Por Marco Jiménez
Después de la cumbre en Kazán, Rusia entre el 22 y 24 de octubre, la agenda multipolar sigue su curso y parece que tiene éxito porque cada vez más países quieren unirse y separarse del control unipolar de Estados Unidos, lo que provoca que la hegemonía económica y financiera estadounidense esté cayendo y el dólar deje de ser la moneda mundial.
El proceso de desdolarización del mundo llevará algunos años, tal vez al final de la década, pero Estados Unidos no tienen un plan para poder fomentar su uso, simplemente siguen haciendo lo que mejor saben, tirar bombas en países, aplicar sanciones y crear caos para tener el control mundial. No hay nada nuevo en sus propuestas y los BRICS son la alternativa para poder crecer como regiones, como países y, básicamente, tener un auge que los ingleses y ahora Estados Unidos han detenido.
Lamentablemente, los BRICS se enfrentan al sionismo mundial que al no tener ideas, creatividad y quiere seguir teniendo el control mundial, lo único que se les ha ocurrido es generar la tercera guerra mundial híbrida, posiblemente iniciada desde 2019 con la pandemia para poder tirar la economía China: en 2022 incitando a Ucrania para entrar a la OTAN y donde Rusia intervino para evitar tener armas nucleares en sus fronteras.
Parte importante de esta guerra híbrida se enfoca en lo comercial, en lo político, económico, social, cultural, financiero, militar y de medios de información de los países que quieren un cambio para la multipolaridad.
El mensaje de occidente siempre será el mismo, desinformar, dividir, mentir o no informar sobre algo tan importante como la cumbre de los BRICS y el cambio que se está gestando en el sur global, todo gracias a que el dólar es usado como arma contra países no alineados a los intereses de Estados Unidos e Inglaterra.
El cambio costará trabajo o tal vez no se haga, esto debido a las escaladas de las guerras militares y la participación de países en diferentes frentes como, por ejemplo, el que más de 35 países participen en el frente contra Rusia. Corea del Norte, desde mi perspectiva, está entrenando para abrir un frente contra Corea del Sur. Israel tiene siete frentes abiertos en el Medio Oriente y China está practicando una posible intervención en Taiwán.
Estos conflictos bélicos siguen siendo convencionales, pero el cambio que al parecer buscan los sionistas es pasar a un conflicto nuclear y reducir la población; entre el fanatismo religioso, ideas de una raza superior, limpieza étnica e ideas obsoletas de hegemonía mundial, me hace recordar el nazismo en su esplendor, obviamente, con un diálogo diferente, como que ellos son los buenos y existe un mal por el cual deben luchar, un diálogo maniqueo.
Dificultades para los BRICS
Irán, el 25 de octubre, ha sido atacado por Israel a unas horas de haber terminado la cumbre de los BRICS, donde Irán es fundador de dicho grupo y al parecer Israel y Estados Unidos quieren cambiar al régimen iraní, un régimen teocrático y que el mayor peligro para sus contrarios (Israel-Estados Unidos) es la construcción de una bomba nuclear, lo cual dejaría a Israel con las manos atadas para tener la hegemonía del medio oriente, sin embargo, este ataque es también para descarrilar el curso de los BRICS.
Otra dificultad que enfrentan los BRICS se presenta con uno de sus creadores. En Brasil, el presidente Lula Inacio Da Silva vetó la entrada de Nicaragua y Venezuela al bloque y algunos medios de comunicación plantean que el presidente brasileño es el Caballo de Troya de los BRICS, ya que Lula Da Silva ha puesto sus intereses personales sobre los de su población y puede ser presionado económicamente con tirar su bolsa de valores y deteniendo el auge de los BRICS, ya que con Venezuela tendrían las reservas más grandes de petróleo en el mundo y este veto no parece ser lógico para el bloque económico.
Argentina, al ser un país miembro, declinó su adhesión gracias a su extravagante presidente Javier Milei, que decidió entregar su país a los israelíes e ingleses, esos ingleses que tienen las Islas Malvinas y ahora todo el territorio, además del oro argentino, lo cual ha debilitado el impacto del sur de América Latina y el bloque de los BRICS.
Como conclusión, la hegemonía del dólar está cayendo, y Estados Unidos es un país que no puede pagar su deuda de ninguna manera; el dólar prácticamente es papel con valor.
Los BRICS proponen una economía basada en el oro y materias primas y hacer pagos sin pasar por el SWIFT estadounidense. La hegemonía mundial quiere un cambio, pero el sionismo no y no importa que desaparezca la mayor parte de la población, pero lo que sí pasaría para que se diera el cambio es que el sionismo mantenga su hegemonía, de lo contrario el cambio será muy doloroso.