Walter Benjamin… una afinidad electiva

Por Armando Martínez Leal

@armandoleal71

 

Para: César Honorato Casillas… el bigotón

 

 

Hay gentes que nacen extraordinarios

y otras que se vuelven extraordinarios

Francis Bacon (Pintor)

 

Escribir hasta que, en la dicha de la escritura,

uno deje de creer en su propia desdicha

Elias Canetti

 

Un 15 de julio de 1892, hace ya 125 años, nace en un guetto judío de Berlín del Oeste, Walter Benedix Schönfles Benjamin, a la postre conocido como Walter Benjamin, quien fuera hijo de una prominente familia, que vio quebrada su riqueza con el Crac de 1929, lo que lo llevó a vivir una existencia extremadamente precaria. Porque había decidido dedicarse a la tradición más honoraria para un judío: estudiar. Uno de los dilemas de la generación Judeoalemana fue continuar con la usanza y consagrarse a los negocios como sus padres, o bien a la lectura y escritura, es decir a pensar. Tradición que se hermana con la lectura de la Torá, por lo cual se cubre de prestigio. Sin embargo, para llevar a cabo este oficio es necesario tener recursos económicos con los cuales Walter Benjamin nunca contó.

Walter Benjamin ha sido clasificado de diversas formas. Theodor Wiesengrun Adorno dijo de él que se trataba de un verdadero filósofo, que hacia, creaba “Real Filosofía”, se le define como filólogo, teórico social,  crítico, profundo conocedor de la teología, traductor, crítico literario, historiador, arqueólogo, cuentista, poeta, alemán, vagabundo, judío, comunista, marxista, amante… alguien perseguido por el jorobadito, esa su mala suerte a decir de Hannah Arendt.

Walter Benjamin fue un creador fundamental del siglo pasado, un hombre que vivió plenamente su tiempo y espacio, asumió los retos que le tocaba vivir y lo hizo éticamente. Fue un ser consecuente, para él no había contradicción entre la teoría y la praxis, sino todo lo contrario, su vida fue un proceso de experimentación, que lo llevó a elaborar su basta obra.

Walter Benjamin no puede ser catalogado, encerrarlo en una esfera del pensamiento, en una tradición teórica o en una corriente metodológica, clasificarlo implicaría en principio traicionarlo, remitirlo a lo que él siempre recusó: …no quiero ser reconocido; yo mismo quiero ser confundido con otro. La histeria encasilladora también puede ser entendida como aquel que no lo lee ha cabalidad, o bien es un síntoma de incapacidad comprensiva y de un ejercicio intelectualoide.

Metodológicamente, Walter Benjamin, fue un crítico de la Modernidad capitalista y socialista, su primera desconfianza, surge de la idea misma de totalidad, la certeza racional era sumamente problemática para el berlinés. En ese sentido construyó un pensamiento desde los márgenes, recabando los desechos del proyecto civilizatorio, desde la idea misma de Dios, hasta los eternamente derrotados, los perdedores, que no sólo son expulsados, sino también rechazados por un orden existente, que converge en la idea del triunfador.

Hannah Arendt lo caracterizó como un hombre perseguido por su mala suerte, utilizando la leyenda infantil alemana del jorobadito, ese tropo es extremadamente problemático, porque parte del principio de definirlo como un ser que no logró el éxito, no consiguió el ansiado exilio del parnaso judeoalemán. A decir de sus palabras ¿qué iba hacer él en América? lo colocarían en una vitrina de cristal junto a la estatua de la libertad, como símbolo del éxito de la libertad capitalista. Walter Benjamin resistió congruentemente, se mantuvo no sólo en la orilla del pensamiento, bordeando tradiciones, trastocando horizontes metodológicos, para desde allí dar llamadas de auxilio sobre nuestra condición humana; sino también su existencia estuvo en el límite. Walter Benjamin no teorizaba sobre el abismo desde la cima de un hotel de lujo, como lo hicieran Theodor Wiesengrun Adorno y Max Horkheimer. Benjamin vivió el abismo.

Es desde la aporía misma donde Benjamin nos da cuenta de la conditio humana, se trata de una existencia llena de limitantes económicos, de desilusiones y renuncias. Una existencia dañada. Fue rechazado para ser habilitado como Privatdozent, que era el máximo cargo que un judío alemán podía aspirar en el ámbito académico alemán, puesto que no recibía remuneración, pero que daba “prestigio”. La condición judía, como lúcidamente la denominó Karl Marx, atraviesa toda la biografía del parnaso judeoalemán, en la medida en que no eran alemanes, pero pensaban como alemanes y hablaban un alemán yiddishizado, como lo señala Franz Kafka, pretendían superar la tradición, sin embargo el mundo moderno los rechazaba por su origen.

Este 15 de julio de 2017, Walter Benjamin cumpliría 125 años. Feliz cumpleaños Walter Benjamin. Feliz cumpleaños jorobadito. Feliz cumpleaños homme de lettres. Sí, Walter Benjamin fue, es un homme de lettres, se trata de una figura del siglo XIX, que llama al ser que se dedica a la tarea de pensar, labore que implica autonomía absoluta, intelectual y económicamente, obra que no sabe de mecenazgo, oficio que no sabe de becas que delimiten la esfera de tu actuar y pensar, es por ello que Walter Benjamin logró esa autonomía absoluta que lo llevó a estar dispuesto a pagarla con la fragilidad de su existencia. Precariedad que no estuvo dispuesto a negociar, no la sublimó, la vivió éticamente, como aquel que sabe que está montado en un barco que está a punto de hundirse y que desde la punta del mástil se mantiene sagazmente dando cuenta de lo que acontece. De nuestra decadencia, nuestros límites, nuestro obrar.

En términos de lo que significa la existencia en la contemporaneidad, Walter Benjamin fracasó, pero no por su mala suerte, sino porque fue una decisión. Entre el sendero del éxito y la fama, Walter Benjamin optó, en esa disyuntiva por el fracaso, desde allí pudo hablar y entender a los Otros: los siempre derrotados, los homosexuales, las putas, los pobres y su milenaria e insuperable tradición. Desde allí tomó una posición política y ética clara, la cual fue innegociable hasta los últimos días de su existencia. Walter Benjamin vivió y murió en los límites.

Pero sin embargo elaboró un pensamiento que huyó de la sistematicidad, heredó una tradición que rompe con el continuum del tiempo, no hay un aquí y un ahora, hay memoria… rememorar es leer, rememorar es confrontar la memoria involuntaria, experimentar con el inconsciente, con los deseos, las pulsiones, con la posibilidad de una mañana distinto. Con ESPERANZA, que no es para nosotros sino para las generaciones futuras.

Walter Benjamin cumplirías 125 años de existencia, premisa absurda, pero has roto el continuum, cumples 125 años, estás en mi memoria, en mi agenda, en mi necedad de escribir, en mi necesidad de pervivir. Walter Benjamin me has acompañado más de la mitad de mi existencia, la marcaste fuiste, eres, el terrible y lúcido consuelo de aquellos que como tú hemos decidido mantenernos en los límites, bordeando mundos, imaginando estelas, creando mundos posibles. Alteridad, hay que perturbar el orden existente, detener el devenir, parar los relojes del progreso y exigir que la humanidad se detenga.

Rebelarnos contra las decenas de multimillonarios, rebelarnos como los millones de pobres que somos, que estamos condenados a la desaparición, porque no tenemos habilidades, ni edad para sufragar nuestra existencia. Walter Benjamin tu producción intelectual fue basta, reflexionaste sobre lo humano desde la otra orilla, en tu pensar no había mediaciones, porque las mediaciones eran vana charlatanería. El charlatán del silencio, el lenguaraz posmoderno, palabrero apocalíptico que anuncias el final de los tiempos, cuando hay tanto a que rebelarse y develar.

Walter Benjamin tu pensar ha querido ser encasillado en una vertiente cómoda, no hay exabruptos en tu pensar… el judío dedicado al mesianismo y a reelaborar lo sagrado. Walter Benjamin fuiste al marxismo porque te permitió abordar críticamente nuestra contemporaneidad, develar la lógica del PROGRESO y del darwinismo social que determina nuestra existencia en el presente. Walter Benjamin feliz cumpleaños, hemos de conmemorarte, festejar… tu Calle de dirección única, tus textos sobre Baudelaire, tus Afinidades electivas de Goethe, tus narraciones de radio, tus cuentos infantiles… tu constante reflexión sobre lo humano, tu irrenunciable renuncia a ser un humano, demasiado humano. Amado Walter Benjamin, feliz 125 aniversario… tus ideas son asideros en un mundo vacío.

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