin embargo, Marx y Engels fueron los que hicieron un llamado a considerar la lucha como el motor de la historia y asignaron un lugar fundamental a la conciencia de clase. Es conocida la frase en el Manifiesto Comunista de 1848: “Proletarios del mundo, uníos”.
Durante el siglo XX en gran medida este llamado orientó las revoluciones y las luchas políticas y sociales. La disputa no dejaría tregua a nadie. “Ni siquiera los muertos estarán a salvo si el enemigo vence”, nos recuerda Walter Benjamin.
Vale la pena reflexionar ¿de qué hablamos hoy cuando hablamos de lucha o de guerra de clases?
¿Hay alguna diferencia entre las guerras por los recursos naturales, exterminio y dominación absoluta que llevan a cabo las potencias y la guerra de clases que exaltaba Marx y Engels? ¿Qué se oculta en las actuales guerras que desmovilizan los movimientos sociales? ¿Hay alguna relación entre la guerra, desigualdad y pobreza?

A propósito, recientemente uno de los hombres más ricos del mundo, Warren Buffett, declaró lo siguiente: “La lucha de clases se sigue peleando, aunque de un solo lado: el de los ricos. Y remata, “es una guerra que vamos ganando”.
Para la doctora Karina Kloster es importante considerar que: “La lucha configura la clase, la clase social no se obtiene antes de entender el carácter táctico y estratégico del enfrentamiento. No se comprende la lucha sin comprender que no son la fuerza de las armas, sino la construcción del poder de los cuerpos”.
La sesión estará a cargo de la doctora Karina Kloster, es Socióloga por la Universidad de Buenos Aires (UBA), maestra por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO- Sede México) y doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México.
Es profesora investigadora en la UACM-Plantel Cuautepec y del posgrado de Ciencias Sociales. Su principal interés son los conflictos sociales y el cambio social, en particular los derivados de los problemas ambientales, el agua y la violencia.
Recientemente publicó ¨Las luchas por el agua en México, 1990-2010” y coordinó el libro “Conflictividad y violencias en América Latina”, ambos editados por la UACM.
Martes 10 de junio, Sala de conferencias de CAMeNA, San Lorenzo 290, colonia del Valle.