Por Juan Alva
En las últimas semanas, uno de los temas que ha estado en la opinión pública es el arribo del sargazo a las costas del Caribe mexicano. Pero ¿qué es el sargazo? ¿De dónde viene el sargazo? ¿Qué tanto afecta el sargazo a las playas mexicanas?
En ese entendido, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) ha señalado que el sargazo es una macroalga marina parda, la cual se puede ver flotando en la superficie del océano para funcionar como hábitat y proporcionar alimento a varias especies marinas, como peces, camarones, cangrejos y tortugas.
El lugar de origen del sargazo no se sabe con exactitud, sólo se sabe que proviene del “Mar de los Sargazos” – de ahí su nombre –, formado frente a las costas de Brasil.
Se conoce como “Mar de los Sargazos” al único mar que no baña las costas de ningún país, es decir, no tiene costa. Se trata de una gran área del Océano Atlántico que recibe su nombre por albergar una gran cantidad de algas del género Sargassum, que a menudo flotan en la superficie gracias a vejigas llenas de gas.
El Mar de los Sargazos es relativamente calmado y está rodeado por aguas de las corrientes oceánicas, recibe pocas lluvias, registra vientos suaves y sus aguas son cálidas y claras. La profundidad es variable, en algunas zonas registra unos 1,500 metros y en otras alcanza 7,000 metros.
En las costas mexicanas arribó en el año 2014, pero en los meses de marzo, abril, mayo y junio ha llegado a grandes cantidades, atribuyéndose a diversos factores, entre ellos el calentamiento global.
Además de que visualmente no es de lo más agradable en las costas del Caribe mexicano, es importante mencionar que no hace daño a las personas; sin embargo, algunas veces carga pequeños crustáceos capaces de picar o causar sarpullido, además, cuando se pudre genera mal olor y es ligeramente tóxica.
Además, el sargazo está afectando la flora y fauna de los sistemas arrecifales, ya que durante su descomposición la concentración del oxígeno disminuye, provocando la muerte de los seres vivos que en un principio protegía
Son diversas las playas del Caribe mexicano que actualmente sufren por el problema del sargazo, entre ellas las Bahías Petempich, Puerto Morelos, Tulum, Punta Molas, Playa Bonita, Playa Mezcalitos, Plata Chen Río, Playa San Martín, Playa Bush y Punta Celarain, Punta Nizuc, Punta Cancún, Islas Mujeres Norte, Isla Contoy, Isla Blanca, Costa Mujeres, Holbox y Chiquilá.
Además de las problemáticas en la salud de las personas y con las especies marinas que he señalado, el turismo se ha visto mermado por el arribo de sargazo a las costas mexicanas. Es importante tomar en consideración que las playas del Caribe mexicano son importantes por su gran concentración de turismo en las vacaciones de semana santa y en las vacaciones de verano.
El gobierno del estado de Quintan Roo ha indicado que el sector hotelero enfrenta pérdidas en los últimos cuatro meses, tras una caída de la ocupación del 6 por ciento, debido al sargazo, la violencia y la falta de promoción.
Ante esta situación, el gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, ha minimizado el problema argumentando que no se trata de un problema “gravísimo” como se pretende hacer creer, e indicando que su acción inmediata fue instruir al secretario de Marina, a efecto de construir embarcaciones que tengan como objetivo recoger el sargazo y terminar con ese problema.
Por su parte, el gobernador de la entidad, Carlos Joaquín González, expresó que el principal reto del estado es el sargazo, pues le quita la belleza a las playas, provoca pérdidas económicas, desempleo, falta de desarrollo, que deriva en violencia.
Ante la respuesta del presidente de la República, es conveniente manifestarle que el problema del sargazo no sólo se elimina quitándolo directamente de las playas mexicanas, ya que, como lo he expresado, uno de los orígenes del sargazo es el calentamiento global.
Es importante destacar que para la actual administración el tema del calentamiento global es relativamente nulo, Si bien en el 2016, con la firma de los Acuerdos de París, de los que México es parte, se acordó reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para mitigar el aumento de la temperatura media mundial.
Así, México se comprometió para 2030 a disminuir en un 22 por ciento las emisiones de los GEI y en un 40 por ciento los contaminantes como carbono negro, que se produce por la combustión incompleta de productos derivados del petróleo.
Sin embargo, con las ocurrencias del titular del Ejecutivo federal de construir una refinaría en Dos Bocas y una Termoeléctrica en Huexca, Morelos, va en contra de ese compromiso.
Por su parte, la Organización de Activistas Ambientales “Greenpeace” ha sostenido que la política del presidente López Obrador nos va a llevar a un desastre ambiental, y para ejemplificar tal situación, señaló cinco ejemplos de decisiones que se han tomado por parte del titular del Ejecutivo, que van contra las recomendaciones que se han tomado a nivel mundial para atacar el cambio climático:
- El Plan Nacional de Refinación, que busca reconvertir el sistema de refinación, y que hasta el momento se encuentra diseñado para procesar crudo ligero a crudo pesado (el tipo de petróleo dominante en las reservas mexicanas) junto con la construcción de la Refinería de Dos Bocas, Tabasco, con el objetivo de aumentar la producción de combustibles refinados a un millón 600 mil barriles diarios entre diésel y gasolina.
- La cancelación de la cuarta subasta energética en plazos, donde la energía renovable es más competitiva que los combustibles fósiles.
- El anuncio de la reactivación del sistema de plantas termoeléctricas.
- El plan de incremento en la extracción de petróleo, incluso a través de fracking (método que el mismo López Obrador declaró públicamente que no se usaría en su administración.
- La reducción de recursos asignados para mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático en 36 por ciento respecto al del 2018.
El arribo del sargazo a las costas del Caribe mexicano es sólo la punta del iceberg de los problemas climáticos que está por enfrentar no sólo México, sino todo el planeta.
Esperemos que el gobierno del presidente López Obrador rectifique el camino que está tomando y le dé importancia a los temas medioambientales que se están presentando en el país que tiene a su cargo. Que tome conciencia de la realidad que se está viviendo y se dé cuenta que la situación en las playas de México sí es algo gravísimo, pues detrás del sargazo debe hacer todo un procedimiento para contrarrestar los efectos del cambio climático.
Twitter: @JuanAlberto3035